BULGARIA 21-22-23-24-25 OCTOBER 2018: RRTSIA TRAINING SELECTION PROGRAM (FIRST STAGE)

CARTEL CURSO PRIMERA PARTE BULGARIA

THE RRTSIA TRAINING SELECTION PROGRAM, CONSISTS OF TWO STAGES.

  • THE FIRST STAGE OF THE RRTSIA TRAINING SELECTION PROGRAM, WILL BE IN BULGARIA.

PLACE: BULGARIA.

DATES: 17-18-19-20-21.

PRICE: 1000 EUROS.

THE PRICE INCLUDES: HOTEL, MEALS, TRAINING, DISPLACEMENTS IN BULGARIA.

THE PRICE “NOT” INCLUDED: FLYING TICKETS GO AND RETURN.

REQUIREMENTS: B2 ENGLISH LEVEL, MILITARY / POLICE EXPERIENCE, CLEAN CRIMINAL RECORDS.

  • THE SECOND STAGE OF THE RRTSIA TRAINING SELECTION PROGRAM, WILL BE IN  SPAIN AT THE BEGINNING OF 2019. THE PRICE AND DATES WILL BE INFORMED TO THE STUDENTS WHO FINISH THE FIRST STAGE OF THE PROGRAM.
  • ONCE THE TWO STAGES ARE COMPLETED, THE SELECTED STUDENTS WILL BE CALLED BY A RIGOROUS SELECTION ORDER FOR INTERVIEWS WITH THE DIFFERENT PMC COMPANIES.

INFO@RRTSIA.COM

Narcos, presión al Gobierno e islamistas: qué hay detrás de las “pateras gratis” a España

Investigamos con qué motivo se difunden los falsos avisos de ‘pateras gratis’ hacia España en la redes. Expertos apuntan al narcotráfico, a una estrategia para ejercer presión o a la primavera árabe
Foto: Un migrante arroja un chaleco salvavidas cuando la patera en la que viaja se aproxima a una playa de Tarifa, el 27 de julio de 2018. (Reuters)
Un migrante arroja un chaleco salvavidas cuando la patera en la que viaja se aproxima a una playa de Tarifa, el 27 de julio de 2018. (Reuters)

Las ‘fake news’ o falsos rumores son tan antiguos como la humanidad. Y recientemente han estado presente en hechos tan importantes como las elecciones presidenciales de EEUU o el referéndum del Brexit. Pero que estas noticias falsas influyan en el fenómeno de la inmigración clandestina hacia España no había sido tan común hasta la fecha. Y están provocado una oleada de migratoria de jóvenes marroquíes sin precedentes.

Hace dos semanas aparecieron varios post en la redes que anunciaban la posibilidad de cruzar el Estrecho gratis. Cuando estos viajes suelen tener un coste de entre 2.000 y 3.000 euros. “Gratis no hay nada” dice Fouad Achraf, de la asociación Pateras por la Vida. Según cuenta a El Confidencial este activista de Larache, localidad situada en el norte de Marruecos, estas noticias tienen relación con una lancha rápida que apareció en la costa de Tánger hace dos semanas ofreciendo a los jóvenes emigrar hacia España de forma gratuita.

“Esa no era una lancha normal. Los inmigrantes no suelen cruzar en ese tipo de embarcaciones. Era un Phanton -una marca de lanchas rápidas- de 150.000 euros, que se suele usar para el tráfico de drogas, con tres motores de 500 caballos cada uno. En el vídeo se ve que entra en la playa de Tánger y ofrece ir a los chavales gratis a España. Pero gratis no hay nada -recalca-, a saber qué pretendían de esos chavales. Podrían utilizarles para el tráfico de droga hasta que paguen su deuda”, teoriza el activista.

IGNACIO CEMBRERO

Otra de las hipótesis sobre el objetivo que persiguen los narcos llevando a inmigrantes sin ningún coste a Europa es que los traficantes necesitaban más gente a bordo de la embarcación, ya que iban muy cargados de mercancía, para equilibrar la lancha y conducir a alta velocidad, según cuentan fuentes de la AMDH de Tánger. No se ha confirmado que esta teoría sea cierta.

Según Fouad, este episodio real de la narco lancha pudo ser clave en la cadena de noticias falsas que han recorrido las redes sociales las últimas semanas. “Los chavales marroquíes que no tienen información ni formación creen que eso se va a repetir allí o en otros puntos de la costa norte de Marruecos y se movilizan unos a otros” para cumplir el sueño de su vida: llegar gratis al ‘paraíso’.

“Se agarran a lo que quieren creer. Desde pequeños han sido educados de esa manera: España es el objetivo”

A partir de ese episodio, jóvenes de todas las partes de Marruecos, sobretodo menores que nunca antes se habían planteado en serio cruzar a Europa por falta de recursos, atravesaron el país hacia las costas del norte para esperar unas pateras que nunca llegarán.

La teoría de Fouad señala que son los propios migrantes los que difunden estas ‘fake news’ con el objetivo de convencerse unos a otros para salir de Marruecos, sin pararse a pensar si esas noticias son o no son ciertas. “Se agarran a lo que quieren creer. Desde pequeños han sido educados de esa manera: España es el objetivo. En España se vive bien, en Marruecos mal y ya no hay quien les saque esa idea de la cabeza. Se creen a ojos cerrados cualquier información que corrobore lo que ya tienen interiorizado”.

Sin embargo, creer que las noticas falsas son solo una voz de aliento entre los jóvenes es obviar muchos factores que destacan otros expertos.

Un pescador habla con migrantes que intentan alcanzar Tarifa en una patera procedente de Marruecos, el 27 de julio de 2018. (Reuters)
Un pescador habla con migrantes que intentan alcanzar Tarifa en una patera procedente de Marruecos, el 27 de julio de 2018. (Reuters)

Estrategia de presión planificada

Chama Darchoul, experta en análisis de medios y redes sociales, asegura quelas ‘fake news’ son distribuidas por los opositores al Gobierno marroquí.“Estas noticas falsas, como ustedes lo llaman, son publicadas por los opositores y los activistas. La mayoría de ellos son soñadores islámicos que anhelan un nación islámica. Los otros, personas que sueñan con una república marroquí libre y están decepcionados antes las falsas promesas de la primavera árabe”. Ambos pretenden destruir Marruecos, hacerlo inestable, crear una situación catastrófica para intentar destruir este sistema y poder construir uno nuevo”, asegura.

Según esta activista, los jóvenes que viven en un Marruecos “sin libertad, sin trabajo, sin confianza en los partidos políticos, sin una cúpula culta que aconseje a la gente y a quienes toman las decisiones y sin unos medios de comunicación que les hagan eco”, la única manera que tienen para expresar su descontento es captando la atención en las redes sociales.

“Difundir noticas falsas presiona a la gente para que se sienta molesta y crea que algo mejor es posible. Es una de las formas de luchar por el sueño de gobernar Marruecos”, afirma Darchoul, mientras apunta como una de las causas las falsas promesas de cambio de la primavera árabe marroquí.

“El pueblo quiere pateras gratis”

La credibilidad que los jóvenes marroquís han dado a las falsas noticias que anunciaban salidas gratis hacia España ha llevado a la población a manifestarse y exigirlo como una necesidad o un derecho para el pueblo. En uno de los vídeos difundidos esta semana a través de Youtube, se puede ver a decenas de jóvenes en la playa de Mártil, situada cerca de Tetuán, esperando una embarcación mientras gritaban “El pueblo quiere pateras gratis”. Ese tipo de eslogan también sonó durante la primavera árabe de 2011. En esas ocasiones el “pueblo exigía la caída del sistema y el fin de la corrupción”.

Mohammed Benaissa, director del Observatorio del Norte por los Derechos del Hombre, no tiene duda de que el descontento creado a raíz de la primavera árabe ha llegado a su punto más álgido. “La gente ha dejado de tener esperanza en que haya un cambio en Marruecos. Por lo tanto pretenden alterar el orden establecido y crear el cambio ellos mismo a través de las redes sociales”.

Tampoco duda de que las redes de narcotráfico se están aprovechando de la situación. “Estos traficantes quieren presionar a las autoridades marroquíes en concreto y calar el mensaje de emprender el viaje a España entre los jóvenes”.

La valla fronteriza que separa Ceuta y Marruecos, el 22 de junio de 2018. (Reuters)
La valla fronteriza que separa Ceuta y Marruecos, el 22 de junio de 2018. (Reuters)

Un muerte y dos detenciones

Pero estos jóvenes no son consciente de la trascendencia que están alcanzando el fenómeno de la inmigración marroquí hacia España. Desde 2001 no salían tantas embarcaciones con ciudadanos marroquíes hacia Europa.

Hace dos días, Hayat, una joven de 22 años murió víctima de una operación de la Marina Real de Marruecos contra la lancha en la que viajaba –junto a otros 17 inmigrantes- rumbo a España. Los dos españoles que conducían la lancha han sido detenidos. Fuentes de varias organizaciones del norte de Marruecos creen que la operación de las autoridades marroquíes intentaba frenar la falsa creencia de que estos jóvenes pueden alcanzar de forma sencilla las costas españolas.

ELCONFIDENCIAL.COM

Holanda detiene a siete hombres por preparar “un gran atentado” terrorista

Los siete detenidos llevaban desde al menos abril de este año tramando este ataque. El Servicio General de Inteligencia de Holanda (AIVD) tenía claras sospechas de sus intenciones y por ello avisó a las fuerzas de lucha antiterrorista para que iniciaran una investigación criminal sobre el principal sospechoso: un hombre iraquí de 34 años con antecedentes judiciales.

Las vigilancias durante los últimos meses llevaron a concluir que el plan ya estaba en un estado “muy avanzado” y que era hora de proceder a la detención. Equipos especiales de la Policía detuvieron, con ayuda de equipos de observación y de varios helicópteros, a siete personas, todos hombres. El más joven tiene 21 años y el más mayor, el cabecilla del grupo, tiene 34 años.

Las detenciones se produjeron la tarde de este jueves. Tres de los sospechosos tienen sus residencias oficiales en Arnhem, dos en Rotterdam, uno en Huissen y el séptimo en Vlaardingen. Con estas detenciones, tanto la Fiscalía nacional como la Policía consideran que han impedido “un gran ataque terrorista” en Holanda.

Durante estos meses de investigación criminal, la Policía persiguió principalmente al cabecilla, ya que cuenta con una condena en 2017 por intentar viajar al campo de batalla en Oriente Medio. Quizás “a Israel”, dice el comunicado, que no señala a qué grupo extremista pretendía sumarse exactamente este detenido. Otros dos también cuentan con una sentencia por el mismo motivo.

Según mensajes interceptados por los servicios de inteligencia, el plan era “atacar un gran evento” en los Países Bajos. El objetivo era utilizar bombas en un lugar determinado -desconocido para la Policía- y disparar con kalashnikov en otro punto. El objetivo exacto de su planes está siendo investigado por las autoridades.

En el último mes, los planes parecían estar en un estado “muy avanzado”. Ya poseían cinco armas pequeñas, pero los sospechosos habían estado buscando rifles AK47, armas de fuego de diferentes tamaños, granadas de mano, bombas, bombarderos y herramientas para elaborar “una o más bombas” para un atentado con coche.

Los detenidos pasarán el viernes a disposición judicial en Rotterdam. Aunque la Fiscalía está convencida de que ha evitado un “gran ataque” terrorista con estos arrestos, el nivel de amenaza en los Países Bajos permanecerá sin cambios por ahora. A principios de este mes, la Policía ya detuvo a un hombre en la Estación Central de Ámsterdam por atacar con un cuchillo y herir a varias personas “con intenciones terroristas”, según las investigaciones.

ELMUNDO.ES

Así se viven en Colombia las amenazas de intervención militar a Venezuela

Así se viven en Colombia las amenazas de intervención militar a Venezuela

Soldados colombianos durante una operación en la frontera con Venezuela. 13 de febrero de 2018.
Carlos Eduardo Ramirez / Reuters

“Una guerra con Venezuela podría durar solo dos días, pero las consecuencias, cien años”. La frase es del expresidente colombiano Alfonso López Michelsen y ha vuelto a escribirse en los diarios de ese país.

La razón es sencilla: la idea de la intervención militar a Venezuela empieza a empapar la opinión pública en territorio neogranadino gracias al discurso del embajador colombiano en EE.UU., Francisco Santos, y el respaldo expreso de la administración estadounidense, ratificado esta semana por Donald Trump, quien aseguró que hasta las opciones “más fuertes” son consideradas por Washington para deponer al actual gobierno venezolano.

El presidente de EE.UU, Donald Trump, con su par colombiano, Iván Duque. 25 de septiembre de 2018. / Carlos Barria / Reuters

Aunque el presidente de Colombia, Iván Duque, trató de desescalar las palabras de su embajador alegando que su país “no tiene espíritu belicista”, indicó que su país “mantiene la firmeza” para denunciar la supuesta “dictadura” que hay en Venezuela.

Pero más allá del clima de opinión, la sociedad colombiana no le ha dado luz verde a las amenazas de una confrontación armada. Políticos, intelectuales y activistas sociales han alzado la voz para criticar una guerra en ciernes justo cuando la paz, tan recientemente firmada con la extinta guerrilla con las FARC, cada día da más signos de fragilidad.

Las claves

Las alarmas sobre la eventual preparación de Colombia para una confrontación armada no surgieron únicamente de los voceros del gobierno, sino también por las cuentas. El anuncio de un incremento presupuestario para gastos en Defensa por parte de la administración de Duque levantó las sospechas.

La representante a la Cámara por Bogotá, Juanita Goebertus, manifestó esta semana su preocupación por la propuesta de modificación presupuestaria efectuada por Duque, que constituye “un aumento de 53%” con respecto al año pasado, mientras se reducen en casi la misma proporción los recursos destinados a cumplir el acuerdo de paz en los temas de desarrollo rural.

Fabio Rubiano, dramaturgo y escritor colombiano.
“Independientemente de todas las críticas que se tengan sobre el gobierno de Venezuela, que se tienen, y contra la figura de Nicolás Maduro, creo que no hay ninguna razón para desatar una guerra”.Fabio Rubiano, dramaturgo y escritor colombiano.

Pero las dudas no se quedaron allí. La oposición en el Congreso extendió una invitación esta semana al ministro de Defensa, Guillermo Botero, para explicar el por qué del abultado presupuesto que contempla la adición de 667 millones de dólares pesos para el fortalecimiento del sistema antiaéreo, una de las principales debilidades que se expuso en 2009, durante el entonces gobierno de Álvaro Uribe, ante el escenario de un eventual conflicto armado con Venezuela, recoge El Espectador.

En ese contexto, las críticas a un eventual escenario de guerra no han faltado. Más allá de la antipatía o simpatía que puedan tener los colombianos con la figura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, las voces de un país que padeció más de medio siglo de conflicto armado son las mismas que se niegan a abrir un nuevo frente contra un país vecino.

“No quisiera ser obvio, pero no hay manera de hablar de eso que sin ser obvio. Uno puede mirar estadísticas y preguntarse: ¿alguna vez hemos visto una manifestación popular que esté a favor de la guerra o que haya un grupo de madres que diga ‘queremos mandar a nuestros hijos a la guerra’? ¿O que haya un grupo de jóvenes que diga ‘nosotros no queremos estudiar, queremos ir a la guerra’? Independientemente de todas las críticas que se tengan sobre el gobierno de Venezuela, que se tienen, y contra la figura de Nicolás Maduro, creo que no hay ninguna razón para desatar una guerra”, considera el dramaturgo y escritor colombiano Fabio Rubiano.

El Secretario General de la OEA, Luis Almagro, en la Cúcuta, Colombia. 14 de septiembre de 2018. / Carlos Eduardo Ramirez / Reuters

No obstante, el analista político y profesor universitario, Richard Tamayo, advierte que el afán belicista coincide con una doble necesidad de los gobiernos de Washington y Bogotá: “Trump necesita fortalecer su imagen interna y la lucha antidrogas junto con la intervención en Venezuela pueden darle buenos réditos políticos. Colombia, por su parte, tiene miedo de una eventual descertificación por el crecimiento de los cultivos de coca y las FARC ya no son un enemigo que convoque a la opinión pública, así que a los dos gobiernos les conviene buscar puntos de colaboración”.

¿Es factible?

No es la primera vez que soplan vientos de guerra entre esas naciones hermanas en los últimos 30 años, pero las tensiones nunca llegaron a la consumarse en el terreno.

En 1987, ambos países estuvieron al borde de irse a las armas luego de que un barco de guerra colombiano fuese interceptado por la Armada venezolana en las aguas del Golfo de Venezuela. No obstante, tras la mediación entre las partes, Bogotá resolvió retirar su embarcación de la zona, que continúa en disputa territorial.

La acritud volvió en 2005, cuando el entonces presidente Hugo Chávez ordenó la suspensión de las relaciones comerciales entre ambos países por la captura del llamado canciller de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Granda, que se efectuó en territorio venezolano sin advertir de la operación a Caracas.

Richard Tamayo, analista político y profesor universitario.
“Quiero pensar que el ambiente belicista no busca nada distinto a generar un entorno de opinión. Es decir, que el objetivo es comunicativo y político”.Richard Tamayo, analista político y profesor universitario.

Las relaciones siguieron con fricciones hasta que llegaron a un punto crítico en 2010, cuando el presidente Álvaro Uribe suscribió un convenio con EE.UU. para la instalación de siete bases militares en Colombia y acusó a Venezuela de tener campamentos de las FARC en su territorio. El acuerdo fue leído por Chávez como una amenaza a la paz regional que, bajo pretexto del supuesto amparo a la guerrilla, intentaba justificar una intervención armada con el apoyo de las fuerzas estadounidenses. Por esa razón, Caracas decidió romper las relaciones con Bogotá y se llamó a consultas a los embajadores.

Para Tamayo, al igual que en ocasiones anteriores, es poco probable que se llegue al punto de una confrontación militar. “Quiero pensar que el ambiente belicista no busca nada distinto a generar un entorno de opinión. Es decir, que el objetivo es comunicativo y político. Eso pasa con EE.UU. todo el tiempo. Una eventual guerra sería desastrosa para toda la región, así que confío en que los militares estadounidenses le sigan poniendo límites a la opinión de Trump, como sabemos que lo han venido haciendo”, sostiene.

Los intereses

En la víspera de la Asamblea General de Naciones Unidas, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, hizo una visita a la ciudad colombiana de Cúcuta, limítrofe con Venezuela, desde donde afirmó: “En cuanto a la intervención militar para derrocar a Nicolás Maduro, no debemos descartar ninguna opción”.

Esas declaraciones fueron rechazadas mediante una carta por el llamado Grupo de Lima, integrado por países que han tratado de impulsar acciones diplomáticas contra Caracas, pero que se oponen a la opción de una intervención. Los únicos gobiernos que no firmaron la misiva fueron Colombia y Guyana, limítrofes con Venezuela.

Nicolás Maduro

@NicolasMaduro

Como Jefe de Estado, estoy dispuesto a establecer relaciones diplomáticas y de diálogo con el gobierno de Colombia, para tratar temas de interés binacional como: el comercio, la venta de combustible en divisas a precio preferencial, entre otros. ¡Sería insensato no hacerlo!

Días después, Bogotá denunció la supuesta movilización de tropas por parte de Venezuela a la frontera, lo que Trump consideró como un “evidente esfuerzo de intimidación”, que sería respondido enérgicamente por su país: “Déjenme ser claro: EE.UU. siempre apoyará a sus aliados“.

Frente a las acusaciones, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, respondió: “No es la primera vez que Colombia dice que Venezuela está moviendo tropas para la frontera para fomentar un conflicto internacional”, tras aclarar que el despliegue era un ejercicio rutinario que hace su país para el combate del narcotráfico y el contrabando de extracción de gasolina en la frontera. En paralelo, Caracas ratificó su disposición al diálogo.

El miércoles, durante su discurso ante la ONU, Maduro insistió en que hay un interés económico detrás de la posibilidad de una invasión militar, si se tiene en cuenta que, a pesar de la crisis, Venezuela tiene la primera reserva mundial de petróleo, ingentes recursos mineros y el cuarto lugar de reservas gasíferas. No obstante, Tamayo apunta que es precisamente la debilidad económica de Colombia la que pudiera impedir una aventura belicista.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, durante su discurso en la ONU. 26 de septiembre de 2018. / Eduardo Munoz / Reuters

“Duque –explica Tamayo– no recibió a Colombia en el mejor momento fiscal (…) La gran debilidad de este gobierno está en la economía y ahí encuentro un argumento más para pensar que el ánimo belicista es más político que militar”.

En columnas y editoriales de los principales diarios de Colombia, el escenario bélico también tiene sus detractores: “La única salida es la presión diplomática”, apunta El Espectador. “El discurso de guerra resulta atractivo, así como engañoso y peligroso”, escribe la analista Laura Gil en El Tiempo. La revista Semana tituló esta semana su portada con la frase “Jugando con candela”, para aludir a un análisis que concluye que “una intervención militar en Venezuela sería catastrófica”, por lo que Bogotá debería asumir una “posición categórica en contra”.

Una de las voces que rema hacia el escenario de confrontación es, casualmente, Uribe. El ahora senador y mentor político del presidente Duque no solo ha mostrado su total respaldo a la intervención sino que esta semana le ha lanzado más leña al fuego: “Las tropas (venezolanas) no hay que moverlas hacia la frontera, hay que moverlas hacia el Palacio de Miraflores”, dijo.

Alberto Salcedo R@SalcedoRamos

Quienes proponen una guerra con Venezuela para que la peleen los hijos de otros mientras ellos la ven por televisión en un bar de Miami no son solamente irresponsables: también son miserables

Rubiano apunta en que si bien existen intereses económicos y políticos detrás de una guerra, tanto en Colombia, EE.UU. e incluso Venezuela, “ninguno de los pocos que la alientan va a enviar a sus hijos a combatir”.

“Entonces sí, hay que ser evidentes y obvios, y hay que decir lo que manda la lógica y lo que manda el desarrollo del pensamiento: es mucho mejor batallar con ideas, con conversación, con diálogos y con elementos que pertenezcan a la democracia, no por otras vías”. Los anuncios belicistas son, para buena parte de los colombianos, un juego con candela en el que nadie se debería quemar.

Nazareth Balbás