Archivos para diciembre, 2014

Un califato de impacto global

Publicado: diciembre 31, 2014 en 1- NEWS

La caída de Mosul en manos de uno de los grupos que combatían al Gobierno iraquí, el pasado junio, sorprendió al mundo, pero no a los habitantes de esa región del norte de Irak que durante meses habían visto deteriorarse la seguridad. La osadía de esos rebeldes, que poco después iban a rebautizarse como Estado Islámico (EI), supuso un salto cualitativo. Su amenaza ya no se limitaba a la autoridad de Bagdadsino que afectaba al equilibrio regional y, por ende, a EEUU. Poco después, Washington formaba una alianza internacional para responder al desafío, pero las operaciones militares sólo han contenido su expansión, mientras la ideología radical que los alienta encuentra eco en los lugares más insospechados.

EI son las nuevas siglas del grupo antes conocido como Estado Islámico en Irak y el Levante (en referencia a la gran Siria), y antes aún como Estado Islámico en Irak. Aunque éste surgió de la rama iraquí de Al Qaeda, terminó rompiendo lazos con la organización madre a raíz de su expansión a Siria, en contra de las consignas de sus dirigentes. El nombre elegido hace referencia a un gobierno ideal basado en la ley islámica y que se asocia con los primeros tiempos del islam.

La audacia de su líder, Abubakr al Bagdadi, al declarar un califato sobre el territorio que controla en el noreste de Siria y noroeste de Irak ha provocado tanto la furia de las autoridades islámicas establecidascomo las simpatías de numerosos musulmanes suníes que se sienten excluidos. Los suníes sirios llevan décadas sometidos al clan gobernante de la minoría alauí; al otro lado de la frontera, el ascenso de la mayoría chií tras el derribo de Sadam Husein por EEUU ha supuesto no sólo pérdida del poder, sino marginación y revancha.

Pero incluso fuera de ese entorno sectario, las tácticas brutales de las huestes del EI han encontrado eco gracias a su astuto uso de las redes sociales. Desde Filipinas hasta Nigeria, grupos insurgentes islamistas han jurado obediencia al autoproclamado califa. Más peligroso aún, jóvenes europeos conversos o musulmanes emigrantes de segunda o tercera generación, incluidos algunos españoles, se han sentido atraídos por la ideología, la aventura o la paga que ofrece.

El reto es formidable. Ante el apoyo de sectores de la población local o el riesgo de operaciones suicidas de lobos solitarios, de poco sirven los bombardeos aéreos, tal como reconoció el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, a principios de diciembre. Pero cualquier otra estrategia se enfrenta a dificultades enormes. Para empezar, los regímenes autoritarios de la zona, con Arabia Saudí a la cabeza, plantean el asunto en términos de lucha antiterrorista y se niegan a ver que la falta de participación, de apertura y de oportunidades para la mayoría de la población alienta las simpatías hacia el EI.

Además, la paranoia de las monarquías árabes suníes con el Irán chií dificulta cualquier intento de racionalización. En ausencia de las libertades básicas, la división sectaria resulta muy útil para señalar un enemigo externo. Mientras, en la República Islámica se opta por responsabilizar a Estados Unidos y sus aliados árabes del extremismo suní, rechazando que las políticas sectarias practicadas en Irak o su apoyo al régimen de Damasco tengan alguna responsabilidad en la alienación de esa comunidad.

ANTE EL APOYO DE SECTORES DE LA POBLACIÓN LOCAL O EL RIESGO DE OPERACIONES SUICIDAS DE LOBOS SOLITARIOS, DE POCO SIRVEN LOS BOMBARDEOS

De ahí, la paradoja de que Washington y Teherán estén combatiendo a un enemigo común en el EI mientras mantienen la retórica del enfrentamiento, sus diferencias en Siria y el diálogo nuclear. De ahí, también la peculiar situación de Arabia Saudí que se siente amenazada por el EI, cuya ideología panislamista parece calcada de la que la monarquía ha utilizado durante años para hacer frente al nacionalismo árabe. Más allá de que el terrorismo cruce sus fronteras (el EI ya se ha responsabilizado de un par de atentados dentro del país), el Reino del Desierto teme que sus súbditos vean una alternativa atractiva en el califato de Al Bagdadi.

No es casualidad que al frente de la escuadrilla que los saudíes han contribuido a la coalición internacional se halle el príncipe Khaled Bin Salman, uno de los hijos del heredero del trono. Sin embargo, lasdraconianas medidas adoptadas por Riad (y casi calcadas por EmiratosÁrabes Unidos) corren el riesgo de causar justo el efecto contrario, radicalizar a los opositores a los que se les cierra cualquier vía de contestación pacífica.

ELPAIS.COM

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España acogerá en 2015 el que será el mayor ejercicio de la OTAN desde el fin de la Guerra Fría. Nuestro país y Portugal serán los anfitriones de unas maniobras que contarán también con el apoyo aéreo de Italia y podrían reunir a 20.000 militares.

La crisis en Ucrania está relanzando de nuevo la lucha entre bloques que predominó en Europa tras la Segunda Guerra Mundial. Por un lado está Rusia, cada día con más deseos de equiparse a la URSS. Y por el otro, la OTAN, que ve con preocupación el resurgir ruso. Tras la última cumbre de Cardiff (Gales) los aliados han aprobado un calendario de maniobras conjuntas para mantenerse en forma, entre las que destaca Trident Juncture.

Este ejercicio, según informa The Diplomat in Spain, se celebrará en otoño de 2015 en aguas del estrecho de Gibraltar con España y Portugal de anfitriones y el apoyo aéreo de Italia. Estará dirigido por el Mando de Transformación y será un ejercicio de “alta intensidad y alta visibilidad” que permitirá a los aliados materializar en acciones concretas la iniciativa de las llamadas Fuerzas Conectadas, cuyo objetivo es que las tropas de la OTAN sigan estando preparadas para reaccionar frente a una crisis tras el fin de las operaciones en Afganistán a finales de este año.

En el ejercicio se pondrán en práctica las capacidades de la Fuerza de Respuesta de la OTAN (Nato Response Force, NRF) de cara a 2016, año en el que España tendrá a su cargo el componente terrestre. Además, podría servir de banco de pruebas a la nueva fuerza de intervención rápida definida en la cumbre de Gales como Punta de Lanza de la OTAN, una fuerza compuesta por hasta 5.000 efectivos capaz de desplegarse en 48 horas para atender situaciones de crisis en el Este y en el flanco sur de la Alianza.

Ciberdefensa

Trident Juncture estará ambientado en un escenario adaptado a las nuevas amenazas, como la ciberdefensa, e incorporará al mismo las lecciones aprendidas en dos décadas de operaciones en Afganistán, Kosovo y otros escenarios. A las fuerzas sobre el terreno se sumarán capacidades aéreas, marítimas y de operaciones especiales, así como elementos de inteligencia y de vigilancia y reconocimiento.

En total, podrían participar más de 20.000 militares aliados, cifra que aún pueden variar en función de las aportaciones de los países, según el Ministerio de Defensa. En cualquier caso, será el mayor ejercicio llevado a cabo por la OTAN desde el fin de la Guerra Fría.

 

ELESPIADIGITAL.COM

El fin de la “primavera árabe”

Publicado: diciembre 31, 2014 en 1- NEWS

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Por Diana Rojas

La victoria del candidato del Partido Nidaa Tunis, Beji Caid Essebsi, en las elecciones presidenciales del 21 de diciembre en Túnez podría significar el fin oficial del período que vino a ser conocido con el nombre de la “Primavera Árabe” y que ha tenido resultados en general negativos para los países a los que este fenómeno afectó.

Aunque Túnez ha sido el país menos dañado por los efectos de la llamada “primavera”, pese a ser aquel donde el fenómeno se inició, es importante resaltar que la transición ocurrida en esa nación en los pasados cuatro años se ha saldado con una valoración negativa en las urnas hacia la actuación de los partidos y fuerzas que triunfaron en el período posterior a la caída del presidente Zine Al Abidine Ben Ali.

Es cierto que la fosilización de una parte de los regímenes árabes fue un factor determinante que provocó la ola de descontento que dio paso a revueltas populares en países como Túnez y Egipto, donde Ben Ali y Hosni Mubarak respectivamente, habían creado sistemas de poder personal que no satisfacían las demandas de la población. En el caso de Egipto, hubo que sumar el descontento hacia una política exterior que había sometido al país a EEUU y se contraponía al gran papel jugado por Egipto durante la era del presidente Gamal Abdel Nasser.

En Yemen, el presidente Ali Abdulá Saleh fue también víctima de una revuelta popular que terminó en un pacto para su relevo, y que sumergió al país en un largo período de anarquía, y en Libia una intervención militar de la OTAN llevó al poder a una heterogénea coalición, que posteriormente se rompió y dio pie a una larga guerra civil en el país y a la transformación de éste en un santuario para los grupos terroristas takfiris.

Hoy en día, sin embargo, es posible ver las causas del fracaso de esa experiencia y que son fáciles de identificar:

– La rápida injerencia de varios países occidentales, como EEUU, Francia y el Reino Unido, en los procesos políticos ocurridos en los países árabes en este período con el fin de paliar los efectos de la caída del régimen de Mubarak y desviar los objetivos de las revoluciones hacia la creación de regímenes títeres de Occidente bajo el disfraz de la “democracia”, la “modernización” u otros. En este plan jugaron un importante papel los exiliados que viven y estudian en países occidentales y, en especial en el Reino Unido.

– La no extensión del fenómeno de las revueltas a los países árabes del Golfo, con la excepción de Bahrein, que son los principales depósitos del pensamiento reaccionario y la reserva de fondos para grupos retrógados y terroristas a los que utilizan como instrumento para lograr sus propios fines políticos.

– El ascenso del takfirismo salafista, apoyado por Qatar y Arabia Saudí. Estos dos últimos buscaron aprovechar las revueltas populares árabes con el fin de ganar influencia y establecer un cerco contra Irán dentro del contexto árabe y de transformar la primavera árabe en un conflicto sectario entre sunníes y shiíes. El terrorismo takfiri se convirtió así en una fuerza principal en todos los países que atravesaron el período de la “primavera árabe”, en especial en Libia, donde los grupos extremistas wahabíes controlan uno de los dos gobiernos que existen en ese país en la actualidad, y en Siria e Iraq, donde este terrorismo ha sido alimentado de manera especial por los fondos de Arabia Saudí y Qatar.

– La injerencia turca que ha buscado utilizar a los partidos próximos a los Hermanos Musulmanes para ampliar su influencia y expandir el modelo del neo-otomanismo promovido por los actuales dirigentes turcos. Turquía mantiene una actitud abiertamente imperialista hacia sus vecinos, como Siria e Iraq, y ésta es la causa del derrumbe de las relaciones de Ankara con los países árabes, en especial los mencionados vecinos y Egipto.

Tras la destrucción de Libia como actor árabe poderoso en el Norte de África, la caída del sistema político en Siria fue fijada como el punto básico del nuevo plan imperialista para el control de Oriente Medio. La resistencia del pueblo, el Estado y el Ejército de Siria frustraron, sin embargo, el complot, lo que a su vez llevó al fracaso a los intentos de Qatar y Turquía, apoyados por EEUU, de establecer regímenes de los Hermanos Musulmanes en Egipto, Yemen, Libia y Túnez.

De este modo, la caída de Mohammed Mursi en Egipto, no sólo como consecuencia de una acción militar sino también de un movimiento de protesta popular, la derrota electoral del movimiento An Nahda en Túnez, el cerco militar e internacional a los grupos takfiris en Libia y el ascenso del movimiento huthi, apoyado por las fuerzas nacionalistas, en Yemen han sido consecuencias directas de la derrota y fracaso precedente de los grupos takfiris en Siria y son otros tantos factores que han puesto fin al período conocido como “la primavera árabe”.

En Siria, los revolucionarios que impulsaron la versión local de esta “primavera” no ocultan hoy su arrepetimiento y, en su mayor parte, apoyan ahora al Estado sirio frente a la amenaza de los grupos takfiris. Hoy en Siria todo el mundo es consciente que cualquier solución política sólo puede pasar a través del entendimiento de fuerzas nacionales, ya que el pueblo sirio, que ha pagado tanta sangre para proteger su independencia, no está dispuesto a que figuras títeres al servicio de estados extranjeros desempeñen un papel en el proceso.

Los grandes derrotados en el proceso del fin de la “primavera árabe” van a ser precisamente aquellos que intentaron aprovechar aquellos acontecimientos para aumentar su poder e influencia. Arabia Saudí, por ejemplo, hace hoy en día frente a conflictos internos severos, que no pueden ser ya ocultados a la opinión pública interna o internacional. Su visceral política anti-iraní y anti-siria no ha consechado ningún resultado y ha llevado a que varios países árabes muestren ahora, por razones diferentes, un enfrentamiento más o menos larvado con Riad. Además, el apoyo de Riad a la represión contra los Hermanos Musulmanes ha provocado un choque sin precedentes entre el reino wahabí y el movimiento islamista sunní.

Las relaciones con su protector norteamericano ya no son tampoco lo buenas que fueron en su día debido a la diferencia de intereses. EEUU se ha fijado como objetivo el lograr un acuerdo con Irán, que iría más allá del tema nuclear, y ha fijado una estrategia regional, en temas como Siria e Iraq, que no se identifica con las posturas extremistas de Riad.

Turquía saldrá también debilitada de la crisis actual, que no sólo le ha llevado a chocar con sus vecinos sino que ha puesto de relieve el carácter autoritario del régimen del presidente Recep Tayyip Erdogan, que no duda en utilizar a los grupos terroristas más extremistas como instrumento de su política exterior. Todo ello llevará a un alejamiento turco de la Unión Europea y a distanciar al país de su objetivo de adherirse al bloque europeo.

El movimiento wahabí y takfiri será también el gran derrotado en este proceso por su identificación creciente con el terrorismo y el creciente rechazo que sufre a manos de la gran mayoría de musulmanes del mundo, que se muestran espantados ante las atrocidades de estos grupos que traicionan el espíritu y la letra de las enseñanzas del Islam.

EEUU, por último, tendrá que digerir el fracaso de su bloqueo contra Irán y de sus acciones contra el legítimo gobierno de Siria. No cabe descartar alguna acción espectacular de reconocimiento del fracaso similar al reciente anuncio del restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba.

Al final, las fuerzas de la resistencia árabe, en alianza con Irán y con Rusia y China, han demostrado que han sido capaces de afrontar el que quizás haya sido el mayor golpe dirigido contra ellas y contra toda la región. No hay duda de que Siria, Iraq y el resto de países árabes afectados por la “primavera” curarán al final sus heridas y saldrán de la crisis reforzados y más decididos a continuar su lucha por sus derechos y su independencia.

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Ante la tensa situación en la política mundial, los expertos del portal au.ibtimes.com revelan las dos armas con las que EE.UU. quiere contrarrestar las innovaciones de otros países en el ámbito militar.

Washington está desarrollando el arma secreta llamada Long Range Strike Bomber (‘bombardero de impacto de largo alcance’), uncazabombardero diseñado para transportar ojivas nucleares a largas distancias, informa el portal au.ibtimes.com.

Actualmente los escuadrones de bombarderos modernos son pilotados, pero EE.UU. planea reconfigurarlos para que puedan usarse como drones, además de dotarlos de ojivas nucleares, lo que significaría que en el futuro se podrán realizar ataques a control remotocon proyectiles nucleares.

Otra novedad que quiere aplicar EE.UU. son sus nuevos modelos de balas de calibre 50. La innovación de estas balas consiste en que una vez disparadas serán guidas por un láser y podrán cambiar su trayectoria en el aire, lo que aumenta la precisión del impacto.

ELESPIADIGITAL.COM

Un navío estadounidense se ha visto obligado este domingo a abandonar la zona de la gran maniobra militar iraní ‘Mohamad Rasul Allah (paz sea con él), tras recibir una alerta por parte de un avión de patrulla marítima del Ejército persa.

Paralelamente con la realización de la cuarta fase de los ejercicios de las Fuerzas Armadas iraníes en el sur y sureste del país persa, la Fuerza Naval del Ejército de Irán ha advertido a los buques de guerra transregionales, entre ellos un navío norteamericano, dejar la zona.

La alerta ha sido lanzada por un avión iraní de patrulla marítima en momentos que se estaba llevando a cabo la misión de reconocimiento de los navíos transregionales.

La maniobra ‘Mohamad Rasul Allah (Mohamad, Mensajero de Dios) inició el jueves en la ciudad portuaria de Yask, en la provincia sureña de Hormozgan en una zona de más de 2 millones 200 mil kilómetros cuadrados y culminará el próximo 31 de diciembre.

ELESPIADIGITAL.COM

.VeriFinger

Reproducir huellas dactilares usando un par de fotos en las que aparezcan dedos es algo al alcance para Chaos Computer Club, la mayor asociación de ‘hackers’ en Europa.

Durante una conferencia del club en Hamburgo el pasado sábado, el experto en biometríaJan Krissler presentó el dactilograma de la ministra de Defensa alemana Ursula von der Leyen y explicó cómo había logrado reproducir la imagen dactilar de su pulgar.

Al obtener una foto de alta resolución del dedo durante una rueda de prensa en octubre pasado y pocas más sacadas de varios ángulos, las procesó usando un programa de acceso público, el VeriFinger, informó el portal ‘Gizmodo‘.

La asociación de ‘hackers’ asegura que tal recreación abre la puerta a una práctica para burlar las tecnologías de seguridad basadas en la biometría.

actualidad.rt.com

«Europa es la siguiente»

Publicado: diciembre 30, 2014 en 1- NEWS
 Francesca Cicardi.

El que hasta hace unos meses era un grupo rebelde más de los muchos que luchan en Siria, se ha convertido en una poderosa organización y un gran reto para toda la comunidad internacional: el auge de Estado Islámico (EI), desde que estableciera su «califato» en Irak y en Siria en verano, sigue sorprendiendo y planteando muchos interrogantes sobre cómo ha sido posible y hasta dónde podrá llegar.

«El régimen (del presidente Bachar al Asad) permitió que Estado Islámico se hiciera fuerte en Siria porque era un instrumento en contra de la oposición más moderada (principalmente el Ejército Libre Sirio). De hecho, el EI se ha enfrentado más con las otras facciones rebeldes seculares que con las fuerzas del régimen, y el Ejército de Asad sólo empezó a atacar a EI recientemente», explica a LA RAZÓN Lina Khatib, directora del Centro Carnegie para Oriente Medio.

La fortaleza de la organización se explica sobre todo por su riqueza, además de otros factores sobre el terreno, como el apoyo por parte de la población y tribus locales. «Estado Islámico no depende de financiación externa, es totalmente independiente porque controla territorios muy ricos en recursos naturales», asegura Khatib. Tanto en Siria como en Irak, EI ha conseguido ocupar instalaciones petrolíferas y vende el crudo en el mercado negro, lo cual le generaría unos ingresos de aproximadamente un millón de dólares al día, de acuerdo con las últimas estimaciones.

Asimismo, el hecho de que Estado Islámico se haya establecido como una entidad territorial y no sólo como un grupo terrorista, hace que sea más sólido: el EI tiene su base en un amplio territorio, parte del cual está bajo su control absoluto, como la provincia de Raqa, en el norte de Siria, donde está experiementando una forma de administración basada en la ley islámica más fundamentalista. «Su organización es muy centralizada y localizada, al igual que su estrategia militar, que también se centra en un territorio específico», puntualiza Khatib. A diferencia de, por ejemplo, la red terrorista Al Qaeda, el EI no opera en otras áreas fuera del «califato», sino que aspira a expandir sus dominios y consolidar su poder sobre el terreno. Más allá de sus fronteras (en Egipto, Libia, Argelia, etc.) han surgido grupos que han declarado su fidelidad al califa Abu Bakr Al Bagdadi, pero éstos aún no se encuentran integrados en la estructura jerárquica del grupo –cuya rigidez es otro de los puntos fuertes de EI–, según apuntan los analistas especializados.

El Estado Islámico también es poderoso desde el punto de vista militar, más cercano a un Ejército que a un grupo insurgente: dispone de armamento pesado y de vehículos militares, y sus tácticas han demostrado ser muy efectivas. Asimismo, dispone de muchos hombres y parece que su capacidad de reclutamiento no tiene límites: miles de combatientes se han unido y siguen uniéndose cada día a las filas del EI, tanto locales como extranjeros, por dinero o por motivos ideológicos. Ha atraído a jóvenes de todo el mundo, seduciendo a cientos de occidentales, que han viajado a Siria para sumarse a la «yihad» o guerra santa, y esto ha sido posible gracias a la propaganda y el uso que el grupo hace de las redes sociales e internet.

El único periodista occidental que ha estado con los yihadistas, el alemán de 74 años, Juergen Todenhoefer, entrevistó a un alemán en Mosul y fue advertido sobre Europa y EE UU. «¿Así que también quieren ir a Europa?», le preguntó Todenhoefer. «No, conquistaremos Europa algún día», le rectificó el joven yihadista. «No es cuestión de si conquistaremos Europa, sólo es cuestión de cuándo ocurrirá. Pero eso es seguro… Para nosotros no existen las fronteras. Sólo son frentes de batalla». En la entrevista difundida por CNN, el yihadista occidental continúa: «Nuestra expansión será perpetua… Los europeos necesitan saber que llegaremos y no será de forma amable. Llegaremos con nuestras armas. Quienes no se conviertan al islam o paguen el impuesto islámico, morirán». «¿Qué hay de los 150 millones de chiíes, qué pasará si se niegan a convertirse?», preguntó Todenhoefer. «Sean 150 millones, 200 millones o 500 millones, no nos importa», indicó el miliciano. «Los mataremos a todos».

El EI ha acaparado la atención de gobiernos y ciudadanos de todo el mundo, desatando indignación e incredulidad, con sus métodos brutales: desde la esclavización de mujeres y niñas, hasta el degollamiento de periodistas occidentales, pasando por el secuestro, la tortura y otras vejaciones de sus enemigos. «Esta violencia extrema se ha convertido en la marca del EI: el grupo se distingue por sus métodos, que son un importante instrumento de propaganda», explica Khatib. De esta forma, «EI no sólo demuestra su poderío, sino que somete e impone su autoridad a través del miedo y el terror», añade la investigadora. En su opinión, hasta el momento no existe un «desafío serio» frente a Estado Islámico, y la coalición internacional liderada por EE UU –que desde agosto bombardea objetivos del EI en Irak y en Siria– no será suficiente para acabar con un grupo que es, al mismo tiempo, un Estado y una fuerza militar, y encarna una ideología con cada vez más adeptos.

larazon.es