Archivos para noviembre, 2017

Si los detalles divulgados por el Pentágono sobre la interceptación del avión P-8A Poseidon sobre el mar Negro por parte de un Su-30 ruso fueran verdad, las consecuencias para el avión espía estadounidense hubieran sido mucho más serias, advierten los expertos rusos.

Según la portavoz del Mando de EEUU en Europa (EUCOM), Megan Henderson, el Su-30 voló frente al P-8 de derecha a izquierda en modo de postcombustión, haciendo que el avión estadounidense girara 15 grados y provocando una fuerte turbulencia.

Henderson agregó que el P-8 se vio obligado a volar a través de la estela dejada por el Su-30. El caza ruso, según Henderson, se encontraba a una distancia de menos de 50 pies (15 metros), informa The Hill.

Los expertos rusos, en cambio, se toman estas palabras con cautela.

“Las declaraciones de los estadounidenses de que el Su-30 cruzó deliberadamente el rumbo del Poseidon para que el avión estadounidense entrara en su corriente en chorro no parecen convincentes”, dijo al periódico Vzglyad una fuente de alto rango de las Fuerzas Aeroespaciales rusas.

“Dicen que había una distancia de solo 15 metros. Con tal desarrollo de los acontecimientos, Poseidon no solo se hubiera metido en una turbulencia, como dicen los estadounidenses, sino que podría haber caído e incluso voltearse, así de poderoso es el llamado torbellino marginal emitido por el avión situado deltante”, dijo la fuente.

“Generalmente, este movimiento se practica durante la interceptación. En particular, en el pasado, uno de mis compañeros estuvo a punto de precipitarse por una de estas maniobras efectuadas por un caza noruego”, cuenta.

El militar citado por Vzglyad añadió que existen acuerdos internacionales que establecen las distancias mínimas entre los aviones militares en aguas neutrales.

“Se trata de una distancia no inferior a 500 metros. Otra cosa es que los estadounidenses nunca se hayan ceñido a estas reglas, en particular, muchas veces han mostrado imágenes tomadas desde los laterales de sus aviones que muestran que nuestros aviones están a unos pocos metros”, añade el piloto militar.

Al mismo tiempo, otro piloto, el excomandante de la 4 Fuerza Aérea de Rusia, el teniente general y Héroe de Rusia Valeri Gorbenko, duda de que el piloto del Su-30 creara deliberadamente una situación peligrosa. “Los estadounidenses podrían estar mintiendo. Nuestro piloto se acercó, mostró las alas para que se alejaran y les enseñó que se puede volar solo a lo largo de nuestra frontera. Mientras, los estadounidenses están azuzando y exagerando este asunto”, dijo Gorbenko a Vzglyad.

Según su opinión, el viraje de 15 grados podría haber sido fruto de otras razones. “El Poseidon tiene una gran cantidad de equipos diferentes a bordo, los operadores están sentados y están controlando todas las diferentes frecuencias, tratando de captar cualquier señal. Para un avión tan pesado, este es un viraje normal. Los aviones de pasajeros, cuando giran, viran 30 grados, a veces incluso más”, detalló Gorbenko.

ELESPIADIGITAL.COM

Corea del Norte ha publicado fotos del lanzamiento del misil balístico intercontinental Hwansong-15 que tuvo lugar este miércoles.

 

Pionyang publica las primeras fotos de su último misil, capaz de alcanzar cualquier parte de EE.UU.

Imagen sin fecha del misil Hwasong-15s publicada por la Agencia de Noticias de Corea del Norte en Pyongyang el 30 de noviembre de 2017.
Reuters

Las fotografías publicadas por Corea del Norte muestran los momentos iniciales del lanzamiento del misil. En las imágenes se aprecia cómo el líder norcoreano Kim Yong-un observa el lanzamiento del misil Hwansong-15 en la ciudad de Pyongsong y posteriormente celebra el exitoso lanzamiento.

Imagen sin fecha del misil Hwasong-15s publicada por la Agencia de Noticias de Corea del Norte en Pyongyang el 30 de noviembre de 2017. / Reuters

El líder norcoreano Kim Yong-un festejando el lanzamiento del misil, imagen publicada por la Agencia de Noticias de Corea del Norte el 30 de noviembre de 2017.

Condena de la comunidad internacional

El lanzamiento del misil por parte de Corea del Norte, que ha generado una nueva ola de condenas en todo el mundo, está siendo abordado en una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU.

La Embajadora de EE.UU. ante la ONU, Nikki Haley, ha pedido a todos los países del mundo que suspendan cualquier tipo de relación, así como todos los tratados existentes con Corea del Norte: “En caso de guerra”, el régimen norcoreano será “completamente destruido“, advierte EE.UU.

Por su parte, el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia,  ha hecho un llamamiento a Estados Unidos y a Corea del Sur para que se abstengan de realizar ejercicios a gran escala que, en su opinión, “caldearán una situación que ya es explosiva” en la península coreana.

El líder norcoreano Kim Yong-un junto al misil Hwasong-15 lanzado ayer miércoles, imagen publicada por la Agencia de Noticias de Corea del Norte el 30 de noviembre de 2017. / Reuters

Un misil capaz de llegar a EE.UU.

El Pentágono confirmó que el misil probado este miércoles se elevó 4.500 kilómetros, lo que representa la mayor altura alcanzada por un lanzamiento de Corea del Norte, superando en más de diez veces la altura a la que órbita la Estación Espacial Internacional.

“Este misil tendría un alcance más que suficiente para llegar a Washington D.C. y, de hecho, a cualquier parte de la zona continental de EE.UU., escribió en su blog All Things Nuclear David Wright, codirector de la Unión de Científicos Comprometidos.

“Si estas cifras son correctas, si volase en una trayectoria horizontal en lugar de vertical, este misil tendría un alcance de más de 13.000 km“, dijo el científico.

Peculiaridades del misil Hwasong-15

La Agencia Telegráfica Central de Corea del Norte anunció que el Hwasong-15, lanzado desde la ciudad de Pyongsong, tiene “ventajas mucho mayores en sus especificaciones tácticas y tecnológicas y características técnicas” que su predecesor, el Hwasong-14, probado dos veces en julio.

Las autoridades norcoreanas utilizaron un nuevo vehículo de lanzamiento para realizar la prueba. Este permite que la ojiva del proyectil aguante la presión a la hora de volver a entrar en la atmósfera terrestre. Según los norcoreanos, con este avance, se ha confirmado “la seguridad de la ojiva en el entorno de reentrada en la atmósfera”.

actualidad.rt.com

Saad Hariri dijo el lunes que quiere seguir siendo primer ministro de Líbano y se negó a revelar las circunstancias de su arresto domiciliario en Arabia Saudí.

“Todo lo que sucedió allí (…) lo guardo para mí”, señaló, en una entrevista con el canal de noticias francés CNEWS.

Respecto a la suspensión de su sorpresiva renuncia anunciada el 4 de noviembre en Riad, Hariri dijo: “Me gustaría continuar”. El primer ministro añadió que esta decisión dependería de las discusiones en curso sobre la neutralidad de las diferentes partes libanesas con respecto a los conflictos regionales.

También dijo que la guerra israelí contra el Líbano (para erradicar a Hezbolá en 2006) no llevó a ninguna parte. “Hezbolá es ahora 10 veces más fuerte que hace 10 años”, indicó.

Qatar: Arabia Saudí, un régimen despótico que desestabiliza la región

En un discurso inédito, Mohammad bin Abdulrahman al Thani, ministro de Relaciones Exteriores de Qatar, acusó a Arabia Saudí de ser un régimen despótico que se injiere en los asuntos internos de sus vecinos.

Según The Independent, él cree que Líbano es el nuevo objetivo de una campaña de intimidación del reino wahabí que puede desestabilizar Oriente Medio. Los recientes acontecimientos en el Líbano son el resultado del enfoque autoritario e intervencionista de Arabia Saudí contra los países de la región, señaló

Refiriéndose a la sorpresiva renuncia de Saad Hariri de Riad y al hecho de que había estado bajo arresto domiciliario antes de hacer el anuncio, dijo: “El Líbano es un país frágil. Presionar a su primer ministro para que dimita es contraproducente y solo puede arrastrar a ese país a la desintegración total.”

Para ilustrar la política intervencionista del príncipe heredero saudí, tomó el ejemplo del bloqueo ejercido por Arabia Saudí contra Qatar diciendo: “Arabia Saudí es un gran estado autocrático que intimida a sus vecinos más pequeños. Lo vimos en Qatar y ahora lo estamos viendo en el Líbano.”

Estas declaraciones del ministro qatarí se producen en un momento en el que la crisis diplomática entre los dos países continúa incrementándose. Criticando la brutal intervención de de Arabia Saudí en la guerra en Yemen, Al Thani deploró la crisis humanitaria en este último país y dijo: “Esperamos el fin de los combates en la región, el retorno a la estabilidad en Iraq, el final de la guerra en Yemen y una solución diplomática en Siria. De lo contrario, haremos frente a una nueva ola de desviación y el radicalismo en una región ya debilitada por el caos.”

Anteriormente, Arabia Saudí había acusado a Qatar de apoyar el terrorismo, alegación ésta rechazada por el ministro qatarí, que afirmó: “No hay relación entre Qatar y los grupos terroristas.”

Al Thani continuó diciendo que 24 millones de niños y jóvenes se ven amenazados por la propagación del terrorismo y el radicalismo. “Debemos confrontar a los Estados que no tienen ningún respeto por los derechos de los demás y han causado la crisis actual”, afirmó refiriéndose a Arabia Saudí.

ELESPIADIGITAL.COM

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Para Lockheed Martin, el mayor fabricante de armas del mundo, el contrato de USD 26 millones de la Fuerza Aérea es una miseria, que fácilmente se pasa por alto en un mar de reconocimientos por varias misiones. El objetivo del contrato, desarrollar un arma láser que pudiera caber en un avión de combate, también podría ser una misión imposible hace unos pocos años atrás.

Pero si la compañía es capaz de desarrollar la tecnología, sería un gran avance en las armas láser que muchos piensan que ya están empezando a transformar la guerra. Otra señal del avance de esta tecnología es que General Atomics ha recibido un contrato de casi USD 9 millones para desarrollar un láser que podría instalarse en un dron.

En los últimos años, el Pentágono ha estado muy interesado en los láseres. A diferencia de las balas, las bombas o los misiles, este tipo de armas limitan el daño a un objetivo específico al tiempo que también limitan el daño colateral. Los láseres viajan a la velocidad de la luz y son relativamente baratos. Y con suficiente poder, pueden disparar durante largos períodos de tiempo sin quedarse sin municiones.

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En un avión de combate, podrían ser particularmente efectivos, incluso capaces de derribar misiles, según las autoridades. Piénsalo de esta manera: un arma que dispara a la velocidad de la luz estaría viajando en un avión de combate potencialmente más rápido que la velocidad del sonido para derribar un misil que, a su vez, también viaja a una velocidad supersónica.

Todo lo cual representaría un gran avance en la velocidad y la precisión en el armamento moderno: una “nueva era”, como dice Robert Afzal, miembro de Lockheed Martin.

Pero los rayos láser requieren grandes cantidades de energía para funcionar, y descargan mucho calor, lo que significa que necesitan espacio. Lograr que sean lo suficientemente compactos como para caber en un avión de combate es un desafío enorme, sin mencionar la capacidad de soportar la turbulencia y las cargas que genera un avión de estas características.

Lockheed fabrica el F-35 Joint Strike Fighter, el avión de combate sigiloso que se ha convertido en el sistema de armas más caro de la historia del Pentágono. Pero la compañía no dijo si la prueba láser sería con un F-35 u otro caza.

En 2014, la Marina puso un láser en el USS Ponce, probándolo contra pequeños barcos enjambrados. Desde entonces, a medida que la tecnología ha continuado avanzando, el ejército ha armado camiones y Humvees con láseres. General Atomics, que fabrica los aviones no tripulados Predator y MQ-9B, recibió un contrato de la Agencia de Defensa de Misiles para desarrollar un láser que podría ir en un dron. La compañía se negó a comentar nada acerca de este programa.

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Raytheon, mientras tanto, incluso ha puesto un láser en un buggy militarizado. A principios de 2017 equipó un helicóptero Apache con un arma láser por primera vez.

Esa demostración dejó en evidencia que hay un progreso significativo en la tecnología, de acuerdo a Ben Allison, director de la línea de productos láser de alta energía de Raytheon.

Los láseres que se despliegan fuera del entorno del laboratorio son uno de los grandes obstáculos que tenemos que superar en esta industria. En el laboratorio puedes controlar el medioambiente, incluso la humedad y el polvo. Y los desafíos de poder hacer la transición desde el laboratorio a una plataforma móvil, ya sea en el suelo o en un entorno aerotransportado, son bastante elevados”, agregó.

Es aún más difícil en un avión de combate. Según el contrato, Lockheed tendría que demostrar y probar un láser en un avión de reacción en 2021, algo impensable hace unos años.

Hace cuatro o cinco años, hubiéramos dicho que tal vez algún día, pero que iba a ser realmente difícil. Ahora ese día se acerca“, apostilla Afzal.

infobae.com

La Agencia Internacional de la Energía (AIE), en un reciente informe titulado “Perspectivas mundiales de inversión en energía”, advierte que será necesario invertir 48 Billones $ hasta el 2035 para cubrir las crecientes necesidades energéticas mundiales, pero el abrupto desplome del precio del crudo hasta los 50 $, imposibilitará a los países productores conseguir precios competitivos que permitirían la necesaria inversión en infraestructuras energéticas y búsqueda de nuevas explotaciones por lo que no sería descartable un posible estrangulamiento de la producción mundial del crudo en el horizonte del 2.025, al concatenarse la recuperación económica de EEUU y la UE con factores geopolíticos desestabilizadores (Nueva Guerra en Oriente Medio). Así, según Rystad Energy, la industria petrolera necesita reemplazar 34.000 millones de barriles de crudo al año pero en el 2.015 tan sólo se alcanzaron los 8.000 millones de barriles debido al drástico descenso de las inversiones en exploración y producción mundial (un 28% en el 2015 y se estima para el 2016 una nueva caída del 20%).

Dependencia mundial de los combustibles fósiles

Según Edgar Ocampo, cada año, el mundo fagocita la mitad de las reservas de un país petrolero importante (México) y dado que las energías alternativas todavía necesitan enormes subsidios como para ser viables en los países en vías de desarrollo, la práctica del fracking ( especie de panacea universal que resolverá los problemas energéticos de la Humanidad) es todavía incipiente y suscita recelos medioambientales y la inercia de los activos petroleros no permitirá que las grandes compañías abandones sus equipos e infraestructura actuales, se deduce que la economía mundial seguirá gravitando sobre la dependencia del petróleo en la próxima década. El gas natural se presenta como el único sustituto ante una presunta escasez de petróleo, pero este recurso también sigue el mismo camino de inestabilidad, por lo que los principales países desarrollados cuentan con reservas estratégicas de petróleo que destinan exclusivamente para uso en situaciones críticas para garantizar el consumo interno durante un par de meses además de implementar medidas cosméticas de ahorro de energía. Así, en China, se habría fijado el Plan Energético Quinquenal 2015-2020 con el objetivo de reducir la dependencia del carbón y del petróleo aunque según Greenpeace con un “insuficiente incremento de las energías renovables del 1%”, en un país donde el carbón cubre el 70% de las necesidades energéticas y si continúa la tendencia actual, la combustión actual de carbón se duplicará en 15 años.

Cénit del petróleo (Peak Oil)

El declive de la producción mundial de crudo convencional se explica por medio de los métodos de análisis del geólogo King Hubbert sobre la producción de petróleo de los Estados Unidos, método conocido como la “curva de Hubbert” pues dicho geólogo calculó en 1956 con extraordinaria precisión la fecha en que los Estados Unidos no podrían producir más petróleo de forma convencional aunque se perforaran más pozos En la actualidad, la producción actual del petróleo proviene en más de un 60% de campos maduros,(que tienen más de 25 años de ser explotados de manera intensiva) por lo que las nuevas prospecciones se realizan en regiones más remotas (Ártico, Amazonas), con mayor coste productivo ( 120 $) y menor rentabilidad, amenazando en muchas ocasiones a reservas y parques naturales (Ártico, Alaska, Amazonas) En la actualidad, el desfase entre el consumo mundial y los descubrimientos de nuevas explotaciones sería abismal (en una proporción de 4 a 1) y el tiempo necesario para poner en marcha a pleno rendimiento un yacimiento sería de alrededor de 6 años, por lo que cualquier descubrimiento no podrá entrar en operación hasta después del 2021. Así, el 90% de la producción de crudo saudí procede de tan sólo cinco campos maduros y hasta el 60% procedería del megacampo de Ghawar lo que aunado con que los nuevos proyectos de infraestructura petrolera de extracción de crudo considerados como “grandes,” (aquellos de más de 500 millones de barriles).en Arabia Saudí para el 2017 son prácticamente inexistentes y dado el espectacular incremento de la producción de crudo saudí ( 9 millones de barriles día) para suplir la drástica reducción de la producción de crudo de países como Libia, Siria e Irak, acelerá la fecha de caducidad de sus reservas ociosas, por lo que Arabia Saudí sería partidarios de mantener los recortes de producción de petróleo en el 2.018, quedando a expensas de la decisión de Putin en la reunión que mantendrán en Viena. ¿Formarán Rusia, Venezuela, Irak e Irán una nueva OPEP?

Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), la producción de petróleo en Rusia alcanzó su máximo histórico (11,41 millones de barriles diarios) en el año 1988 cuando todavía formaba parte de la Unión Soviética, pero tras el declive provocado por la crisis económica del 2008, la producción ha ido in crescendo hasta alcanzar los 10,59 millones de barriles por día (bpd) en el 2013 con una fecha de caducidad de 20 años. Rusia y China sellaron un estratosférico contrato petrolero que se convierte en uno de los mayores de la historia de la industria energética por el que la empresa rusa Rosneft, (la mayor petrolera del país), suministrará petróleo al gigante asiático durante 25 años por valor de 270.000 millones de dólares (unos 205.000 millones de euros). Ello, aunado con el megacontrato gasístico firmado por la rusa Gazprom y la china CNPC por el que Rusia suministrará al país asiático 38.000 milones de metros cúbicos de gas natural por un monto aproximado de 400.000 millones $ y con una vigencia de 30 años a través del gaseoducto Sila Sibiri (La Fuerza de Siberia), sentaría las bases económicas de la Unión Euro-Asiática que inició su singladura el 1 de enero del 2015 como alternativa económica y militar al proyecto de EEUU de crear una Asociación Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés).

Respecto a Venezuela, la producción de crudo habría descendido a menos de 2 millones bpd (su menor nivel desde 1989 según datos de la OPEP), por lo que necesita urgentemente nuevos hallazgos petrolíferos (de seguir el ritmo actual de producción podrían agotarse sus reservas probadas en el 2021) así como una urgente financiación para refinanciar una deuda de 60.000 millones $. En consecuencia, Venezuela habría firmado un acuerdo por el que la empresa petro-química estatal china Sinopec invertirá 14.000 millones de dólares para lograr una producción diaria de petróleo en 200.000 barriles diarios de crudo en la Faja Petrolífera del Orinoco, (considerado el yacimiento petrolero más abundante del mundo) y la empresa nacional de hidrocarburos PDVSA estaría en negociaciones con la rusa Rosneft, la italiana Eni y la española Repsol para obtener los créditos necesarios para realizar nuevos proyectos de crudo y gas. Recordar que Venezuela habría recibido con anterioridad préstamos por valor de 5.000 millones $ de la rusa Rosneft a cambio de envíos de crudo y combustible, siendo en la actualidad deudor de unos 1.000 millones $ que serán condonados por Putin, quien aprovechará la ocasión para convertirse en “socio estratégico” de Venezuela y reforzar la presencia de Rosneft en en el mercado energético mundial, no siendo descartable la instalación de una megabase naval y logística en Venezuela.

Respecto a Irak y según un artículo publicado por el New York Times, una buena parte de la producción petrolera de dicho país tendría como destino China, dado que las compañías occidentales (Exxon Mobil, Shell, BP y otras serían reacias a invertir en dicho país, pues las regalías, impuestos y otros cargos cobrados en Irak suelen engullir el 90% o más de las ganancias de una empresa petrolera, mientras que las inversiones en EEUU consiguen una ganancia del 50% aunado con el hecho de que EEUU importa tan sólo el 3% de sus necesidades petrolíferas de Iraq. Así, el Gobierno de Al Maliki firmó en 2008 un acuerdo con China cifrado en 3.000 millones de dólares, mediante el cual la firma estatal China National Petroleum Corp. (CNPC) obtuvo los derechos de explotación durante 23 años del campo petrólifero de Al Ahdab (el mayor yacimiento abierto en Irak durante las dos últimas décadas con una producción estimada de 25.000 barriles diarios) recibiendo de parte china la condonación del 80 por ciento de la deuda heredada de la época de Sadam Hussein, estimada en unos 8.500 millones de dólares.

En cuanto a Irán, posee las terceras mayores reservas probadas del mundo de petróleo y gas tras Arabia Saudí e Irak pero precisa de una inversión de unos 155.000 millones de dólares para el desarrollo de la industria petrolera y gasista. En la actualidad, Irán exporta 2,6 millones de bpd de petróleo crudo y condensado de los cuales el 40% se envían a Europa, por lo que Irán trata de acelerar la construcción del gasoducto de South Pars a Homms que conectaría el Golfo Pérsico con el Mar Mediterráneo y permitiría la llegada del gas iraní a la Unión Europea, relativizando de paso la importancia estratégica de Turquía dentro del Proyecto del Gasoducto Trans-Adriático (TAP) así como el papel relevante de Arabia Saudí y Emiratos Árabes como suministradores de crudo a Occidente. Sin embargo, tanto Irak como Siria estarían inmersos en procesos internos destructivos fruto de la balcanización implementada por EEUU siguiendo su doctrina del caos ordenado,por lo que Rusia sería en estos momentos la única potencia capaz de pacificar el avispero sirio y facilitar la exportación de productos petrolíferos de Irak e Irán, tras lo que no sería descartable el nacimiento de un nuevo holding energético pilotado por Rusia que contaría con Venezuela, Irak e Irán como socios energéticos y que utilizaría monedas nacionales en las transacciones comerciales entre dichos países para luego utilizarlas como fuente de acumulación de reservas y así adquirir preeminencia frente al dólar en las operaciones financieras internacionales,dentro de la ofensiva de Putin para acabar con el papel del dólar como patrón monetario mundial tras la imposición por parte de EE.UU. de nuevas sanciones contra Rusia.

GERMÁN GORRAIZ LÓPEZ-Analista

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Pierre Rousset

Los Estados Unidos ha vuelto a retomar la ofensiva en el Este de Asia durante la crisis de Corea. China ha perdido temporalmente la iniciativa. El imperialismo norteamericano está lejos de haber ganado la partida, pero ha sumado puntos importantes cuyo alcance afecta a toda la región -y al resto del mundo, sobre todo debido a la aceleración de la carrera armamentista nucleares que induce. Las relaciones de poder geopolíticas están en constante evolución en esta parte del mundo. Largamente anunciado, el reposicionamiento de los Estados Unidos en el “pivote” Asia-Pacífico no llegó a producirse bajo la presidencia de Obama. Donald Trump ha comenzado a retirarse de esta región clave, denunciando los acuerdos de libre comercio en negociación (la Asociación Transpacífico — TPP) y dejando así el campo libre a China, que está promoviendo, con cierto éxito, la Asociación Económica Regional (RCEP) .
Durante la crisis de Corea, Donald Trump tomó la iniciativa, esta vez en el plano militar, donde la supremacía de Estados Unidos es más abrumadora. Su carácter es imponderable, y su forma de abusar de Twitter y sus insultos son a la vez inquietantes y risibles. La pelea de gallos entre Trump y Kim, sin embargo, no debe ocultar que la ofensiva de Estados Unidos es seria, sostenida y comienza a tener profundas consecuencias.

Un cierto equilibrio inestable y conflictivo se ha desarrollado en el Este de Asia. Beijing tuvo la iniciativa en el Mar del Sur de China, gracias a su peso económico y la ocupación militar de la zona marítima. Washington ha tenído la sartén por el mango en el norte gracias a su red de bases y sus aliados más o menos subordinados (Corea del Sur, Japón). Rusia, a pesar de ser la potencia en Siberia, se ha mantenido al margen.

Este equilibrio sólo puede ser temporal. En el Sur, Washington ha enviado a la 7ª Flota hasta el borde de las islas artificiales construidas por China, mientras que en el norte, Pekín ha enviado aviones y barcos para impugnar las reclamaciones japonesas en el micro-archipiélago de Senkaku / Diaoyu, probando con ello la determinación de EE.UU. Este equilibrio inestable ha sido roto por la amplia intervención de Estados Unidos en la cuestión de Corea, pero también por la llamada de atención del Pentágono en las Filipinas.

El despliegue de la ofensiva de EE.UU.

Las sanciones económicas no han obligado, hasta ahora, a los dirigentes de Corea del Norte a doblegarse o abierto una crisis en el régimen. Washington ha subestimado la capacidad de Pyongyang para resistir. Durante el conflicto de Corea de 1950-1954, los Estados Unidos redujeron el Norte al polvo y cometieron crímenes de guerra. No se han olvidado y, a pesar de que la población norcoreana vive en una gran pobreza, tiene miedo, sobre todo, a una nueva agresión devastadora. Ha surgido una élite social privilegiada y modernizada, que proporciona una base social al poder autocrático de los Kim — que se ha expandido al permitir que las relaciones de mercado se desarrollen en los poros de la economía planificada. El nacionalismo étnico es un cemento ideológico eficaz. Una represión preventiva impecable impide la aparición de una alternativa dentro del propio régimen.

El hecho de que las sanciones anteriores no hayan tenido éxito no significa, por supuesto, que no se produzca un punto de ruptura en el futuro. Esta es una de las cuestiones “abiertas” que plantea la evolución de la situación.

La séptima serie de sanciones adoptadas por la ONU el 5 de agosto de 2017 pretende privar al régimen de mil millones de dólares (850 millones de euros) de ingresos anuales por exportaciones. Se prohíbe la creación de nuevas empresas conjuntas entre compañías extranjeras y Corea del Norte; congela cualquier inversión adicional de las ya existentes; aumenta las cuotas de los trabajadores de Corea del Norte en el extranjero; prohíbe el atraque en los puertos de todos los países a los barcos norcoreanos que violen las resoluciones de la ONU; y congelan los activos del banco de comercio exterior de Corea del Norte.

El 11 de septiembre de 2017, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó un nuevo conjunto de sanciones que incluyen un embargo parcial y progresivo del petróleo y sus derivados (total de gas natural). Esta vez, con pocas excepciones, todas las empresas mixtas con Corea del Norte quedan prohibidas y las ya existentes deben cerrar en el plazo de ciento veinte días. Washington está tomando medidas contra los bancos.

En cuanto a la guerra cibernética, con Obama se creó un programa de guerra electrónica, en particular para sabotear el programa nuclear de Corea del Norte. Es posible que la serie de “accidentes” (lanzamientos de misiles defectuoso, etc.) puede explicarse como resultado de ello, pero no ha impedido un progreso considerable en el desarrollo de la capacidad militar nuclear de Corea del Norte.

Washington ha mantenido una presión militar constante contra Corea del Norte, en particular mediante maniobras navales realizadas conjuntamente con el Ejército de Corea del Sur anualmente. Se ha formado una unidad de élite de Corea del Sur con el mandato de asesinar a Kim Jong-un. Esta presión ha sido reforzada de manera constante con la creación de una base submarina en la isla de Jeju, la presencia de un portaaviones, el despliegue de baterías de misiles THAAD, y finalmente el sobrevuelo de bombarderos en la zona costera de Corea del Norte, algo que no había ocurrido desde la década de 1950.

La ofensiva multifacética de los Estados Unidos sólo ha confirmado, a los ojos del régimen de Corea del Norte que su supervivencia depende de su capacidad nuclear. No se ha doblegado. Sin embargo, la política de Washington ya ha dado sus frutos en Corea del Sur, Japón, China, Filipinas, y más generalmente en el espacio geopolítico de Asia.

Corea del Sur es una piedra angular del sistema regional de los Estados Unidos. Sin embargo, las elecciones de 9 de mayo de 2017 fue un revés muy serio para Donald Trump. Después de una gran movilización ciudadana, ocupando el espacio público, notable por su alcance y duración, el régimen surcoreano anterior (derecha radical, heredera de las dictaduras de antaño) fue derrotado en las urnas. La población ha dado mucha más importancia a las cuestiones domésticas (escándalos de corrupción, represión, etc.) que a las tensiones militares regionales. La política militarista de Estados Unidos a sus ojos solo beneficia a Trump, no a ellos.

El nuevo presidente, Moon Jae-in, pertenece a un movimiento político muy importante en Corea del Sur que no rompe con los cánones del neoliberalismo, pero concede una gran importancia a la cuestión nacional, a saber, la reunificación del país, en particular mediante negociaciones (su partido es clasificado como de “centro izquierda”). Moon se había opuesto al despliegue acelerado de las baterías de misiles THAAD en territorio de Corea del Sur y, desde su elección, ha abogado por abrir un diálogo con Pyongyang. Esto fue recibido con una brutal rechazo de Kim Jong-un, lo que provocó que su iniciativa diplomática perdiese todo crédito. En estas condiciones y frente a la espiral de provocaciones y contra-provocaciones, tanto nucleares como militares, entre Kim y Trump, ha quedado parcialmente a un lado por el momento.

Es probable que la hostilidad a la política de agresión de Estados Unidos se mantenga fuerte en la población de Corea del Sur. El presidente Moon acaba de decidir enviar ayuda humanitaria a la población del norte por valor de 8 mil millones de dólares; un gesto que tiene una dimensión política. Sin embargo, las condiciones para actuar del movimiento anti-guerra son ahora mucho menos favorables que en mayo pasado.

Mientras tanto la derecha japonesa ha aprovechado su oportunidad. La derecha militarista gobernante quiere acabar de una vez por todas con la cláusula pacifista de la Constitución, pero en su mayoría, la población se opone a esta revisión constitucional del artículo IX. Los misiles de Corea del Norte sobrevuelan periódicamente el archipiélago japonés (sin causar pánico).

El primer ministro Abe Shinto decidió disolver la Cámara de Representantes y la convocatoria de nuevas elecciones parlamentarias. No tenía necesidad de hacerlo, ya que gozaba de una mayoría deE dos tercios en ambas cámaras. Su plan: aprovechar la situación actual para renovar su mayoría en 2018 y garantizar así la continuidad de su gobierno hasta 2021 (y también desviar la atención de los escándalos de favoritismo que afectan a su esposa).

Abe no corrió apenas riesgos al optar por unas elecciones anticipadas. La oposición está dividida. El único peligro era un nuevo partido político, el Partido de la Esperanza (iniciado por Yuriko Koike, gobernadora de Tokio, que se identifica con ¡Emmanuel Macron!). Al actuar con rapidez, Abe Shinto se a asegurado que no tiene tiempo para echar raíces.

a relación entre Japón y Estados Unidos es compleja. Tokio es el principal aliado de Washington en la región (sede de sus mayores bases militares) pero también una potencia potencialmente competidora. Por ahora, sin embargo, Abe Shinto está apoyando a Donald Trump, afirmando que cualquier intento de diálogo con Pyongyang es inútil.

En Filipinas, el presidente Rodrigo Duterte, elegido en mayo de 2016, ha denunciado violentamente la presencia de los EE.UU. en el archipiélago, insultando a Barak Obama. Se ha acercado a China (buscando atraer inversiones), y se ha abierto a Rusia. La crisis en la isla meridional de Mindanao ha dado a Washington la oportunidad de recordar en voz baja que no se puede cambiar de alianzas como de camisas.

En mayo, estalló un violento combate en la ciudad musulmana de Marawi entre las fuerzas gubernamentales y los movimientos islamistas yihadistas, provocando una gran crisis humanitaria y dando a Duterte la posibilidad de imponer la ley marcial en toda la isla de Mindanao. [1] La amenaza del estado de guerra instaurado aún persiste.

Los Estados Unidos ha proporcionado, según los acuerdos de defensa que siguen siendo válidos, una ayuda polivalente al ejército de Filipinas — cuyos oficiales son enviados a las academias militares de EE.UU.: armas, pilotaje de aviones no tripulados de observación, información táctica, “asesores” armados sobre el terreno, y todo lo demás. Cosas que ni China ni Rusia pueden hacer hoy.

El régimen Duterte tiene rasgos dictatoriales (quizás 13.000 ejecuciones en un año en nombre de la “guerra contra las drogas”). Su futuro sigue siendo incierto. En cualquier caso, los Estados Unidos acaban de reafirmar su presencia en su antigua colonia, mientras que el archipiélago de Filipinas ocupa una posición estratégica en el Mar del Sur de China — un área sobre la que Pekín quiere consolidar su hegemonía. Otros países de la región no van a dejar de tomar nota.

Por ahora, Beijing es incapaz de tomar la iniciativa en la cuestión de Corea . China está sufriendo la situación. En el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, se ha visto obligado a votar, como Rusia, el reforzamiento de las sanciones contra Pyongyang. Por lo tanto, todas las empresas económicas de Corea del Norte en suelo chino, o las empresas mixtas en las que Corea del Norte participa, serán disueltas. Debe quedar claro: su influencia en el régimen de Pyongyang es muy pequeña, si tiene alguna. Si este último colapsa, China puede ver algún día bases del Ejército de Estados Unidos en su frontera; una pesadilla.

Distintas personalidades chinas están haciendo sonar las campanas de alarma en los medios de comunicación internacionales. Su argumento es simple: Corea del Sur es mucho más importante para China que el Norte. Pyongyang perderá su enfrentamiento con Washington. Beijing debe negociar con urgencia con Estados Unidos un plan de intervención en caso de que el régimen de Corea del Norte entre en una crisis abierta; de lo contrario estará fuera de juego y la respuesta a la crisis será rentabilizada exclusivamente por EE.UU.

El problema es que este tipo de negociaciones (secretas o públicas) es que requiere un clima mínimo de confianza, que no existe, y que probablemente no puede existir entre una potencia ascendente (China), que requiere su lugar en el sol, y una potencia establecida (Estados Unidos), que no va a dejar de lado su preeminencia.

Además, Washington puede confiar en una sólida red de alianzas interestatales, mientras que Beijing sólo puede oponerse a ellas con acuerdos puntuales frágiles con Rusia o con países que no tienen peso estratégico.

China mantiene una fuerte capacidad de iniciativa internacional en otras áreas y en otros lugares. En Corea, sin embargo, se enfrenta a dos opciones malas: apostar por la capacidad de resistencia del régimen de Pyongyang sea la que sea la política de este último, o buscar concesiones de los Estados Unidos mientras esté en una posición de debilidad. Beijing no parece haber encontrado, hasta ahora, cómo abrir una tercera vía.

La racionalidad letal de Kim Jong-un

La responsabilidad histórica del imperialismo estadounidense en la crisis coreana es evidente [2]. La guerra de 1950-1053 no tuvo nada que ver con la defensa de la democracia (el régimen pro-estadounidense en el Sur era una dictadura) o el derecho de los pueblos a la libre determinación: era una cuestión de enfrentamiento con el régimen maoísta y evitar la victoria de una auténtica revolución coreana. Washington siempre se ha negado a firmar un tratado de paz con Pyongyang, incluso cuando el régimen de Corea del Norte miraba hacia el interior (el “reino ermitaño”). Por tanto, el estado de guerra se ha mantenido con las consecuencias muy reales mencionadas antes.

En el pasado (con Clinton, en particular), los acuerdos diplomáticos limitados (como el congelamiento de la ayuda energética en el programa nuclear) han demostrado su eficacia — pero Washington, más o menos rápidamente, dejó de respetarlos. Muchas voces autorizadas han instado a Donald Trump este año a abrir negociaciones con Pyongyang, pero sin éxito. La crisis coreana permite a los Estados Unidos recuperar la iniciativa en el este de Asia, al ejército de Estados Unidos exigir un aumento de su presupuesto y a Trump a olvidarse de sus problemas internos. ¿Por qué dejar de hacerlo?

El régimen de Corea del Norte estaba ya antes amenazado, y esa amenaza ya es real. Teniendo en cuenta el destino de Saddam Hussein en Irak o Gadafi en Libia, es lógico que Kim Jong-un haya llegado a la conclusión de que EE.UU sólo respeta a los estados nucleares. Como muchos expertos han señalado, las opciones de Pyongyang son racionales; pero ¿de qué racionalidad estamos hablando?

Kim Jong-un, ha reinterpretado el concepto de disuasión nuclear de los débiles frente a los fuertes. Podía haber quedado satisfecho con una capacidad de “disuasión” focalizada en Corea del Sur y Japón. Pero asegura amenazar a los Estados Unidos directamente. A pesar de los progresos realizados en misiles intercontinentales, el carácter técnico de la bomba o el tamaño de las cabezas nucleares, aún está lejos de su objetivo. Por otro lado, contribuye a la reactivación de una carrera de armamento general (que incluye los escudos de defensa antimisiles), que esta restaurando permanentemente la preeminencia de EE UU y tiene consecuencias nefastas en todo el mundo.

Al optar por una escalada nuclear, Kim Jong-un ha rechazado otra via: hacer un llamamiento a las aspiraciones populares de paz en la región frente a la política militarista de los Estados Unidos. Sin embargo, esta opción alternativa era posible y no simplemente correcta “en principio”. Como prueba de ello, el derrocamiento de la derecha revanchista en Corea del Sur y la elección de Moon Jae-in — o la fuerza profunda del pacifismo japonés; por no hablar de la fragilidad de Trump en EE.UU. En Pakistán, la India y en las Filipinas, existen movimientos antinucleares y anti-guerra.

Podrían haber encontrado, con la crisis de Corea, un punto de convergencia transasiático. Era una oportunidad importante, porque la movilización conjunta de los movimientos del Sur, Sudeste y Este de Asia no es fácil, dado que cada región tiene su propia historia.

En la ONU, 122 estados han adoptado este año un tratado para abolir las armas nucleares. Todas estas luchas continúan, pero se debilitan por la política de Pyongyang.

La racionalidad de las políticas de Kim Jong-un se basa en la naturaleza de su dinastía, un régimen autocrático, etno-nacionalista. La misma idea de apelar a la solidaridad internacional, de promover el desarrollo de los movimientos populares antiimperialistas, de la construcción de amplias alianzas diplomáticas, de jugar con las divisiones internas en los Estados Unidos, es obviamente “orgánicamente” ajena al régimen norcoreano.

Debemos denunciar el intervencionismo de Estados Unidos, exigir el cese de su política de guerra, buscar una inmediata desescalada, luchar por el desmantelamiento de sus bases y la retirada de sus fuerzas armadas. No es necesario presentar a Kim Jong-un como un héroe de la resistencia al imperialismo para hacerlo.

El ‘gran juego’ de Asia

Asia Central, Asia del Sur, el Sudeste de Asia, el Lejano Oriente … los mundos musulmán, indio y chino … Asia no existe históricamente como una entidad — a excepción, sobre todo del siglo XX, geo-estratégicamente, a causa de China, cuyas fronteras se extienden desde Corea a Kazajistán. La competencia EE.UU./China se juega en todos los continentes y en todos los campos, pero tiene una intensidad particular en Asia.

Desde la implosión de la URSS, se han producido espectaculares reversiones de alianzas. En el pasado, Washington y Beijing apoyaban conjuntamente a Islamabad contra Nueva Delhi, respaldada por Moscú. Hoy en día, los Estados Unidos favorecen a la India. China, por su parte, está asegurando su control en Pakistán con importantes inversiones relacionadas con la construcción de un “corredor” que le de un acceso privilegiado al Océano Indico.

En el sur de Asia, además de la lucha hegemónica Estados Unidos / China, la competencia China / India es decisiva, desde Sri Lanka a Nepal o en Afganistán. India, China y EE.UU. compiten directamente en Birmania, recientemente abierta a la inversión extranjera. [3] El sudeste de Asia está diplomáticamente paralizada por las divisiones entre los estados clientes de China (Laos, Camboya, Brunei) o Tailandia, bajo la influencia de China; un Vietnam que se opone ferozmente a Beijing; Malasia y Singapur, que ocupan nichos de mercado en el mercado mundial, pero están bajo la presión económica de China; y el gigante de Indonesia, que aún vive en la era ideológica de la Guerra Fría.

Los equilibrios geoestratégicos en Asia son cada vez más inestables. Aunque China ha perdido por el momento la iniciativa en el este del continente, ha puesto en marcha un gigantesco proyecto de expansión hacia el sur y el oeste: el desarrollo de dos nuevas “rutas de la seda” (en referencia a las antiguas rutas comerciales que unían Asia a Europa), la ruta marítima a África y Oriente Próximo, la ruta terrestre a Kazajstán y a Europa del Este. Este proyecto está todavía en sus etapas iniciales y es demasiado pronto para saber lo que realmente sucederá; pero simboliza la ambición de la China de Xi Jinping.

Por la abolición de las armas nucleares

Estamos en presencia de dos movimientos contradictorios. Por un lado, la carrera de las armas nucleares ha estallado de nuevo. El impacto de la crisis de Corea en China lo ilustra. Hasta ahora, Beijing consideraba que la posesión de un número relativamente limitado de misiles y ojivas le había permitido ser miembro del selecto club de las potencias con armas nucleares y aplicar la doctrina (perversa) de la disuasión de los débiles frente a los fuertes.

El despliegue de baterías de misiles antimisiles THAAD en Corea del Sur ha cambiado el juego. Su ámbito de aplicación abarca una gran parte del territorio chino, y no sólo el norte de la península coreana, neutralizando en gran medida el arsenal chino existente. Por lo tanto, Beijing debe adquirir una flota de submarinos estratégicos (como Rusia) para dispersarlos en los océanos. Para ello, debe modernizar sus submarinos y hacerlos menos “ruidosos”, cambiar su sistema de mando, miniaturizar sus cabezas nucleares y todo lo demás. Todas estas cosas no son obvias; pero la decisión, en principio, parece tomada.

El caso de Corea del Norte también muestra que la proliferación nuclear continúa más allá de los poseedores oficiales de este tipo de armas (ya se han sumado Israel, Pakistán, India … ¿mañana Japón?). Si existen, las armas nucleares acabarán por ser utilizadas un día. Potencias como EE.UU. o Francia lo están considerando. La principal amenaza nuclear para el mundo, obviamente, no viene de Pyongyang y su micro-arsenal, sino de Washington, la superpotencia en esta área. Basta escuchar a Trump.

La contra-tendencia se expresa mediante la aprobación en la ONU el pasado mes de julio del Tratado para la abolición de las armas nucleares, abierto hoy a la ratificación y la firma de los Estados — y boicoteado por las potencias [ 4 ]. ¿Quién en Francia ha oído hablar de este Tratado? El consenso nuclear francés ha ahogado la noticia. Con la excepción de algunos países (Japón, India, Pakistán y algunos otros), la izquierda alternativa no ha participado en el movimiento por el desarme, prefiriendo en el mejor de los casos limitarse a declaraciones de principio. La crisis coreana podría ser una oportunidad para hacer un examen de conciencia, permitir una inversión política seria en esta cuestión vital.

Corea del Norte ha revelado que el proyectil usado en la prueba fue un nuevo tipo de misil balístico intercontinental que “puede alcanzar toda la parte continental de EE.UU.”.

 

Pionyang confirma el éxito de su última prueba de misil, capaz de alcanzar el territorio de EE.UU.

Tokio, Japón, el 29 de noviembre de 2017.
Toru Hanai / Reuters

La Televisión Central de Corea del Norte ha revelado este miércoles detalles del último lanzamiento de misil realizado por Pionyang unas horas antes. Se trata de un nuevo tipo de misil balístico intercontinental denominado Hwasong-15 que fue lanzado “con éxito” y que “puede alcanzar toda la parte continental de EE.UU.”, recoge Reuters.

El misil ha cubierto una distancia de 950 kilómetros y durante su vuelo alcanzó una altitud de 4.475 metros, según la televisión norcoreana. Asimismo, se ha precisado que el proyectil fue lanzado por orden personal del líder del país comunista, Kim Jong-un, en respuesta a las políticas “hostiles” de EE.UU. contra su país. El propio mandatario ha asegurado “con orgullo” que Corea del Norte “ha realizado finalmente la gran causa histórica” de completar su programa nuclear.

Corea del Norte ha lanzado el misil balístico desde la provincia de Pyongan del Sur. El ministro de Defensa de Japón, Itsunori Onodera, indicó que el misil se rompió antes de caer a unos 200 kilómetros al este de la prefectura japonesa de Aomori, en la zona económica exclusiva de este país. Sin embargo, el Gobierno nipón anunció que ninguna nave ha resultado dañada por el misil, aunque sigue analizando los detalles del ensayo nuclear norcoreano.

Primeras reacciones de la comunidad internacional

Corea del Sur ha realizado simulacros de “ataques de precisión” con misiles en respuesta a este nuevo lanzamiento de un misil balístico por Pionyang.

Por su parte, el secretario de Defensa de EE.UU., James Mattis, ha afirmado que este ensayo nuclear de Corea del Norte es el de mayor altura realizado hasta el momento y plantea una amenaza mundial. Mientras, el presidente estadounidense Donald Trump ha destacado que esta nueva prueba de Pionyang “no cambia la actitud de EE.UU.” respecto a la solución de la crisis en la península coreana.

Además, Estados Unidos, Japón y Corea del Sur han solicitado una reunión urgente de la ONU tras el lanzamiento del misil por Corea del Norte.

  • El último ensayo de un misil balístico por parte de Corea del Norte fue realizado el pasado 15 de septiembre.
  • Aquel misil sobrevoló territorio de Japón y cayó en el océano Pacífico, 2.000 kilómetros al este de la isla de Hokkaido. Pionyang anunció que el lanzamiento fue llevado a cabo en respuesta a la nueva ronda de sanciones contra Corea del Norte adoptada días atras por el Consejo de Seguridad de la ONU.

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