Archivos para marzo 7, 2013

Hamid Karzai

   El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, ha afirmado este miércoles que los países que deseen dejar desplegadas a sus tropas en Afganistán después de 2014, cuando las tropas de combate internacionales abandonarán el territorio afgano, deben alcanzar acuerdos individuales con su Gobierno.

   En este sentido, el presidente afgano ha resaltado que ningún país debe permanecer en Afganistán bajo el marco de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF), según ha informado la agencia afgana de noticias Pajhwok.

Karzai ha apuntado que su país es una nación soberana y que desea mantener buenas relaciones con todos los países bajo los mismos acuerdos. Así, ha recalcado que el acuerdo bilateral de seguridad que están negociando Kabul y Washington va en interés de Afganistán.

“No se trata de un asunto unilateral. Naturalmente, nosotros miraremos por nuestros propios intereses, así como por nuestros propios beneficios. Sin embargo, la decisión final debe ser tomada por el pueblo”, ha remachado Karzai.

El antiguo comandante de Estados Unidos y la OTAN en Afganistán, John Allen, sugirió mantener entre 6.000 y 15.000 tropas en el país centroasiático. La decisión es delicada para el Gobierno de Obama, que quiere poner fin a la guerra pero garantizar que suficientes tropas quedan en el país para entrenar a las fuerzas afganas.

En este sentido, el jefe del Mando Central de Estados Unidos, general James Mattis, propuso el martes que un contingente de 13.600 efectivos permanezca en Afganistán después de 2014.

 

FUENTE: EUROPAPRESS.ES

Centenares de manifestantes se han enfrentado a última hora de este miércoles a las fuerzas de seguridad en la plaza Simón Bolívar, cerca de la Embajada estadounidense en El Cairo, según ha informado el diario egipcio ‘Al Masry al Youm’.

   Los enfrentamientos han provocado el cierre del puente Qasr al Nil sobre el río Nilo y la icónica plaza Tahrir. Las fuerzas de seguridad egipcias han lanzado gases lacrimógenos contra los presentes, algunos de los cuales han incendiado neumáticos en la zona.

 

FUENTE: EUROPAPRESS.ES

Al menos 16 soldados y agentes de Policía afganos han muerto a manos de grupos insurgentes en el distrito de Warduj, en la provincia afgana de Badajshan (norte), según han informado este miércoles fuentes oficiales.

   Hace tres días, los talibán capturaron a 23 agentes de seguridad tras una emboscada a un convoy conjunto del Ejército y la Policía en el área de Ghani, en Warduj, según ha indicado el portavoz del Gobierno provincial, Abdul Maroof Rasij, citado por la agencia de noticias afgana Pajhwok.

Rasij ha declarado a Pajhwok que 16 de los 23 rehenes fueron fusilados y sus cuerpos han sido entregados a residentes de la zona. La mayoría de las víctimas eran soldados del Ejército, ha añadido.

Mohammad Jawar, el jefe del distrito, ha indicado que los otros siete agentes de seguridad han sido liberados como resultado de la intervención de los ancianos locales. Además, ha señalado que se pondrá en marcha una operación para expulsar del distrito de Warduj a los talibán.

 

FUENTE: EUROPAPRESS.ES

 El primer ministro malasio, Najib Razak, ha anunciado este jueves el rechazo de la propuesta de alto el fuego presentada por los rebeldes filipinos que han ocupado el estado de Sabá, en el norte de la isla de Borneo, y ha advertido de que las autoridades seguirán buscando a los insurgentes que se han disgregado por la zona hasta “eliminarlos”.

   Respecto al tiempo que podrían prolongarse las labores de búsqueda de los milicianos, Najib ha afirmado ante los medios en Sabá que éstas “durarán el tiempo que se tarde en eliminarlos”.

Al menos 27 personas han muerto en enfrentamientos desde el pasado viernes. La ofensiva militar se produjo un mes después de que los milicianos entrasen en Sabá y reivindicasen un antiguo Sultanato del sur de Filipinas.

EL CONFLICTO

   El Estado malasio paga una cantidad de dinero anualmente al Sultanato de Sulú por el “alquiler” de Sabá, por virtud de un acuerdo que se remonta al periodo colonial británico, que se prolongó en todo el territorio hasta 1946 y parcialmente hasta 1963.

Los herederos del Sultanato de Sulú exigen al Estado malasio que les devuelva dichos terrenos, al considerar que el acuerdo bilateral carece de validez por haber sido firmado bajo la administración del Gobierno británico.

La lucha por el norte de Borneo ha causado ya varios problemas entre Kuala Lumpur y Manila, lo que ha contribuido a desgastar sus relaciones bilaterales, junto a la seguridad fronteriza y los flujos migratorios.

En el año 2000, un grupo de milicianos islamistas del sur de Filipinas secuestró a 21 turistas en el complejo turístico de Sipadan, en Sabá. En 1985, hombres armados del sur de Filipinas irrumpieron en la localidad de Lahad Datu, también en Sabá, y mataron a 11 personas.

 

FUENTE: RUTERS

Soldados en Malí

   El Movimiento Nacional de Liberación del Azawad (MNLA) ha rechazado este miércoles la petición formulada por la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) para abandonar las armas de cara a la apertura de negociaciones con el Gobierno de Malí sobre el estatus político del Azawad.

   “El MNLA rechaza categóricamente toda petición de su desarme como preámbulo de su participación en un proceso de negociación y sigue convencido de que son sus fuerzas las que protegen a las poblaciones del Azawad”, ha agregado el grupo a través de un comunicado.

En este sentido, ha subrayado que “estas armas sirven a la protección del pueblo del Azawad contra los crímenes masivos y las múltiples violaciones llevadas a cabo por el Ejército de Malí sobre la población civil”.

El grupo tuareg laica ha expresado asimismo su “estupefacción” ante el hecho de que “las poblaciones civiles de zonas bajo ocupación del Ejército maliense, al que respalda la CEDEAO, sigan siendo víctimas de violencia y crímenes por parte de estas Fuerzas Armadas, a las que la organización considera ‘legítimas'”.

“¿Es normal que la violencia y los crímenes sean cometidos libremente por un Ejército que se beneficia del respaldo internacional sobre poblaciones civiles indefensas por motivo de su color de piel o su pertenencia comunitaria?”, se ha preguntado.

En esta misma línea, el MNLA ha recordado que las negociaciones de Tamanrasset –firmados en 1991 y que pusieron fin a una revuelta tuareg encabezada por el Movimiento Popular del Azawad (MPA)– no estuvieron precedidas por el desarme del MPA y que el pacto nacional de 1992 no llegó tras el desarme del Movimiento de los Frentes Unificados del Azawad (MFUA).

Asimismo, ha subrayado que el acuerdo de Argel en 2006 no estuvo precedido del desarme de la Alianza 23 de Mayo para el cambio, y ha puesto como ejemplo las conversaciones iniciadas este año por los gobiernos de República Centroafricana y República Democrática del Congo con los grupos Séleka y M23, respectivamente.

“¿Qué motivación particular justifica la exigencia del desarme del MNLA de cara a las negociaciones?”, ha cuestionado el grupo, que ha enumerado además una serie de “concesiones” formuladas de cara a la apertura del proceso de diálogo.

“Estas concesiones han sido adoptadas por el MNLA y constituyen un máximo razonable. Sin embargo, no ha habido ninguna concesión por parte del Gobierno de Malí hasta el momento”, ha manifestado la formación.

Entre las mismas ha destacado el anuncio de un alto el fuego unilateral el 5 de abril de 2012, la aceptación de la mediación de la CEDEAO en el proceso de diálogo con Bamako y la creación de una plataforma política de cara al mismo.

Por ello, y tras expresar “un gran respeto por los jefes de Estado de la CEDEAO y los pueblos que la componen”, ha pedido a la organización “que el mismo sea recíproco”. “Es sorprendente constatar que la CEDEAO ha tomado parte abiertamente en favor de las autoridades de Bamako, mostrando una visión errónea de la situación actual en el Azawad”, ha valorado.

La reentrada del Ejército de Malí en el Azawad plantea un problema para el MNLA, cuyo principal rival son precisamente las Fuerzas Armadas del país africano, ante la posibilidad de que, aupado por las tropas francesas, Bamako deje morir sus reivindicaciones territoriales y se vuelva al ‘status quo’ existente en enero de 2012, justo antes de que lanzara su ofensiva para hacerse con el control de la región, algo que consiguió en marzo, tras lo que declaró la independencia del territorio.

DENUNCIAS CONTRA EL EJÉRCITO

   Fuentes internacionales de Derechos Humanos y los propios habitantes de las zonas en conflicto han acusado en las últimas semanas al Ejército de Malí de ejecuciones extrajudiciales y otros abusos contra los Derechos Humanos en el contexto de la actual ofensiva contra las milicias islamistas del norte del país, y el propio ministro maliense de Justicia, Malick Coulibaly, admitió que “ningún Ejército del mundo es perfecto” y que es posible que los soldados hayan cometido crímenes de guerra.

En este sentido, el MNLA ha anunciado que presentará una demanda ante el Tribunal Penal Internacional (TPI) contra los responsables del Gobierno y del Ejército de Malí por “crímenes de guerra” y “crímenes contra la Humanidad.

Varios vecinos de Mopti aseguraron al semanario británico ‘The Observer’ –que hace las funciones de edición dominical para el diario londinense ‘The Guardian’– que los soldados han procedido a detenciones, interrogatorios y torturas contra personas inocentes a las que acusan de estar relacionadas con los rebeldes.

Entre las víctimas de estos abusos, según los testigos, se encuentran los miembros de la etnia fulani. “El Ejército sospecha de nosotros, y si tenemos aspecto de fulani y no tenemos carné de identidad, nos matan”, aseguró un vecino.

Fuentes de AI recalcaron que hay evidencias de abusos por parte del Ejército de Malí, como ejecuciones extrajudiciales, incluso antes de que comenzara la actual ofensiva francesa y maliense en el norte.

Al respecto, algunos testigos explicaron que la ocupación islamista de la ciudad de Diabaly –que ya ha sido recuperada por las fuerzas malienses y francesas– pudo haber sido un acto de venganza por la muerte de 16 predicadores musulmanes malienses y mauritanos supuestamente ejecutados por el Ejército el pasado mes de septiembre en esta localidad.

AI también advirtió de las posibles represalias a que se enfrenta la comunidad tuareg. Al respecto, dijo que hay evidencias de ejecuciones extrajudiciales contra tuaregs y de bombardeos indiscriminados contra los campamentos de esta comunidad, así como de matanzas contra sus ganados, de los que dependen para sobrevivir.

LUCHA DEL MNLA

   En abril de 2012, el MNLA arrebató todo el norte de Malí, de mayoría tuareg, a las tropas gubernamentales en una rebelión cuyo fin último era la independencia, pero la revuelta fue enseguida secuestrada por tres grupos islamistas: el Movimiento de Unidad para la Yihad en África Occidental (MUYAO), Ansar Dine y Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI).

Desde entonces, los islamistas implantaron la ‘sharia’ (ley islámica) en las ciudades de Tombuctú, Kidal y Gao y destruyeron templos históricos en los que, según su criterio, se ejercía la idolatría.

A pesar de la declaración de independencia formulada entonces por el MNLA, ni Malí ni la comunidad internacional reconocieron el paso dado por el grupo tuareg. Los tuareg han protagonizado varios levantamientos para conseguir que se reconozca la autonomía de dicho pueblo o la creación de un país propio en la región.

Entre 1990 y 1996, los tuareg combatieron contra Malí y Níger en una revuelta instigada por una grave hambruna en la región, la dura represión contra los derechos políticos de esta población y la crisis de refugiados derivada de la debilidad política de ambos países durante la década de los ochenta.

Más recientemente, los tuareg volvieron a tomar las armas entre 2007 y 2009 a causa de la lenta e insatisfactoria desmovilización e integración de los rebeldes en la vida civil y las Fuerzas Armadas. En el proceso, varios políticos tuareg fueron destituidos de sus cargos y algunos terminaron en la cárcel.

A principios de enero, estos grupos islamistas comenzaron a avanzar hacia la línea de demarcación en la región de Mopti, mientras que varias unidades de los grupos ‘yihadistas’ presentes en la zona se desplegaron al sur de Tombuctú, ciudad que ya está bajo control del Gobierno central gracias a la operación militar lanzada con el respaldo de París.

La operación francesa comenzó el pasado 11 de enero, cuando el presidente del país europeo, François Hollande, anunció que su Gobierno atendería la petición de ayuda militar formulada por las autoridades malienses, ante la ofensiva lanzada por los islamistas.

 

FUENTE: EUROPAPRESS.ES

El primer ministro ruso, Vladimir Putin

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha afirmado que planea controlar la implementación de un plan para rearmar a las Fuerzas Armadas, ya que considera que hay “una oportunidad histórica” para el país.

“Hemos mantenido una serie de reuniones para entregar nuevos sistemas de armamento al Ejército y la Marina”, ha dicho Putin, según ha informado la agencia rusa de noticias RIA Novosti. “En junio discutimos en particular la implementación de armamento a la aviación. Mantendremos ese asunto bajo control constante”, ha agregado.

“No tendremos otra oportunidad histórica para solucionar estas tareas ambiciosas que el país enfrenta para asegurar sus capacidades de defensa en el momento debido con la debida calidad cuando los fondos (necesarios) están disponibles”, ha apuntado. “Mañana no tendremos esos fondos y habremos perdido el tiempo”, ha remachado.

FUENTE: EUROPAPRESS.ES