Colombia: al menos cuatro muertos y 14 heridos en un ataque atribuido a disidentes de las FARC

La protesta campesina era contra la erradicación de los cultivos de coca en la frontera con Ecuador
La protesta campesina era contra la erradicación de los cultivos de coca en la frontera con Ecuador

Al menos cuatro campesinos murieron y 14 resultaron heridos este jueves en el marco de una protesta de comunidades cocaleras que se oponen a la erradicación de cultivos en el suroeste de Colombia, en la frontera con Ecuador, según informaron las autoridades.

 

El ejército y la policía culparon de la violencia a rebeldes disidentes de las FARC, aunque una organización campesina y defensores de derechos humanos denunciaron la represión oficial contra las comunidades que rechazaban la eliminación por la fuerza de los sembradíos.

 

El saldo parcial es de cuatro personas civiles muertas y 14 heridas”, dijeron las autoridades en un comunicado.

 

Los confusos hechos se produjeron en una zona rural del municipio de Tumaco, en el departamento de Nariño, donde se concentra la mayor cantidad de hectáreas sembradas de coca en Colombia, el principal productor de cocaína del mundo.

 

La protesta estalló la semana pasada, pero recrudeció este jueves.

Los campesinos rechazan la erradicación y, molestos con el gobierno, comenzaron a protestar. Hubo agresiones y disturbios. Los campesinos dicen que la fuerza pública los atacó. Hay muertos y varios heridos”, dijo a la AFP Diana Mantilla, líder de derechos humanos en Tumaco y de la organización comunitaria Asominuma, presente en el lugar.

Sin embargo, la fuerza pública dijo que los lugareños fueron forzados a manifestarse por ex guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que se apartaron del proceso de paz al mando de “Guacho”.

 

“Ya no solo llevan a la población a la supuesta protesta social forzadamente, sino que le disparan con bombas, fusiles y ametralladoras de manera indiscriminada con el objetivo de proteger la erradicación de los cultivos ilícitos“, señalaron las autoridades.

 

Una fuente de la gobernación de Nariño confirmó a la AFP que en las próximas horas se desarrollará un consejo extraordinario de seguridad para esclarecer los hechos.

 

Con información de AFP

 

infobae.com

Habla la Mara Salvatrucha: La Policía y las pandillas se preparan para una guerra en El Salvador

“No nos vamos a meter con cualquier ‘hijueputa’ policía, así nomás porque sí, si ellos se meten con nosotros, entonces como sea vamos a acabar con ellos; si ellos no entienden, entonces les caemos hasta que entiendan”. Hablamos con un integrante de la Mara Salvatrucha sobre cómo sobrevivir en la ciudad de El Salvador.

 

Habla la Mara Salvatrucha: La Policía y las pandillas se preparan para una guerra en El Salvador

Tres policías en Cojutepeque, El Salvador, el 16 de junio de 2016.
Jose Cabezas / Reuters

“Efectivamente, la Policía realiza ejecuciones extrajudiciales de manera sistemática”, afirma Guadalupe Echevarría, jefa antipandillas de la Fiscalía General de El Salvador, en medio del alza en la cifra de muertes vinculadas a las pandillas, al menos 60 decesos violentos en el fin de semana del 23 y 24 de septiembre de 2017. No puede sino aceptar esta realidad, las más recientes masacres (Finca San Blas, por ejemplo) llevadas a cabo por la policía demuestran que para la corporación de seguridad no hay otra salida que eliminar físicamente al enemigo. “Se necesita que nos den más herramientas y que el Gobierno no esté del lado de los criminales”, afirma un oficial de policía frente al cuerpo de un taxista asesinado por la pandilla conocida como Mao Mao, uno de los 29 asesinados de aquella jornada en que conversamos.

Un policía acordona la escena de un crimen: un panadero fue ejecutado, aparentemente por no querer pagar la cuota que una pandilla le impuso. / RT / Heriberto Paredes

Sin embargo, en un comunicado emitido por la Policía Nacional Civil, encabezada por el Comisionado Howard Cotto, el 28 de septiembre de 2017, la dependencia afirma que ha habido una disminución de los homicidios ocurridos en el municipio de San Salvador, capital del país. Según cifras dadas por este comunicado, de enero a septiembre de 2017 se han reportado “175 hechos de violencia, 173 menos en comparación con el mismo periodo de 2016, en el que hubo 348, lo que significa una reducción del 50 % en los homicidios”, dicta el documento al que RT tuvo acceso.

Pero en las calles la situación es diferente, la gente tiene miedo sin importar que se trate de un barrio adinerado o de una colonia pobre; la percepción acerca de la violencia y la seguridad apunta a que no se puede caminar con tranquilidad, se tienen que seguir reglas de protección y sobre todo, no se puede desobedecer la palabra de la pandilla y de la mara. Durante un recorrido nocturno por distintas zonas reportadas como escenarios de asesinato, es posible verificar que a pesar de que las instituciones forenses registran el deceso, se hace la revisión de la escena del crimen y se levanta el cuerpo conforme a la ley, al final, las cifras son distintas, son menores.

La prensa local también registra los asesinatos diarios, trata de dar explicaciones a cada caso y, en voz de un reportero gráfico ―que prefirió el anonimato―, también de argumentar acerca de las razones de tanta violencia en el país: “Se trata de crímenes relacionados con pandillas o porque no se paga la renta o porque se tiene alguna cuenta pendiente, sea con el Barrio 18 o con la MS13, pero ahora hay un incremento de los asesinatos de policías y militares porque hay una ofensiva de las pandillas y están demostrando su poder”.

Aumentan los homicidios a pesar de las cifras positivas de la Policía Nacional Civil. / RT / Heriberto Paredes

Desde enero y hasta finales de septiembre de este año van 17 militares asesinados y 33 policías ejecutados en su día de descanso, justo cuando no tienen posibilidad de defenderse. Por su parte, la PNC se muestra hermética y se cuida de no dar declaraciones a la prensa, a pesar de que RT solicitó alguna postura oficial respecto a esta situación. “El Gobierno tiene interés de que las cosas sigan así, sino, de dónde les van a llegar ayudas económicas al país”, revela el mismo policía con quien se logró conversar, hasta ahora la única declaración emitida por alguien de esa institución.

La población salvadoreña vive con temor, vive en una geografía que está definida por el control territorial que tienen las pandillas. A veces se trata de colonias enteras dominadas por la MS13 o por el Barrio 18, pero en otras ocasiones, como en el centro de la capital, se trata de calles intercaladas en las que para transitar se tiene que tener un conocimiento preciso. Para sobrevivir en esta ciudad, hay que seguir la consigna sagrada: “Ver, oír y callar”.

Habla la Mara Salvatrucha 13

El pasado 26 de septiembre de 2017, a través de un memorándum, el comisionado César Baldemar Flores Murillo, subdirector general de la Policía Nacional Civil, informó que existe un acuerdo mediante el cual las dos principales pandillas en El Salvador ―Mara Salvatrucha 13 (MS13) y el Barrio 18― establecerían una unificación para combatir a la Policía Nacional Civil y al Ejército. En el documento se alerta a agentes policiales, personal militar, empleados gubernamentales como directores, ministros, diputados, fiscales y alcaldes de acciones terroristas como quema de autobuses, gasolineras y contra puestos policiales. Un dato curioso es que en el memorándum no se garantiza la seguridad de los elementos policiales y se les invita a tomar “las medidas necesarias para su autoprotección”.

Guadalupe Echeverría, jefa anti pandillas de la Fiscalía General de El Salavdor. RT / Heriberto Paredes

“Nosotros sabemos cuándo viene la policía, cuando ellos vienen a nuestra zona, nosotros estamos conectados. Nosotros lo que hacemos es cuidar el territorio que controlamos, aunque a veces hay gente a la que no le gusta. Para nosotros el enemigo es la otra pandilla, a veces la jura [policía] se mete con nosotros, y nosotros no nos vamos a dejar matar. Si nos tiran nosotros respondemos”, explica en entrevista para RT, Wilson, integrante de la ‘clica’ Pinos Locos Salvatrucha, parte de la estructura de la Mara Salvatrucha 13, y tal vez esta sea la explicación que aclare la actual ofensiva contra los miembros de las instituciones de seguridad.

A pesar de las constantes denuncias de cobro de renta a diversos sectores de la población, Wilson afirma: “No cobramos renta a la gente normal, a los empresarios sí les pedimos una cooperación, pero no nos metemos con la gente de nuestro territorio, hay otras pandillas que sí lo hacen, pero la Mara no”.

“Hay gente ―amplía Wilson― que se ha desviado del camino y anda como nosotros, pero para nosotros ya no son lo mismo, Mara solo hay una y ellos ya no son parte, usan el número 503 para identificarse”. Entre la prensa y algunos oficiales de policía se habla extraoficialmente de una parte de la MS13 que se ha dividido, pero hasta el momento solo se trata de versiones aisladas. Sin embargo, los dichos de Wilson convierten esto en una toma de postura respecto a lo que podría consolidarse como otra organización en medio de un contexto altamente violento.

“No nos vamos a meter con cualquier ‘hijueputa’ policía, así nomás porque sí, si ellos se meten con nosotros, entonces como sea vamos a acabar con ellos; si ellos no entienden, entonces les caemos hasta que entiendan. Estamos todo el tiempo pendientes de lo que pasa, no andamos en las calles, sino que con gente de confianza monitoreando todo el tiempo” completa Wilson.

En las calles es posible respirar un cierto estado de alerta por parte de la policía. El Gobierno salvadoreño, además, decidió colocar algunos vehículos rápidos tipo Hummer en puntos que considera estratégicos. Por su parte, la población continúa asumiendo las reglas de cada pandilla y cuida mucho de no meterse en las colonias que le resultan contrarias. Es sin duda, un ejercicio de geografía del cual pende la vida.

Entre las versiones que circulan en la prensa y entre los oficiales de la policía que patrullan ciertos sectores, está aquella que afirma que la existencia de la pandilla identificada con el 503, y que podría ser una disidencia de la MS13, es parte de una estrategia gubernamental para dividir y causar confusión y de esta manera debilitar de algún modo a una de las pandillas con más alto control territorial en El Salvador. De ser esto cierto, esta versión se convertiría en una posible explicación del aumento de ataques a los cuerpos de seguridad estatales y a la posible unificación de pandillas de la cual se tiene conocimiento ahora.

Heriberto Paredes

Turquía: EEUU, al armar a kurdos, crea grupos terroristas

Turquía reitera que la entrega de armas por parte de EE.UU. a los kurdos en Siria es un factor que contribuye a la formación de nuevos grupos terroristas.

“Ahora ya está llegando a su fin la operación por Al-Raqa (ciudad sita en el norte de Siria). Hay que esperar hasta ver si (EE.UU.) puede recuperar las armas que entregó” a los kurdo-sirios, dijo el ministro turco de Asuntos Exteriores, Mevlut Cavusoglu.

En declaraciones recogidas el miércoles por el portal Turkey Telegraph, el canciller turco destacó la amenaza que supone para la seguridad de Turquía que sigan armadas las milicias kurdas Unidades de Protección Popular de Siria (YPG, por sus siglas en kurdo) o las denominadas Fuerzas Democráticas Sirias (FDS).

“El envío de estas armas pone en grave peligro el futuro de la región. ¿Quién se beneficiará de esta situación? Se podrían formar nuevos grupos terroristas en Siria”, lamentó el titular turco.

Ahora ya está llegando a su fin la operación por Al-Raqa (ciudad sita en el norte de Siria). Hay que esperar hasta ver si (EE.UU.) puede recuperar las armas que entregó” a los kurdo-sirios, aseveró el ministro turco de Asuntos Exteriores, Mevlut Cavusoglu.

El mes pasado, el ministro de Defensa Nacional de Turquía, Nurettin Canikli, denunció que Washington ha enviado en los últimos meses unos 1000 camiones cargados de armas y municiones a los kurdos en Siria.

Según Cavusoglu, las YPG utilizan estas armas para balcanizar a Siria. “Con fecha anterior, nuestro presidente, Recep Tayyip Erdogan, ha advertido a su homólogo estadounidense, Donald Trump” al respecto. Ellos no deben considerar únicamente sus intereses “económicos”, agregó.

El Gobierno turco siempre ha fustigado el apoyo estadounidense a las milicias kurdas en Siria. Turquía considera que las FDS y las YPG son filiales del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), una guerrilla catalogada por Ankara y Washington, entre otros, como “terrorista”.

Washington alega que su plan para armar a las milicias kurdas está dirigido solamente a combatir el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe), aunque en múltiples ocasiones ha utilizado estas fuerzas para ralentizar el avance de las tropas del Ejército sirio hacia las posiciones terroristas, sobre todo en la provincia de Al-Raqa.

El Ejército turco se desplegará en la zona de distensión de Idlib

ANKARA (Sputnik) — Los militares turcos serán desplegados en la zona de distensión de Idlib en el marco de los acuerdos sobre la solución pacífica del conflicto en Siria, declaró el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.

En lo que se refiere a las actividades en la mencionada zona, “hemos dividido nuestras tareas tanto dentro de esa zona como fuera de ella”, dijo Erdogan citado por la cadena Haberturk, a bordo de un avión tras su visita oficial a Irán.

El mandatario turco agregó que “las Fuerzas Armadas de Turquía cumplirán su misión dentro de las fronteras de Idlib, mientras que las Fuerzas Armadas de Rusia la realizarán fuera de ese territorio”.

La creación de cuatro zonas de distensión en Siria fue acordada por Rusia, Turquía e Irán en la cuarta ronda de negociaciones sirias en Astaná celebrada el 3 y 4 de mayo de 2017.

Las áreas abarcan la gobernación de Idlib, parte de las vecinas Latakia, Alepo y Hama, parte del norte de la gobernación de Homs, Guta Oriental y determinadas zonas del sur de Siria, en las gobernaciones de Deraa y Al Quneitra.

La primera zona de distensión en Al Quneitra, Suwaida y Deraa, suroeste de Siria, entró en vigor el pasado 9 de julio.

La segunda área, en Guta Oriental, empezó a funcionar el 22 de julio y la tercera, en el norte de Homs, el 3 de agosto.

En la sexta reunión sobre Siria en Astaná celebrada los días 14 y 15 de septiembre, Rusia, Turquía e Irán anunciaron la creación definitiva de la cuarta zona de seguridad en la provincia siria de Idlib.

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