Netanyahu confiesa su nefasto objetivo de balcanizar Siria

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Por Pablo Jofré Leal

El premier israelí ha dado a conocer el plan que se persigue con Siria desde el inicio de la agresión contra este país árabe desde febrero del año 2011: desintegrar y balcanizar (1) a esta nación levantina.

Con su característica soberbia e incontinencia verbal, el primer ministro de la entidad sionista, Benjamín Netanyahu, aprovechó el espacio otorgado por el Foro Económico Mundial, celebrado en la localidad Suiza de Davos, donde año a año se reúne la flor y nata de los poderes financieros y políticos del mundo occidental, para dar a conocer y dejar al descubierto el verdadero plan que se persigue con la República de Siria.

En la comodidad de los salones de Davos, lejos del ruido de bombas, operaciones militares, ataques terroristas y miles de muertos, Netanyahu sostuvo el pasado 22 de enero que “la opción más benigna para Siria sería una balcanización o fragmentación del país árabe, que bajo las actuales circunstancias es lo mejor que se podría obtener. Esto, porque tengo serias dudas que un Estado Unitario vuelva a gobernar el país”. En la oportunidad, Netanyahu reveló, igualmente, que se está gestionando un aumento de la multimillonaria ayuda financiera y militar que recibe de Estados Unidos, para mantener así el estatus de Israel como gendarme de occidente en Oriente Medio.

La opinión del político sionista con respecto a la fragmentación de Siria, demuestra la política criminal que se ha ejecutado contra la nación árabe y su pueblo, que en pos de afanes e intereses políticos y económicos ha significado agredir, atacar, bombardear y destruir a un país con cifras, que desde febrero del año 2011 a la fecha, ha significado la muerte de 280 mil sirios, siete millones de desplazados internos, 4.5 millones de refugiados – principalmente en países vecinos – y la destrucción de su infraestructura energética, de servicios, industria, infraestructura vial y sanitaria.

DIVIDIR PARA REINAR

Las palabras de Netanyahu deja al desnudo aquello, que de tan obvio aparece invisible: el objetivo perseguido por Washington y sus aliados agrupados principalmente en la triada Riad-Ankara-Tel Aviv: repartirse los restos de un país e influir de esa manera en la región de Oriente Medio. Desintegrar Siria, dividirla en zonas de influencia y al mismo tiempo generar con ello una Balcanización más global de la zona, como se está verificando con Irak. Y, de ese modo, cumplir el objetivo de cercar a Irán e impedir la expansión rusa hacia lo que esa Federación considera sus zonas de influencia geopolítica.

En Davos la verbalización del líder sionista exteriorizó lo que el gobierno sirio además de Irán y Rusia han denunciado desde el inicio de la guerra de agresión contra el país levantino: que los grupos terroristas que allí operan, principalmente el EIIL – Daesh en árabe – y el Frente al Nusra son sido creaciones organizadas, financiadas, armadas y protegidas por la acción de los gobiernos de Turquía, Israel y Arabia Saudita junto a sus servicios de inteligencia bajo el marco establecido por la doctrina del Leading From Behind de los sectores belicistas estadounidenses, que le permite a Washington realizar el trabajo sucio de una forma distinta a la manera en que lo hicieron en Afganistán e Irak. En este caso, que sean estos movimientos terroristas, con apoyo económico, militar y logístico de Washington y asociados S.A, los que en terreno concreten la política de desintegración de las bases del Estado Sirio.

Término geopolítico, que da cuenta de la división de un territorio (Un Estado) en otros más pequeños, con el objetivo de debilitarlos política y económicamente. Zonas surgidas, de origen con tan graves limitaciones que deban depender de las grandes potencias que ejercen por ello, un poder hegemónico incontrarrestable, creando una dependencia estilo neocolonial. El nombre del fenómeno alude a los Balcanes donde el separatismo ha sido elemento presente en gran parte de su historia.

Derrocar a Bashar Al Assad persigue también cercar, debilitar y eventualmente desestabilizar al gobierno de Irán, en una política ciega frente a los múltiples ejemplos que nos ofrece la historia respecto a los peligros que trae consigo el procurar el nacimiento y desarrollo de bandas terroristas, cuyos resultados terminan comprometiendo la seguridad de los padres putativos de estos engendros takfirí. Así sucedió con Al Qaeda y es así con Daesh. Bandas que en los análisis de los servicios de inteligencia europeos son considerados una amenaza real al contabilizar que al menos 15 mil terroristas que luchan en las filas de los movimientos salafistas provienen de países europeos.

Netanyahu en Davos develó el objetivo de las acciones de Washington y sus aliados en la línea estratégica de crear bantustanes a lo largo de Oriente Medio. Hoy, el líder sionista mencionó a Siria, pero ya es una realidad en Irak y se persigue, mediante la agresión saudí a Yemen, generar un resultado similar, cosechando el cultivo de destrucción y muerte en estos años, ejerciendo un dominio al cual se creen falsamente predestinados por razones históricas y religiosas. La administración de Obama, así como la entidad sionista, Turquía, Arabia saudita, como valedores del terror, son cómplices de la política de tierra arrasada y la muerte de cientos de miles de seres humanos en Siria e Irak.

Estados Unidos y sus aliados parecen mostrar una cara errática en la política llevada a cabo en Oriente Medio: atacan a Daesh, lo bombardean – supuestamente – pero también lo engendraron, apoyaron y siguen financiando. Combaten al mismo extremismo al cual le dan aire en una especie de zigzag intervencionista pero “sin perder el norte en esta política de fragmentar los países de Oriente Medio, cercar a Irán, crear un entorno de regímenes que no amenacen la política agresiva sionista e impidan la presencia rusa y china en la zona, de tal forma de procurarse los recursos naturales, petróleo y gas además de un mercado seguro para el complejo militar industrial estadounidense y sus aliados” Y hablaba de aparentemente errático,  pues los planes están claramente definidos.

Siria no puede esperar nada bueno de la acción de una Coalición Internacional liderada por Estados Unidos cuyo plan final es fragmentar Siria, convertirla en un país con zonas diferenciadas donde turcos, estadounidenses, israelitas, saudí e incluso jordanos intervengan  con el objeto de obtener un cuadrito de este rompecabezas miserable. Una Siria que refleje la imagen de un mapa fragmentado al estilo iraquí con las zonas de control en tres áreas diferenciadas: La región del Kurdistán, el área de fuerte presencia sunita, donde operan las bandas salafistas y los restos del partido Baas y un área centro sur bajo hegemonía del actual gobierno iraquí.

Netanyahu en Davos si dijo lo que dijo fue porque el gobierno estadounidense lo permitió, porque lo sostenido es parte del plan de Washington y sus aliados. Una aspiración que desea ser concretado al alero de documentos elaborados en el seno de los servicios de inteligencia y sus Think Tanks,  como es el caso del documento gestado por el experto en políticas de seguridad nacional y asesor del gobierno estadounidense, Michael O´Hanlon, analista del Instituto Brookings y Co Director del center For 21st Century Security and Intelligence dado a conocer en junio del año 2015. Allí, en una mínima extensión, se definió la suerte de millones de seres humanos. El Documento denominado “Desconstructing Syria: a new strategy for Americas´s most hopeless war – señala que “el único camino realista que se puede plantear Estados Unidos frente a Siria es un nuevo plan donde se creen zonas autónomas, donde el gobierno sirio no tenga posibilidad de influir”. De esa idea, a la expresión benigna de Netanyahu, existe sólo un paso.

Es así que se entiende la decisión turca de crear, bajo órdenes de Washington, la denominada “Zona de Exclusión Antidaesh”. Franja de terreno ubicada en la frontera turco-siria, entre las localidades de Yarablus y Azaz, con el doble objetivo de: detener los avances de las fuerzas kurdas en su lucha contra Daesh y consideradas un peligroso ejemplo para la población kurda, que en un 20 % conforma el total de la población de Turquía y, en segundo lugar, tener una base de operaciones, dentro del territorio sirio, que le permita seguir conspirando y ejecutando acciones contra el gobierno sirio. Esta estrategia de acción conjunta, expresada en el mencionado documento de O´Hanlon permite entender también el trabajo de expolio de sus riquezas hidrocarburíferas con el contrabando de petróleo a Israel, Jordania y países europeos, como ha sido denunciado por el propio Parlamento de la Unión Europea (UE).

Súmele a lo consignado el generar tensiones en el sur sirio en la frontera con Israel y Jordania con la posibilidad, que ante un incremento de las acciones de defensa del Ejército Sirio ante las bandas terroristas, junto al poyo ruso se decida – incluso mediante una operación de Bandera falsa – invadir el país levantino y establecer allí “zonas liberadas, para posteriormente ser reconocidas por las potencias occidentales y sus aliados en la región. No dejando de lado la posibilidad que las Naciones Unidas se sume a este show a través del envío de Cascos Azules, perpetuando de este modo la ocupación.

En un interesante artículo del analista de GlobalResearch, Mahdi Darius Nazemroaya, éste señala que “lo que está sucediendo en Siria es un signo de lo que vendrá para la región. El cambio de régimen no es el único objetivo de los EE.UU. y sus aliados en Siria. Las divisiones religiosas y étnicas en Siria no están demarcadas en términos puramente geográficos, y el proceso de balcanización podría jugar como un proceso de libanización, lo que significa que Siria se divide a lo largo de las líneas de falla de violencia sectaria, y se enfrenta a un estancamiento político como el de El Líbano durante su guerra civil, sin estar oficialmente quebrada… Los acontecimientos en el Medio Oriente y África del Norte están viendo la agitación de los movimientos de masas contra los tiranos locales, como en Bahréin, Jordania, Marruecos y Arabia Saudita, pero también hay un guión vicioso del Plan Yinon de Israel y sus ramificaciones. El Plan Yinon, y otros planes similares, quieren una guerra chiíta y sunita entre los musulmanes como la pieza central de las divisiones sectarias”

La división de la República de Siria, es uno de los objetivos de la política de Washington para la región de Oriente Medio y en ese plano, para poner freno a esas intenciones se requiere la firme oposición política y militar de las fuerzas de la Coalición conformada por Rusia, Irán, Siria e Irak. Si esto no es así, Siria terminará convertida en bantustanes, con alawitas en la zona oeste del país en límite con el Mediterráneo, los Drusos en las montañas del sur del país, kurdos en el límite con Turquía, cristianos, chiitas y sunitas ocupando otras zonas del territorio. Una Siria desmembrada, dividida y cuyo destino quiere ser trazado fuera del ámbito de su soberanía. En Siria, no sólo se juega la autodeterminación de los pueblos, sino también equilibrios políticos y militares regionales y el futuro de otros países de la región, que podrían caer bajo el mismo fuego balcanizador.

¿A quién está hablándole Putin?

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Por Mikhail Khazin

La entrevista que dio Putin al periódico Bild la semana pasada puede gustarle o disgustarle a algunos, pero algo dejó claro: en esta, Putin se estaba dirigiendo a ciertas personas en Occidente con propuestas concretas. Estas propuestas podrían ser adecuadas y apropiadas o podrían no serlo, pero es obvio que Putin no está lanzándolas al vacío. Él entiende que hay gente allá afuera que puede oírlo…

Parecería que el mundo occidental está consolidado y ha demostrado muy claramente (por ejemplo, a través de las declaraciones de Obama) a Putin (y Rusia) su lugar. El término “La Haya” (Nota, Donde se encuentran la Corte Internacional de Justicia de las Naciones Unidas y la Corte Penal Internacional) aún no ha sido utilizado en relación con el presidente ruso, pero se ha aplicado en relación con algunos otros.

Es cierto que Putin ocasionalmente logra forzar a algunos políticos occidentales a cooperar con él, pero está quedando muy claro que estas son ocasiones únicas que no tendrán ninguna influencia sobre la situación como un todo. ¿Entonces por qué?

He aquí el por qué: Vivimos en un sistema financiero cuyas bases fueron sentadas en la Conferencia de Bretton Woods en 1944. Su esencia fue crear instituciones que aseguraran la estabilidad y la expansión de la zona de circulación del dolar estadounidense, el cual se suponía que iba a convertirse en la principal moneda de la economía Occidental.

Esas instituciones económicas fueron el Banco Mundial (una agencia para el desarrollo), el Fondo Monetario Internacional (en su esencia un banco para garantizar préstamos a países) y el Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio, GATT por sus siglas en inglés, actualmente conocida como la OMC (que tiene por objeto combatir a los partidarios del separatismo económico). Al mismo tiempo, el control sobre la circulación e impresión de dólares en todo el mundo fue confiada al Sistema de la Reserva Federal.

En teoría, esos acuerdos creaban el terreno para algunos problemas – ¿se suponía que los intereses del sistema financiero mundial comenzarían a ir en contra de los intereses de la economía y el sistema financiero estadounidense? Sin embargo, para el momento esos problemas parecían más bien hipotéticos.

Desde entonces las cosas han cambiado. Como resultado, comenzó una crisis y el problema cuyas bases se sentaron en 1944 comenzó a manifestarse completamente.

El crecimiento económico se ha detenido (la situación se ha estabilizado, aunque está experimentando una disminución insignificante) y ya está claro que mantener las cosas como están para todos no es posible. Ya que esto atañe específicamente al sistema financiero, significa que es necesario decidir si salvar la economía estadounidense a costa de los recursos del sistema financiero mundial o salvar el sistema financiero mundial a expensas de los Estados Unidos (EU).

El problema comenzó a mostrarse por primera vez hace una decada, pero entró en una fase aguda en 2011. Entonces la élite financiera global decidió completar las reformas al sistema de Bretton Woods y quitarle la jurisdicción a EU del centro de emisión global de moneda (para ser creado sobre la base de los “derechos especiales de giro” del FMI).

Los estadounidenses respondieron con el caso Strauss-Kahn, poniendo fin a una idea que representaba un peligro para ellos. Sin embargo, la cuestión de a quién salvar y a expensas de quién se volvió asunto dominante en la política mundial.

La élite global, que hasta entonces estaba unida, se vio dividida sobre cual de los dos escenarios apoyar. El primer campo, el cual podría ser naturalmente descrito como el de la élite financiera global, insiste en preservar la infraestructura financiera global (y está por lo tanto intentando retomar el control sobre la emisión de dólares), mientras que el otro, por el contrario, cree que la infraestructura financiera puede ser sacrificada en función de salvar el sistema económico estadounidense.

El problema es que esta crisis es tan fuerte que una victoria por alguno de estos campos destruirá inevitablemente las bases del otro, así como al campo como una fuerza real en sí. Así que aquí no puede haber una tregua.

Por lo tanto, desde 2011 la una vez unida élite mundial, ha sido dividida, y este proceso es cada vez más y más fuerte. Se manifiesta en el conflicto entre Hillary Clinton y John Kerry sobre la política exterior de Estados Unidos, en el conflicto entre Clinton y Trump en la carrera por las elecciones presidenciales, en el conflicto entre Arabia Saudita e Irán, y en muchas otras áreas.

Rusia, habiendo decidido en 1991 integrarse en el sistema financiero global, ha estado siguiendo esta tarea consistentemente (algunas veces, demasiado consistentemente) y de forma confiada. Sin embargo a mediados de la década de los 2000, antes de la división de la élite global, Putin desarrolló fuertes discrepancias con esto.

En tal sentido, todas las acciones de Putin se vuelven claras. Él ve que en Occidente hay unas élites emergentes (y personas específicas) que están saliiéndose del control de los círculos financieros globales y es a ellos a quien está dirigiendo sus propuestas

Al mismo tiempo, no siempre podría quedar claro para un miembro ordinario del público lo que Putin está diciendo, ya que estas declaraciones claramente van más allá de los límites del “lenguaje” que nos hemos formado en el ultimo cuarto de siglo bajo el control de la élite financiera. Pero hay personas en Occidente quienes claramente oyen estos mensajes y su numero está creciendo.

El problema es que ellos están oyendo, pero no están escuchando … Es cierto, Xi Jinping, Donald Trump, Marine Le Pen, todos dicen que uno debería trabajar con Putin, pero no hay un efecto real. ¿Por qué?

El asunto es que la economía rusa esta gobernada efectivamente por unos subalternos de la élite financiera global. Más allá, esos subordinados no ven perspectivas de que Rusia se convierta en una entidad independiente.

Como resultado, aquellos a quien Putin se está dirigiendo lo consideran un hipócrita. Él se está dirigiendo a personas que han entrado en un combate a muerte con la élite financiera global, pero al mismo tiempo todos los niveles que gobiernan realmente el sistema financiero y la economía del país sigue en manos de gente colocada allí por esa misma élite financiera global. Este es el por qué de que Rusia, con su actual élite política esté condenada al aislamiento. Esta no será invitada a resolver los asuntos claves que enfrenta el mundo porque la élite financiera global no puede apoyar a Putin, mientras que su alternativa, los “nuevos aislacionistas”, no confían en el circulo cercano de Putin, quienes tienen por seguro, trabajan para los financieros. Por lo tanto ellos no pueden confiar completamente en el líder ruso, con quien en otras circunstancias estarían gustosos de trabajar en conjunto, como ellos mismos lo admiten abiertamente.

El plan maestro de la Fuerza Aérea de EE.UU. para sobrepasar a China

Con la financiación y la aprobación oficial, en pocos años, los F-22 y F-23 podrían participar en combates aire-aire, apoyados por “aviones de arsenal” fuertemente armados.

Un Boeing B-52H Stratofortress de EE.UU. con armamento en la base aérea Barksdale, Luisiana, 2006

El Ejército estadounidense está considerando desarrollar un “avión de arsenal” que transporte una gran cantidad de munición y acompañe a los cazas furtivos en combates para mejorar su potencia de fuego, publica ‘The National Interest’.

El concepto de un avión de este tipo, que fue anunciado por el secretario de Defensa, Ashton Carter, podría resolver uno de los problemas militares más espinosos del Ejército de EE.UU., que es la supremacía en la potencia de fuego de las más numerosas fuerzas chinas en varios escenarios de guerras en el Pacífico.

No obstante, Carter no precisó qué tipo de armamento podría llevar el avión de arsenal y si incluirían las municiones aire-aire, “donde supuestamente están las mayores insuficiencias de potencial de fuego de EE.UU.”. Al mismo tiempo, un funcionario del Pentágono ha revelado a la revista ‘Aviation Week’ que la Oficina de capacidades estratégicas, que desarrollaría el avión, considera la adaptación de los bombarderos B-1 o B-52 para el papel de almacenes.

La enorme ventaja del potencial de fuego de China

Actualmente, EE.UU. cuenta con menos de 200 cazas furtivos, incluidos 180 F-22 y 10 F-35. No obstante, incluso con una fuerza furtiva mayor, EE.UU. podría ser superado por China en un combate aéreo por Taiwán o las islas en disputa Spratly en el Pacífico occidental, sostiene ‘The National Interest’, explicando que un F-22 furtivo lleva solo entre ocho y diez misiles aire-aire, mientras que un F-35 solo lleva dos.

Las versiones chinas de Su-27 suelen llevar 10 o más misiles aire-aire. Además, “en una guerra aérea en el Pacífico, la proximidad cercana de las bases chinas a cualquier probable zona de batalla significa que Pekín probablemente pueda mantener muchos más aviones en el aire, potencialmente, cientos más”, añade el artículo señalando que “el resultado final es de una ventaja enorme del potencial de fuego para los chinos”.

Actualmente, el avión de arsenal no es más que un concepto, no obstante, “la necesidad es obvia”. “Con la financiación y la aprobación oficial, en unos pocos años, los F-22 y F-23 podrían volar hacia un combate aire-aire apoyados por bombarderos fuertemente armados”, concluye la revista.

EE.UU. revela sus cartas contra grandes potencias como Rusia y China

A principios de febrero, Ashton Carter presentó un proyecto de ley para solicitar un presupuesto estimado en unos 582.000 millones de dólares para el Pentágono de cara al año 2017. “Estos desafíos reflejan el retorno a una gran competencia, que está en primer lugar en Europa, y en segundo lugar en la región de Asia y el Pacífico”, anunció Carter refiriéndose a Rusia y China.

A largo plazo, EE.UU. tendrá que invertir en nuevas tecnologías ya que Rusia y China están avanzando a pasos agigantados en sectores en que la nación norteamericana tenía ventaja: misiles guiados de precisión, tecnologías furtivas, cibernéticas y espaciales. “Pero el nuevo enfoque de EE.UU. sobre una guerra de gran nivel con esos dos países significa que tendrá que haber compensaciones. Varios proyectos tendrán que ser desechados porque no responden a estas nuevas exigencias y dar cabida a armas para hacer frente a Moscú y Pekín”, señaló ‘The National Interest’.

actualidad.rt.com

Ayesha Gaddafi se pone al frente de la resistencia contra la OTAN y los terroristas (valga la redundancia) en Libia

(Por MajaOrlic) ¡Ella está de vuelta! La hija de MuammarGaddafi encabezará la resistencia contra la OTAN y los terroristas libios. Ayesha indicó que ella es ahora el líder de la resistencia y está a punto de crear un nuevo gobierno secreto.Ayeshase dirige a su pueblo a su pueblo en un manifiesto: “¡voy a vengar a mi padre, a mis hermanos, a mi marido y a Libia!”.

Aisha Gadafi se convierte en el nuevo líder de la resistencia en un momento crucial para el país, en vísperas de una nueva intervención de la OTAN. Como teniente general del ejército libio juró lealtad a la orden de su legendario padre e instó a los libios a despertar con el fin de vencer, tener éxito y para “devolver un gobierno libre a Libia”.

Aisha Gadafi garantiza que en los próximos meses se va a formar un “gobierno secreto” de los líderes libios que siguen siendo leales a Gadafi y que actuará como mediador en Libia y en el extranjero. Analizando la situación actual criticó al antiguo ejército acusándole de ser “una loca mezcla de anarquistas” que decidieron hacer la guerra bajo el principio “lucho con quien me pague más”.

La hija de Gaddafiles acusó de usar la bandera verde de Libia y de sobornar a sus partidarios, así como el fortalecimiento de los gobiernos tribales, bajo cuya sombra se unieron a la alianza con los tuareg y Toubou islamistas. Acusó a las tribus tuareg y Toubou del separatismo y conspiración con el gobierno en Tobruk.

Aisha Gadafi pidió a los soldados de las fuerzas armadas libias que le den el juramento como comandante supremo, con el fin de restaurar el Estado.

“Mi nombre me da el deber y el derecho de estar en la vanguardia de esta guerra”, dijo esta mujer valiente que durante la guerra perdió a su marido y sus dos hijos. Hoy en día ella está lista para convertirse en un “símbolo de la nación” y junto a un retrato de Gadafi convertirse en un “símbolo de la misión de restaurar la unidad nacional.”

También habló de los terroristas de al-Qaeda que derrocaron a su padre Muamar Gadafi en 2011. Aisha Gadafi proféticamente aseguró que su acción destructora y criminal tiene un soplo de locura y que se desintegrará y desaparecerá. Declaró que “Estamos listos para una batalla a muerte” en el que los terroristas se enfrentarán a toda la nación.

Según los rumores, la versión impresa de este manifiesto secreto está siendo distribuida y compartida en las principales ciudades de Libia, Trípoli y Tobruk. Y de acuerdo a la información dada también podemos esperar que en breve lance un discurso a pueblo libio en una televisión local.

¿Qué pasaría si los saudíes desplegaran sus fuerzas en Siria?

“Incluso su brutal y vacilante campaña para derrotar a los rebeldes de Yemen apoyados por Irán se ha limitado, en gran parte, a realizar ataques aéreos”.

 

El Pentágono y la Casa Blanca han valorado de manera positiva el hecho de que Arabia Saudita asegurara este 4 de febrero que estaría dispuesta a enviar tropas a Siria para realizar operaciones terrestres contra el grupo terroristaEstado Islámico. Así, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Ash Carter, señaló que “ese tipo de noticias son realmente bienvenidas”, mientras que el portavoz gubernamental, Josh Earnest, también se congratuló por este anuncio, según ha recalcado ‘Newsweek’.

El anuncio saudí también cumple con las fórmulas expresadas por los candidatos demócratas, Hillary Clinton y Bernie Sanders; de hecho, el senador por Vermont se queja desde hace tiempo de que “las naciones musulmanas ricas y poderosas de la región no pueden seguir esperando que EE.UU. haga el trabajo que les corresponde”. Sin embargo, la propuesta incluye un obstáculo casi insalvable, ya que indica que participarán “con tropas terrestres junto con la coalición” liderada por los norteamericanos.

Si se refieren a brigadas de combate, “eso nunca sucederá”, ya que tanto el presidente Obama y los aspirantes demócratas a la presidencia como los principales candidatos republicanos —Donald Trump y Ted Cruz—, han descartado desplegar unidades de combate norteamericanas en Siria. Por su parte, el republicano Marco Rubio estaría abierto a desplegar tropas en Siria, pero solo como parte de una misión multinacional.

Además, el semanario indica que el Ejército de Tierra saudí consta de alrededor de 175.000 soldados y está diseñado para mantener el orden en el reino —con lo cual no dispone unidades expedicionarias adaptadas para desarrollar combates prolongados en Siria— y recuerda que “incluso su brutal y vacilante campaña para derrotar a los rebeldes de Yemen apoyados por Irán se ha limitado, en gran parte, a realizar ataques aéreos”.

¿Qué pasaría si los saudíes desplegaran sus fuerzas en Siria?

Aaron David Miller, un antiguo asesor político sobre Oriente Medio durante más de dos décadas, vaticina que una intervención árabe a gran escala liderada por los saudíes podría generar una tragedia de proporciones shakespearianas.

Miller tacha a las fuerzas militares de Arabia Saudita de “mal entrenadas” e “incompetentes”, vaticinando que en caso de un despliegue de tropas saudíes en Siria, sus soldados acabarían “en jaulas del Estado Islámico”. Asimismo, Miller y otros observadores señalan que el objetivo principal de los saudíes no sería derrocar la insurgencia terrorista sino el régimen sirio del presidente Bashar al-Assad.

“El Ejército saudí está muy comprometido con Yemen y sus fuerzas no están configuradas para asumir una intervención sobre el terreno en Siria”, por su parte indica a la publicación un exdiplomático estadounidense en Arabia Saudita que prefiere mantener el anonimato.

De todos modos, este debate “podría ser irrelevante” debido a que los avances del Ejército sirio, que cuentan con el apoyo de la Fuerza Aérea de Rusia, amenazan con dar jaque mate a la insurgencia en el país árabe. “La incursión en Alepo apoyada por Rusia avanza rápidamente. Para cuando las tropas, los recursos y la estructura de la alianza se unan y logren organizar una operación terrestre eficaz, es probable que las condiciones sean muy diferentes”, señala Jon B. Alterman, vicepresidente principal y director del Programa de Oriente Medio del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, un laboratorio de ideas muy influyente en Washington.

Arabia Saudita no puede librar guerras en dos frentes

El subdirector del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, el general de brigada Masoud Jazayeri, considera que “mientras que Arabia Saudita se encuentre en este callejón sin salida, al cual se vio forzada por sus actividades hostiles contra Yemen, no podrá librar otra guerra en Siria”, según cita la agencia de noticias iraní Mehr.

“El régimen saudí ha tomado medidas agresivas y codiciosas en varias partes del mundo y, en estos momentos, se enfrenta a serios desafíos y tensiones dentro de sus propias fronteras”, agregó Jazayeri, para quien “las acciones y declaraciones de Riad solo son parte de sus operaciones psicológicas, pensadas para la propaganda interna” e “indican su pérdida de influencia en la región”.

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