Condecoran a tres militares por una acción «con uso de la fuerza» en Irak

Dos militares españoles, en una imagen de archivo durante el adiestramiento a dos soldados iraquíes
Dos militares españoles, en una imagen de archivo durante el adiestramiento a dos soldados iraquíes – MDE

En la misión española contra el yihadismo de Daesh en Irak también se realizan operaciones que van más allá del mero adiestramiento a las tropas iraquíes (principal cometido desde que se iniciara en enero de 2015).

Tales «excepciones» pueden ser el acompañamiento a los efectivos iraquíes entrenados por parte de operaciones especiales a una área designada -«siempre en la distancia», nos advierten- o las evacuaciones médicas. A veces, estas operaciones «menos conocidas» incluyen «uso de la fuerza armada» y dan como resultado acciones que no son reveladas a las 24 ó 48 horas.

«Reacción ejemplar»

Es el caso de lo acontecido en Tarmiyah el 7 de agosto de 2018, ya con Pedro Sánchez al frente del Gobierno tras haber ganado la moción de censura dos meses antes. Casi un año después, el Ministerio de Defensa informa de la concesión a un capitán y dos soldados de tres Cruces del Mérito Militar con distintivo azul (la segunda en importancia tras la roja).

«Como consecuencia de un enfrentamiento entre las Fuerzas de Seguridad iraquíes y el Daesh, la unidad de operaciones especiales de las Fuerzas Armadas españolas que se encontraba realizando una misión con las citadas fuerzas iraquíes, les prestó apoyo, atendió y procuró la evacuación de heridos y cumplió la misión tal y como se había planeado inicialmente», explican a ABC fuentes oficiales del Estado Mayor de la Defensa (EMAD).

En la nota distribuida previamente por el Ministerio de Defensa, se reconocía el «uso de la fuerza armada» en la citada localidad de Tarmiyah, situada a 25 kilómetros al norte de Bagdad. «Todos ellos reaccionaron de forma profesional y ejemplar durante su misión de apoyo a las fuerzas iraquíes que adiestran, demostrando su involucramiento y compromiso con ellos, acompañando en todo momento a las unidades con las que día a día trabajan para incrementar su eficiencia profesional», añaden desde el EMAD.

Como consecuencia de los actos descritos, se concedió la Cruz del Mérito Militar con distintivo azul al capitán del Ejército de Tierra Disdier Heyns. Como jefe de la unidad de operaciones especiales española desplegada en Tarmiyah ese día «mostró durante toda la operación unas dotes significativas de mando y serenidad en todas las decisiones que tomó y una acertada dirección y empleo de la unidad, serenidad e iniciativa», destacan.

Por su parte, el soldado del Ejército de Tierra Juan Carlos López de Ayala Rubio recibió la misma condecoración: «Como guerrillero del equipo 2 de la unidad, durante la operación lideró las dos asistencias médicas en una situación de bajas múltiples, siendo la primera vez en su vida que se enfrentaba a una situación de este tipo. Supo mantener la calma, dirigir la actuación del resto de componentes de la unidad que le auxiliaron y en general mostrando grandes dotes de iniciativa y valor».

Asistencia médica

El soldado del Ejército del Aire Nicolás Antonio Castillo Rodríguez recibió la Cruz del Mérito Aeronáutico con distintivo azul por prestar «una valiosa asistencia médica y un inteligente y eficaz desempeño de sus cometidos específicos como paramédico siendo la primera vez que se enfrentaba a una situación real de este tipo».

Sin querer entrar en detalles de cómo fue la operación, desde el Ministerio de Defensa se informa que en aquel día de batalla en Tarmiyah «perdieron la vida 12 miembros de las Fuerzas de Seguridad de Irak y 18 resultaron heridos». No se especifica el número de bajas causadas al Daesh.

Tras cuatro años y medio de misión en Irak frente a Daesh, fuentes militares conocedoras de la situación reconocen los avances obvios logrados en todo el territorio pero advierten, de modo muy gráfico: «En cuanto se retiren las tropas occidentales, vuelta a las andadas».

 

ABC.ES

Los españoles perdidos de la guerra de Ifni: “Nos regalaron a Marruecos y se olvidaron”

Foto: Un antiguo cine español en Sidi Ifni. (EFE)
Un antiguo cine español en Sidi Ifni. (EFE)

Lo último que se llevaron los españoles del Ifni fue a sus muertos. Y hasta eso fue una lucha. Tras la cesión del territorio a Marruecos el 30 de junio de 1969, hubo que desenterrar y embalar a los fallecidos cristianos -civiles y militares- para su repatriación a Las Palmas de Gran Canaria. “Aquí yacen los restos de los que regaron con su sangre y sudor las tierras de Sifi Ifni y Sahara”, reza la placa en el modesto panteón común del cementerio de San Lázaro que honra su memoria. Pero también se dejaron algo perdido.

Regalaron el territorio con nosotros dentro y se olvidaron de nosotros. Nos abandonaron y nos dejaron sin protección”, se lamenta Fátima Elmalki, una mujer con nacionalidad española que sigue viviendo en Sidi Ifni, en una conversación con El Confidencial. Habla un perfecto castellano, con una voz dulce y un tono cariñoso. “Tuve que trabajar en todo lo que se podía. He tenido que hacer de todo. De todo. Cosas buenas y malas. Pero tenía que sacar a mi familia adelante”, relata sobre la muerte de su esposo, que la dejó sola con ocho hijos a su cargo, sin pensión y ni un mendrugo de pan que llevarse a la boca.

REBECA HORTIGÜELA. RABAT

Fátima es una de las centenares de viudas de los soldados españoles que vivieron y lucharon en la fugaz pero mortífera guerra de Ifni. Fue la última guerra que libró España. Y fue un desastre. En apenas seis meses de lucha armada entre 1956 y 1957, las tropas españolas batallaron con el Ejército de Liberación Marroquí por el control de más de 1.500 kilómetros cuadrados de territorio -tres veces el municipio de Madrid-. Se estima que hubo en total 800 bajas -unos 300 del bando español-. Aunque las cifras son motivo de debate, como muchos otros aspectos de este conflicto.

Qué pecado hemos cometido

Se la llamó “la guerra oculta” de España, porque muchos aseguran que fue guerra ignorada, silenciada y censurada por Franco. Otros creen que el dictador no la ignoró, silenció o censuró ni más ni menos que otros fracasos del régimen. Pero el resultado fue el mismo. España perdió el control efectivo del territorio, aunque logró retener su posición en Sifi Ifni, asediada durante años.

Cuando finalmente se arrió la bandera española hace exactamente 50 año, Madrid se desentendió de lo que fue en su momento la provincia 51. Con la tierra, se entregaron a muchos que nacieron y vivieron durante años allí como ciudadanos españoles. Algunas siguen peleando en los despachos.

Fátima, como otras muchas viudas de militares españoles de Ifni, han peleado con garras y dientes, gastándose un dinero que no tenían en abogados, para que el Ministerio de Defensa español les conceda una pensión a la que, según ellas, tienen derecho por haber sido esposas de militares del Ejército español. Unas lo consiguieron. A otras, como Fátima, se lo deniegan una y otra vez.

“Soy española. Tengo la nacionalidad española. Mi padre y mi marido sirvieron en el Ejército español. Eran sargento y mando de Tiradores del Ifni. Mi marido luchó en la guerra entre España y Marruecos. Por qué España nos olvida de esta manera”, asegura con voz temblorosa sin poder contener el llanto. Es superviviente de cáncer, pero dice que su gran dolor es la península. “Qué mal hemos hecho. Qué pecado hemos cometido”, se pregunta Fátima, quien todavía espera una pensión antes de que sea tarde.

Mujer marroquí en una manifestación. (Reuters)
Mujer marroquí en una manifestación. (Reuters)

Una guerra “a traición”

El Ifni fue un regalo del sultán Mohamed IV a España, tras los acuerdos de paz de 1860 que pusieron fin de la Guerra de África. Su anexión práctica, sin embargo, no se produjo hasta 1934, durante la II República, en los estertores del colonialismo español.

Tras el reconocimiento de independencia de Marruecos por parte de España y Francia en 1956, Mohamed V quiso unificar todo su territorio. El monarca alentó al Ejército de Liberación Marroquí -apoyado con armas y dinero por el príncipe Mulay Hassan, futuro Hassan II- para incorporar Ifni al reino alauí. La noche del 23 de noviembre de ese mismo año, un grupo de guerrilleros marroquíes atacaron Sidi Ifni. Para los que vivían allí, fue algo totalmente inesperado. Muchos se sintieron traicionados.

“Teníamos muy buena convivencia. Allí estábamos todos juntos. Yo tengo unos recuerdos maravillosos de esa época”, cuenta Amparo Asenjo España, quien vivió la guerra tras mudarse a Sidi Ifni en 1954 con su familia. Tenía 19 años y ni ella nis sus padres y diez hermanos se esperaba el levantamiento. “Con la guerra se torció todo. Murió mucha gente. Una vez que acabó, volvimos a estar bien. En la ciudad, en Sidi Ifni, no éramos tan conscientes de lo que estaba pasando en los puestos avanzados, pero a los pocos años nos fuimos”, explica a El Confidencial.

AGUSTÍN RIVERA. MÁLAGA

España envió a sus soldados a defender el suelo patrio en condiciones muy precarias. Armamento desfasado, equipos viejos, algunos incluso en alpargatas compradas en el zoco, según testimonios de la época.

“Sin armamento ni munición ni transporte militar y aéreo. Debido a unos acuerdos suscritos en 1953 con Estados Unidos que impedían la utilización del material norteamericano en las colonias”, cuentan veteranos de la Asociación de Amigos de Ifni que lucharon en la contienda para explicar por qué sus unidades estaban entre las peor equipadas del Ejército.

Hacer ‘la mili’ en la guerra

La tropa fue otro elemento clave en esta guerra inesperada contra Marruecos. Muchos jóvenes que en ese momento estaban haciendo ‘la mili’ en Sidi Ifni fueron llamados a las armas. Poco preparados e inexpertos, se vieron atrapados en el complejo tablero geopolítico de la Guerra Fría, en el que Franco temía una confrontación directa con Marruecos en un momento en el que era muy poco popular en Europa.

“Me tocó cumplir el servicio militar obligatorio en Ifni y fui con una maleta de madera como único equipaje. Yo tenía 20 años y no sabía ni ubicar ese lugar en el mapa. Nos montaron en un tren en Valencia que partió a Cádiz, de allí cogimos un barco hacia las Palmas en un travesía que no fue precisamente un viaje de placer”, contaba el excombatiente Adolfo Cano en una de sus conferencias de 2016, un año antes de su muerte.

IGNACIO CEMBRERO

“En esos primeros momentos, antes del conflicto, por mi corta edad, vivía todo aquello como una gran aventura. Pero cuando llegó el momento en que tenía que matar a alguien porque si no me mataban a mí me cambió la visión de todo. Dentro del conflicto uno no tiene el pensamiento de estar defendiendo la patria, es más bien una cuestión de supervivencia”, sigue su narración, recogida por el blog El Rincón de Ifni.

“Nos habían amaestrado como perros famélicos durante el servicio militar. Uno no era nadie, llegaba un oficial y te daba dos guantazos y tenías que tragar. Al individuo lo doblegaban y no eras más que un número con nombre”.

Interior del 'Cine Avenida' en Sidi Ifni. (EFE)
Interior del ‘Cine Avenida’ en Sidi Ifni. (EFE)

“Yo soy español”

Ifni, junto con la zona sur del Sahara Occidental -que España cedió a Marruecos en 1975-, fueron los últimos territorios de España en ultramar. De la noche a la mañana, los hijos y nietos de los que se quedaron atrás pasaron de ser españoles a marroquíes. Se sienten doblemente castigados: abandonados por el gobierno español y maltratados por Rabat debido, precisamente, a su pasado español.

“Al día de la cesión de Ifni lo llamamos ‘el Día Negro de la Historia’ porque la ciudad y sus habitantes fueron entregados en contra de su voluntad. Muchos de los habitantes de Sidi Ifni deseamos que la ciudad siga siendo española”, explica Ayoub Mdimigh. Y lo dice consciente de que esas palabras pueden traerle problemas. Ayoub pasó ocho meses en la cárcel por encabezar junto a otros siete jóvenes las protestas en Sifi Ifni en 2007.

Ha nacido en territorio marroquí, pero se siente hijo de España. “Como la mayoría de los habitantes de Sidi Ifni, solo que la gente mayor tiene miedo a contarlo. Por eso los jóvenes debemos luchar por ellos”, cuenta a El Confidencial, sin pelos en la lengua.

IVÁN GIL

Durante las protestas, más de 7.000 personas salieron a la calle en Sidi Ifni a exigir al gobierno marroquí el fin del bloqueo y mejoras en las condiciones de vida. El 7 de junio de 2008, las fuerzas de seguridad arremetieron contra los manifestantes y llevaron a disposición judicial a sus líderes. Su cabecilla, Mohamed Amzouz, pasó un año en prisión por esas protestas en las que pedía la nacionalidad española para hijos y nietos de los excombatientes del Ejército español, una escuela para fomentar la enseñanza de la cultura y la lengua española y la recuperación de los monumentos históricos de la época colonial.

No vamos a parar –dice-. En las de 2007 había 7.000 personas y en las que hicimos en 2016 casi 15.000. En una ciudad de 24.000 habitantes. Mucha gente aquí se siente española. Y Marruecos lo sabe, por eso somos una región tan marginada. Nos han impuesto un castigo colectivo como venganza”, sentencia.

Olvidados en el desierto

Para Luis Ruiz Gutiérrez, el problema es que los españoles de hoy no pueden extrañar algo que no han conocido. Las bellezas, la mezcla de culturas y la cosmopolita vida en los antiguos enclaves españoles africanos -con sus luces y sus sombras-. “En Ifni no solo convivíamos cristianos, árabes y judíos, sino también gentes de toda España: andaluces, gallegos, valencianos, catalanes, asturianos, castellanos… Era un sitio que unía a la gente“.

Ruiz, quien nació y creció en Tánger, regresó a Ifni para hacer la mili y, como muchos otros, reivindica desde la nostalgia y el realismo la importancia de la memoria de este pedazo de historia que, pese a ser tan reciente, se ha vuelto borroso. “Hablas de Ifni con muchachos de 20, 25 años y no saben lo que es.Pero es que hablas de Tetuán o de Larache o del Sahara y tampoco saben lo que es”, asegura el veterano, quien viaja todos los años a la ciudad con la Asociación Amigos del Ifni.

EC

Para Mohamed Nouri, el presidente de la Asociación Alcántara que promueve el desarrollo de las relaciones entre España y Marruecos, el desconocimiento del conflicto de Sidi Ifni en Marruecos y en España no tiene que ser algo necesariamente negativo.

“Este desconocimiento es mayor en las nuevas generaciones. Y me alegra. Estimo que las nuevas generaciones no tienen porqué estar sujetas y condicionados por claves de un pasado bélico, por episodios que afortunadamente no han vivido”, asegura el investigador por la paz. “Las relaciones entre España y Marruecos deben seguir despojándose de los antiguos y rancios hábitos que huelen a naftalina, baúles encerrados y fantasmas. Solo así podemos sanar nuestras respectivas memorias”.

Ruiz no podría estar más en desacuerdo y habla con pasión de las protestas de 2007: “Hubo una revolución, que tampoco se ha hablado mucho de ella, de marroquíes que se levantaron contra Mohammed VI en Sidi Ifni con banderas españolas. Hoy, que hay tantos españoles que no quieren ser españoles, ves a estos marroquíes, saharauis, ifneños jugándose la vida por serlo“.

Por eso, en su más reciente visita a Sidi Ifni, casi se le saltan las lágrimas cuando, conversando con unos amigos en el Mirador de la Barandilla, unos chavales pasaron saludándolos en español. “¡Bienvenidos amigos! Esto es Santa Cruz de la Mar Pequeña. Esto no es Marruecos: esto es España“.

elconfidencial.com

El Constitucional decidirá sobre la ilegalidad del Decreto que declara eventuales a los militares

El Constitucional decidirá sobre la ilegalidad del Decreto que declara eventuales a los militares

Los militares profesionales recrudecen la ofensiva judicial contra su condición laboral porque aseguran que “la seguridad de España no es eventual”

El Constitucional se pronunciará por primera vez sobre la vulneración de derechos de los militares

El Tribunal Constitucional admite revisar al Supremo en los despidos de militares mayores de 45 años

Un recurso de inconstitucionalidad de la Unión de Militares de Tropa (UMT) se sumará a la causa judicial abierta en el Supremo contra el Ministerio de Defensa y planteada a comienzos de este mismo año por otra asociación profesional del Ejército.

El pasado mes de abril, el Alto Tribunal admitió entrar a decidir sobre la legalidad de los despidos de los militares de tropa y marinería de las Fuerzas Armadas, que son cesados en el servicio activo a los 45 años. Ahora será el Tribunal  Constitucional el que deba pronunciarse sobre si la contratación laboral de los militares profesionales como personal eventual, que recoge ley vigente, respeta sus derechos fundamentales.

La Tropa y Marinería profesional es personal eventual por Real Decreto y así consta reflejado tanto en sus nóminas como en el certificado de cese. Una categoría que no revoca la ley específica de desarrollo de sus funciones donde, a juicio de la UMT, se recoge de manera “equívoca” su tratamiento como empleados públicos con un estatus jurídico de “carácter especial”.

Hasta el momento, el Constitucional había admitido resolver sobre el fondo de un asunto que planteó la ilegalidad de los despidos de los militares profesionales mayores de 45 años. Ahora, los interesados ampliarán su pretensión inicial para tratar de que el Tribunal de Garantías declare improcedente la eventualidad a la que alude Defensa para formalizar el despido del personal no funcionario de los Ejércitos, en casos de incapacidad o enfermedad grave sin las mínimas prestaciones o coberturas.

Los militares de Tropa y Marinería son un caso único en la función pública española por su carácter eventual y su especial estatus jurídico

El Ministerio de Defensa justifica dicho carácter “eventual” de este tipo de contratos porque los puestos se crean para “aliviar el exceso de trabajo de los miembros de Carrera”. Los militares, por su parte, sostienen que dicha alegación es inadmisible porque hacen la misma labor y desarrollan idénticas responsabilidades que sus compañeros, tal y como reconoce la Ley de carrera militar.

En dicha norma, se establece que todo el personal militar es idéntico en deberes y responsabilidades, excepto cuando se trata de las condiciones de adscripción de la Tropa y Marinería al Estatuto Básico del Empleo Público donde Defensa se rige, entonces, por la citada ley específica que no detalla la categoría de los militares ni su condición como “empleados públicos”.

El debate jurídico en el Constitucional se centrará ahora en una cuestión adicional a la ya recogida contra los despidos para militares profesionales de más de 45 años: si procede o no habilitar el recurso de inconstitucionalidad solicitado por la UMT para anular el Real Decreto vigente y la ley que lo concreta. De este modo quedaría como única norma de aplicación la que desarrolla la carrera militar, donde se equipara al personal de Tropa y Marinería con el resto de los empleados públicos y se regula su actividad en base a lo previsto en el Estatuto de los Trabajadores y el Estatuto Básico del Empleo Público.

okdiario.com

Suben a tres militares peruanos muertos en enfrentamientos con terroristas

Imagen referencial. Un grupo de policías resguarda uno de los accesos a la Plaza de Armas, en el Centro Histórico de Lima (Perú). Foto: EFE

Imagen referencial. Un grupo de policías resguarda uno de los accesos a la Plaza de Armas, en el Centro Histórico de Lima (Perú). Foto: EFE VALORE

Tres militares peruanos murieron durante los combates que se presentan contra presuntos remanentes del grupo terrorista Sendero Luminoso en la selva central del país, informó el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas. Según la información oficial, dos suboficiales murieron en un choque armado que se produjo durante “operaciones de reconocimiento y combate” que se realizan cerca del centro poblado Valle Manantial, en la selva de la región de Junín el martes 25 de junio del 2019. Las víctimas fueron identificadas como el subteniente Tomy Heredia Yovera y el suboficial Ítalo Pérez Ávila, miembros de la Compañía Especial de Comandos 31, de la 31 Brigada de Infantería del Ejército. La muerte de los dos militares se produjo poco después de que otro suboficial del Ejército, identificado como Osmán Ccapa Mamani, falleciera en un primer combate sostenido en la misma zona con columnas remanentes de Sendero Luminoso.

El Comando Conjunto señaló que las operaciones militares continúan y, tras expresar sus condolencias a los familiares de las víctimas, ratificó su compromiso de intensificar sus acciones para lograr la “pacificación total” del Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), una amplia zona de selva montañosa en el centro y sur del país. El Vraem es la zona de mayor cantidad de cultivos ilegales de hoja de coca, el principal insumo de la cocaína, y es la ruta de tránsito de las mafias del narcotráfico y de remanentes del grupo terrorista Sendero Luminoso.

Según un informe de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNDOC) de fines de 2016, Perú tiene un espacio cocalero de 43 900 hectáreas, de las que cerca de 20.500 hectáreas se encuentran en el VRAEM. Las autoridades peruanas señalan que los terroristas actúan en connivencia con los narcotraficantes, a quienes brindan seguridad a cambio de pagos que les permiten mantenerse en la zona. Los subversivos se mantienen en el lugar desde inicios de la década de 1980, cuando irrumpió el grupo maoísta Sendero Luminoso, fundado por el profesor Abimael Guzmán con el objetivo de destruir el Estado peruano. El conflicto que asoló a Perú dejó más de 69.000 víctimas, la mayoría a manos de Sendero Luminoso, según el informe final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR).

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección:https://www.elcomercio.com/actualidad/militares-peru-muertos-sendero-luminoso.html. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com

Gobierno y ayuntamientos pactan convertir militares en policías locales y funcionarios

Los militares de Tropa y Marinería deben abandonar las Fuerzas Armadas a los 45 años si no consiguen plaza fija.

Los militares de Tropa y Marinería deben abandonar las Fuerzas Armadas a los 45 años si no consiguen plaza fija. EUROPA PRESS

El presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y la Ministra de Defensa en funciones han suscrito esta mañana un convenio para agilizar la incorporación de profesionales de Tropa y Marinería a los cuerpos de Policía Local y también como funcionarios o laborales de los ayuntamientos y diputaciones.

Se trata de una cuestión que en la que se lleva trabajando algo más de ocho meses ante la necesidad de ofrecer una alternativa a los profesionales de las Fuerzas Armadas que se acercan a los 45 años, momento en el que termina su compromiso con las Fuerzas Armadas en caso de no promocionar.

El Gobierno del PSOE se encontró al llegar a la Moncloa con una importante bolsa de personal que está a punto de traspasar ese límite. De acuerdo con un reglamento vigente desde 2006, los soldados de Tropa y Marinería que cumplen 45 años deben abandonar el ejército en caso de no promocionar.

Ello les deja a la intemperie con una asignación por disponibilidad de unos 7.500 euros anuales, durante los siguientes 20 años, cuando cumplen 65 años.

Según las asociaciones de militares de Tropa y Marinería —ATME o AUME–, hay más 75.000 de estos soldados que irán alcanzando los 45 años en los próximos años, lo que da la idea del coste al que se puede enfrentar el Ministerio de Defensa a futuro.

Por tanto, aunque durante la firma del convenio la ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles ha considerado que es una apuesta por aquellos efectivos que, pasados los 45 años, quieren continuar la vida profesional fuera de las Fuerzas Armadas –“mantienen sus valores, que llevan en su ADN la defensa de España”–, no es menos cierto que también es una forma de reducir el gasto improductivo.

Más aún, la administración local se enfrentará en el corto plazo a una oleada de jubilaciones anticipadas después de que el Gobierno haya aprobado por fin esta posibilidad para los efectivos de la policía local, lo que plantea la necesidad de reforzar una parte importante de las plantillas.

El atentado de Barcelona, clave

Además, según fuentes conocedoras de la iniciativa, la idea es una demanda de las asociaciones de militares de Tropa y Marinería, pero que empezó a cobrar fuerza tras el atentado en Barcelona del pasado 17 de agosto, en el que la colaboración de las fuerzas de seguridad locales fueron clave.

El entonces ministro de Defensa, Juan Ignacio Zoido, y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) mantuvieron una reunión en la que llegaron a la conclusión de la necesidad de rejuvenecer y reciclar a las plantillas de la Policía Local.

En este sentido, el presidente de la FEMP, Abel Caballero, ha señalado que “desde las policías locales cada vez más hay que hacer frente a amenazas nuevas”, lo que hace especialmente relevante contar con la formación y experiencia de los efectivos de la Fuerzas Armadas que pasen a esta actividad.

A partir de ahora, la FEMP y el Ministerio de Defensa harán una labor de divulgación para que los ayuntamientos se adhieran al convenio y empezar a agilizar el flujo de personal a través de este puente.

Los términos del convenio

El convenio, que tiene una duración de cuatro años, prevé, en primer lugar, la valoración como mérito del tiempo de servicio prestado como militar profesional en el acceso a las plazas de personal funcionario y laboral de las Entidades Locales. En segundo, la reserva de plazas para los militares profesionales de tropa y marinería en activo y con más de cinco años de servicios en las convocatorias de acceso a los Cuerpos de Policía Local, en la categoría de Policía. Y finalmente, la participación de personal militar de carrera en las convocatorias públicas para la provisión de puestos de personal funcionario.

Más en detalle, los ayuntamientos que se adhieran al convenio se comprometen a realizar una reserva de hasta un 20% de las plazas de la categoría de Policía para el personal militar de las Fuerzas Armadas en sus ofertas de empleo público –siempre que lo permitan las normas sobre coordinación de las Policías Locales de la correspondiente Comunidad Autónoma–.

En las plazas de personal funcionario y laboral, se valorará como mérito el tiempo de servicios prestados en las Fuerzas Armadas.

La firma del convenio ha contado con la presencia del presidente de la FEMP, Abel Caballero, la Ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles; el presidente de la Conferencia de Rectores (CRUE), José Carlos Gómez Villamandos, y la directora general de Reclutamiento y Enseñanza Militar, Amparo Valcárce.

elindependiente.com

¿Submarinos armados nucleares de China en los puertos árticos de Rusia ?

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Lyle J. Goldstein

Muchos han especulado sobre la posibilidad de una alianza entre Rusia y China. Hace poco tiempo, en un foro en China, recuerdo claramente a un especialista chino de alto nivel que comentó: “Estados Unidos tiene muchos aliados. China también puede tener aliado”. Sin embargo, la sabiduría convencional que prevalece entre los especialistas es que es poco probable que esto ocurra.

Mientras mantenía mi mente abierta a varias posibilidades, yo mismo he sido bastante escéptico. Después de todo, ¿cómo podrían realmente ayudarse unos a otros? Rusia no va a contar con la Armada del Ejército Popular de Liberación de China en medio de una competencia por el Báltico, como tampoco lo hará la China para que la Armada Rusa se dirigía hacia el Mar de China Meridional.

Posiblemente, una asociación de seguridad mejorada que se una a los gigantes asiáticos podría llevar a eficiencias militares-industriales. Ya están desarrollando conjuntamente un  helicóptero de carga pesada, pero ¿y si realmente cooperaran en la fabricación de bombarderos y destructores? ¿O incluso submarinos y portaaviones? Pocos han considerado seriamente esta posibilidad y todavía parece descabellada.

Sin embargo, un  artículo reciente  del periódico  Independent Military Review [Независимое военное обозрение] por el especialista militar ruso Alexander Shirokorad [Александр Широкорад] parece contradecir el escepticismo generalizado.

Este autor no solo adopta la noción de defensa aérea y de misiles conjunta Rusia-China para el Ártico, sino que también inesperadamente menciona el concepto completamente nuevo de permitir que los submarinos chinos, los “boomers” con armas nucleares o SSBN, obtengan apoyo crítico en los puertos del Ártico ruso.

Sin duda, la idea parece bastante absurda a primera vista. Ambos países son extremadamente delicados con respecto a los problemas de soberanía. Los rusos, por lo que parece, no estarían ansiosos por que China logre un punto de apoyo militar en esta área ultra sensible a lo largo del flanco norte de Rusia. Mientras tanto, China tiene una sola base militar en Djibouti en el extranjero y casi no tiene experiencia con el entorno marítimo peligroso (y mucho menos submarino) en el techo del mundo.

Y, sin embargo, podría haber una base para investigar esta proposición, ciertamente excéntrica. Los estrategas chinos han  discutidopreviamente  el Ártico como una zona cooperativa Rusia-China de “espacio de resistencia” estratégica a la presión de los Estados Unidos, y previamente he notado el evidente  interés de China  en estudiar maniobras submarinas a través del hielo.

Exploremos la lógica del analista militar ruso Shirokorad. Comienza con un misterio, señalando los comentarios un tanto extraños del secretario de Estado Mike Pompeo en Finlandia a principios de mayo. Según el analista ruso, Pompeo “estalló en una diatriba enojada contra el Reino Celestial [разразился гневной тирадой в адрес Поднебесной],” explicando que él acusó a Beijing de tratar de convertir el Ártico en el Sur de Brasil. Al observar la peculiaridad de la aparente fijación del diplomático estadounidense con la Ruta del Mar del Norte (NSR), Shirokorad observa de manera cáustica: “Teniendo en cuenta la geografía de las rutas comerciales estadounidenses, los propietarios de barcos de los Estados Unidos no están más preocupados por la Ruta del Mar del Norte que volar a marte”.

Shirokorad, que tiene un conocimiento importante tanto de las operaciones submarinas como de la región ártica, luego lanza a Pompeo un “salvavidas”, lo que sugiere que el secretario de estado simplemente estaba reflejando la idea articulada en un informe más reciente del Departamento de Defensa   sobre el poder militar chino: “[Los planes militares de Beijing para el Ártico] podrían incluir el despliegue de submarinos en la región como un elemento disuasivo contra los ataques nucleares”. En particular, la siguiente oración de ese informe del gobierno de EE. UU. alude a posibles fricciones entre Rusia y China a lo largo de la NSR, por ejemplo, con respecto al despliegue de rompehielos no rusos a lo largo de esa ruta.

Sorprendentemente, este analista militar ruso afirma que las preocupaciones estadounidenses son en realidad lógicas desde el punto de vista de la estrategia nuclear y naval. Ofreciendo un curso corto sobre la estrategia del submarino de misiles balísticos de la Guerra Fría (SSBN), explica que los almirantes soviéticos se avergonzaron debidamente en 1962 cuando “todos los submarinos de cohetes rusos resultaron ser inútiles debido al sistema estadounidense ASW”, que se encuentra en el centro de Rusia. бессильными перед американской системой ПЛО] “. Aunque los submarinos soviéticos podían amenazar efectivamente a las ciudades europeas, los estrategas del Kremlin fueron perturbados por los despliegues de las SSBN estadounidenses a las bases en Holy Loch (Reino Unido), Rota (España) y también a Pearl Harbor. Desde estas bases avanzadas, podrían acceder fácilmente a sus áreas de patrulla y abarcar todos los objetivos de la patria soviética.

En contraste, “para disparar sus armas y atacar el territorio de los EE. UU., los submarinos soviéticos tenían que viajar de 7.000 a 8.000 kilómetros, por ejemplo. ”Por supuesto, los cada vez mayores rangos de misiles permitió a los soviéticos para alterar favorablemente aquellas áreas de patrulla, por lo que con el tiempo podrían incluso llegar a objetivos del este de EEUU. La tendencia permitió a la Armada soviética utilizar la geografía natural y el clima. En la década de 1980, la Armada soviética enviaba regularmente patrullas SSBN bajo el hielo del Ártico. Buscando ‘boomers’ rusos en la “jungla de hielo” del Ártico  seprobó más que desafiante, incluso para la Marina de los Estados Unidos que fue pionera en tales operaciones con el famoso  Nautilus . Shirokorod explica que los SSBN rusos fueron capaces de romper hielo de hasta dos metros de espesor para lanzar sus proyectiles de misiles nucleares.

Volviendo a la disuasión submarina de China y los paralelos potenciales a los dilemas navales soviéticos anteriores, este experto militar ruso observa que, geográficamente, la costa china es una “gran distancia” de los objetivos en el corazón de Estados Unidos. Además, evalúa que las SSBN chinas son altamente vulnerables a las fuerzas adversas en las zonas oceánicas de Asia-Pacífico.

Aquí es donde cae la bomba, o quizás más exactamente, la bomba de profundidad. Afirma: “Al aventurarse hacia el Ártico, los chinos ‘matan inmediatamente dos pájaros con una sola piedra’: reducen significativamente la vulnerabilidad y reducen simultáneamente la distancia a posibles objetivos”. Estima que los despliegues árticos de la fuerza SSBN china reducirían las distancias de vuelo de los proyectiles 3,5 veces.

Si no es lo suficientemente perturbador como para ver una idea de este tipo discutida abiertamente en un importante periódico ruso, entonces Shirokorod en realidad va un par de pasos más en el camino de la Nueva Guerra Fría. “En el futuro, la Federación de Rusia y la República Popular de China también pueden comenzar a crear un sistema antiaéreo conjunto y un sistema de defensa antimisiles en el Ártico. . . [В перспективе РФ и КНР могут приступить и к созданию в Арктике Después de todo, razona, Estados Unidos ha estado “planeando emprender ataques” a través del Ártico contra China y Rusia desde la década de 1950.

Esa cooperación en defensa aérea y de misiles también podría respaldar el componente submarino de la cooperación estratégica Rusia-China en el Ártico es razonablemente clara, pero el analista luego hace la declaración más extraordinaria a este respecto: “en nuestras islas árticas, los chinos pueden desplegar suministros” y sistemas de comunicaciones para sus submarinos de misiles estratégicos. “En el párrafo final del ensayo, Shirokorod pregunta si esas medidas podrían poner en peligro a Rusia y responde a su propia pregunta enfáticamente:‘. Definitivamente no [Однозначно нет]’

Para terminar, se debe enfatizar que la importancia de este artículo no debe ser exagerada. Las reflexiones de un único estratega ruso no equivalen a un nuevo enfoque de la cooperación estratégica entre Rusia y China, y mucho menos a un acuerdo de cooperación militar bilateral concreto sobre el despliegue de los activos nucleares más preciados. Ni Moscú ni Pekín han dado nada parecido a una impresión oficial de ideas tan excéntricas.

Y, sin embargo, existe una pequeña posibilidad de que esta visión del futuro pueda fructificar en las próximas décadas si no se invierten las tendencias actuales hacia la guerra fría. Moscú tendría su infraestructura ártica completamente construida (tanto militar como comercial) con amplio capital chino y asistencia de ingeniería. A cambio, Beijing obtendría una forma confiable de atacar a los Estados Unidos y, por lo tanto, mejorar su disuasión nuclear.

Encuentro tripartito de alto nivel ‎en Jerusalén‎

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Thierry Meyssan

En Jerusalén se anunció un importante encuentro entre los consejeros de seguridad de ‎Estados Unidos, Israel y Rusia. Los participantes tendrían como objetivo desenredar ‎la complicada madeja alrededor del Eje de la Resistencia, garantizar ‎la seguridad de todos los Estados del Medio Oriente y establecer un control ‎compartido entre Estados Unidos y Rusia sobre todos los demás actores‎, incluyendo a Israel. ‎

En la imagen, el ruso Nikolai Patruchev (a la izquierda) y el estadounidense John Bolton se reunirán ‎en Jerusalén, en presencia del israelí Meir Ben-Shabbat. ‎

Une reunión crucial entre los tres consejeros de seguridad nacional de Estados Unidos, Israel ‎y Rusia tendrá lugar en Jerusalén durante este mes de junio. Este acontecimiento inédito ya ha ‎dado lugar a una serie de «revelaciones» y «desmentidos» sobre los temas que estarán sobre ‎la mesa. Casi todos los comentaristas están disertando a partir de ideas falsas que todo ‎el mundo repite a coro. Es necesario rectificar esas elucubraciones antes de tratar de evaluar ‎lo que está en juego en ese encuentro. ‎

El juego de las Grandes Potencias en el Medio Oriente

Durante la guerra fría, la estrategia estadounidense de containement o «contención» aplicada ‎frente a la URSS logró en efecto rechazar la influencia soviética en el Medio Oriente. Después del ‎derrumbe de la URSS, Rusia abandonó esa región y no regresó a ella hasta el momento de la ‎guerra de las potencias occidentales contra Siria. ‎

Pero la presencia rusa en el Levante –exceptuando el paréntesis registrado desde 1991 hasta ‎‎2011– data de los tiempos de Catalina la Grande, o sea la emperatriz Catalina II de Rusia, quien ‎envió su flota a defender Beirut, a pedido de la población de esa ciudad. La política de Catalina ‎la Grande apuntaba primeramente a proteger la cuna del cristianismo –que no es Jerusalén sino ‎Damasco, la capital siria–, por ser el cristianismo la base misma de la cultura rusa. Rusia ‎extendió así su influencia en el Mediterráneo oriental y logró llegar hasta las aguas del Océano ‎Índico. ‎

En 2011, Rusia fue el único país del mundo capaz de distinguir la diferencia entre las revoluciones de ‎colores del Magreb –las llamadas «primaveras árabes»– y las guerras desatadas contra Libia ‎y Siria. Los países occidentales, que hacen su propia interpretación de aquellos acontecimientos, ‎no se han esforzado nunca por tratar de entender cómo los ve Rusia. ‎

No se trata en este trabajo de determinar quién tiene la razón y quién se equivoca –eso es un ‎tema diferente [1]– sino de admitir al menos que existen dos interpretaciones totalmente ‎diferentes. Vale la pena destacar que los occidentales están de acuerdo en que Moscú ‎nunca aceptó la manera como ellos violaron la resolución del Consejo de Seguridad ‎supuestamente destinada a proteger a las poblaciones civiles en Libia. Implícitamente, ‎los occidentales reconocen así que no son los rusos sino el imperialismo occidental quien creó el problema que hoy enfrentamos. ‎

Basándose en su propio análisis, Rusia comenzó a utilizar su derecho al veto contra los proyectos ‎de resolución que los países occidentales trataban de imponer contra Siria en el Consejo de Seguridad de ‎la ONU. Simultáneamente, y a solicitud de Siria, Rusia negoció con el gobierno sirio el despliegue ‎en suelo sirio de una fuerza de paz de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC). ‎Sin embargo, Washington y Moscú pactaron en Ginebra –en presencia de las naciones ‎occidentales y sin la participación de actores del Medio Oriente– una repartición de esa región. ‎Eso sucedió en junio de 2012. Pero lo que parecía una luna de miel duró sólo unos días, antes de ‎que Francia viniera a romperla, en contubernio con la secretaria de Estado estadounidense Hillary ‎Clinton. ‎

Siete años después, Moscú está reclamando el respeto de los compromisos rotos de aquella ‎época. No fue la OTSC sino Rusia la que desplegó fuerzas militares en Siria y, junto al Ejército ‎Árabe Sirio y el Hezbollah, derrotó a los yihadistas, armados por Washington y sus aliados [2]. Y los reclamos rusos también van dirigidos a Israel, donde un ‎millón de rusoparlantes ostentan la nacionalidad israelí y uno de ellos, Avigdor Lieberman, acaba ‎de hacer caer, por segunda vez consecutiva, el gobierno de Benyamin Netanyahu [3].‎

Este giro de los acontecimiento resulta difícil de admitir para quienes se mantuvieron dentro de la ‎alianza Estados Unidos/Israel que caracterizó la era de George Bush hijo. Sin embargo, el hecho ‎es que desde que el Emirato Islámico (Daesh) fue derrotado, los emisarios de las autoridades ‎israelíes han viajado más frecuentemente a Moscú que a Washington. ‎

El juego de las potencias regionales ante Israel

Existe una supuesta “verdad” comúnmente aceptada según la cual las fuerzas del «Eje de la ‎Resistencia» (Palestina, Líbano, Siria, Irak, Irán) se plantean como objetivo acabar con los ‎israelíes, como los nazis que trataron de exterminar a los judíos durante la Segunda Guerra ‎Mundial. Eso es sólo una transposición de papeles simplemente grotesca. ‎

En realidad, el Hezbollah es originalmente una red chiita de resistencia contra la ocupación israelí ‎del Líbano. Esa red comenzó recibiendo armas proporcionadas por Siria pero, a partir de 2005 y ‎de la retirada de la fuerza siria de paz desplegada en Líbano, es de Irán que ha recibido su ‎armamento. El objetivo del Hezbollah nunca fue «echar los judíos al mar» sino que siempre ha ‎proclamado, por el contrario, su intención de lograr la igualdad de derechos para todos. ‎La ocupación israelí en Líbano fue una realidad que sobrepasó incluso la voluntad del gobierno de ‎Israel, que se vio desbordado por la iniciativa del general Ariel Sharon de lanzarse a la toma de ‎Beirut, y fue también resultado de la colaboración de milicias cristianas y drusas, como las de ‎Samir Geagea y Walid Joumblatt.‎

Idénticamente, Siria reaccionó ante el expansionismo israelí defendiéndose, en primer lugar, y ‎luego prestando ayuda a las poblaciones palestinas. Eso es totalmente legítimo, sobre todo ‎teniendo en cuenta que, antes de la Primera Guerra Mundial, Palestina y Siria fueron una sola ‎entidad política ‎ [4]‎. Nadie pone en tela de juicio –ni siquiera Estados Unidos– que durante 70 años ‎Israel siempre ha seguido arrancando territorios a sus vecinos y que aún hoy sigue haciéndolo. ‎

Desde el inicio de la guerra fría, Estados Unidos –inmerso en su política de «contención» contra ‎la URSS– estuvo perfectamente consciente del expansionismo israelí, que daba al traste con la ‎estabilidad de la región. Teniendo en cuenta ese factor, Estados Unidos armó a Siria para que ‎estuviese en condiciones de hacer frente a Israel –pero no de atacarlo– e hizo lo mismo con otras fuerzas ‎regionales, como Irak [5]. De hecho fue el entonces secretario de Estado, John ‎Foster Dulles, quien creó el «Eje de la Resistencia», garantizando así que Siria e Irak ‎no recurrieran a la Unión Soviética para defenderse y obtener ayuda militar soviética. ‎

La administración Eisenhower sabía que Israel había sido creado por voluntad del presidente ‎estadounidense Woodrow Wilson y del primer ministro británico David Llyod George [6], pero ‎consideraba el régimen israelí como un caballo loco al que tenía que proteger y domar. ‎

Washington se unió por consiguiente a las iniciativas británicas: la firma del tratado de asistencia ‎militar entre Damasco y Teherán y posteriormente, en 1958, la firma del Pacto de Bagdad, que ‎permitía la creación de la CENTO ‎(Central Treaty Organization, también conocida por las siglas METO, o sea Middle East Treaty ‎Organization, que fue un equivalente regional de la OTAN)‎. El contexto y los actores han ‎cambiado, pero su móvil sigue siendo el mismo. ‎

El caso de Irán es el principal problema de hoy. La mayoría de los dirigentes iraníes no aborda la ‎cuestión de manera política sino desde un punto de vista religioso. Una profecía chiita afirma que ‎los judíos volverán a formar un Estado en Palestina, pero también asegura que ese Estado será ‎rápidamente destruido. El ayatola Ali Khamenei, Guía de la Revolución Islámica iraní, que ve esa ‎profecía como algo fuera de discusión, la menciona periódicamente, como llevando un conteo ‎regresivo, y muy recientemente afirmó que Israel habrá desaparecido en 6 años. ‎

El endurecimiento de las posiciones –en Irán alrededor de la mencionada profecía y en Israel ‎en torno a la ley llamada «Israel, Estado-nación del pueblo judío» (2018), constituye la fuente de ‎continuidad de un conflicto que podría desbloquearse con un poco de inteligencia. Eso es lo que ‎han tratado de hacer el presidente estadounidense Donald Trump y su consejero especial Jared ‎Kushner, pero han fracasado porque, si bien una garantía de desarrollo económico puede resolver ‎la cuestión de las reparaciones o compensaciones a los palestinos, no será posible avanzar hacia ‎una solución sin lograr una evolución en las formas muy diferentes de percibir el mundo que ‎tienen los judíos, los árabes y los persas. ‎

¿Qué es el «Eje de la Resistencia»?

Los responsables religiosos iraníes utilizan a menudo la expresión «Eje de la Resistencia» para ‎referirse a la alianza formada frente a Israel. Pero no existe ningun tratado que dé carácter ‎formal a ese eje. Sus dirigentes nunca realizaron un encuentro cumbre para ponerse de acuerdo. ‎

A partir del momento de la invasión de Irak, en 2003, las fuerzas del «Eje de la Resistencia» han ‎venido dividiéndose poco a poco, tanto que hoy en día sus conflictos internos han cobrado más ‎importancia que su lucha externa. ‎

En 2003 fue asesinado el jefe religioso chiita iraquí Mohamed Sadeq al-Sadr. Con razón o sin ella, ‎sus partidarios atribuyeron la responsabilidad del crimen al Gran Ayatola Ali al-Sistani. Este último ‎en un religioso iraní residente en Irak, donde dirige los seminarios chiitas. La comunidad chiita ‎se dividió poco a poco entre los proiraníes seguidores de al-Sistani y los proárabes seguidores de ‎Moqtada al-Sadr, el hijo del ayatola asesinado. Moqtada al-Sadr cortó sucesivamente las ‎relaciones con Damasco y con Teherán –en 2017– y viajó a Riad –la capital de Arabia Saudita– ‎para reunirse con el príncipe heredero Mohamed ben Salman. ‎

En 2006, aprovechando su victoria local en las elecciones legislativas organizadas en los territorios ‎palestinos, el Hamas dio un golpe de Estado a al-Fatah en la franja de Gaza, donde se proclamó ‎autónomo ‎ [7]‎. En 2012, la dirección política del Hamas, hasta entonces exilada en Damasco, ‎se trasladó inesperadamente a Doha, la capital de Qatar, país que financiaba a los yihadistas que ‎trataban de derrocar el gobierno sirio. El Hamas se declaró incluso «rama palestina de la ‎Hermandad Musulmana», partido político ilegalizado en Siria. Los hombres del Hamas ‎introdujeron agentes del Mosad israelí en la localidad siria de Yarmuk (en los suburbios de la ‎capital siria), donde trataron –actuando en conjunto– de liquidar a los militantes del movimiento ‎palestino adversario FPLP-Comando General (marxista). En definitiva, el ejército sirio tuvo que ‎cercar Yarmuk para evitar que el Hamas avanzara hacia Damasco. Aquella decisión del ejército ‎sirio contó con el respaldo, públicamente expresado, del presidente de la Autoridad Palestina, ‎Mahmud Abbas. ‎

Son absurdas las acciones de las naciones occidentales destinadas a tratar de destruir el «Eje de ‎la Resistencia», cuya existencia desearon en otro momento y a cuya creación contribuyeron. Hoy ‎quieren destruirlo sólo porque ya no pueden controlarlo, pero no vale la pena que traten de ‎acabar con él. Bastaría con que tengan un poco de paciencia porque esa fuerza está diluyéndose por ‎sí misma. ‎

Los iraníes son amigos fieles pero, por razones culturales, tienen tendencia a arrastrar a sus ‎amigos en sus propios problemas. Los sirios nunca expulsarán de su suelo a los iraníes que ‎contribuyen a protegerlos del expansionismo israelí y que los ayudaron a resistir cuando comenzó ‎la agresión externa (en 2011-2014). Pero, en la actual coyuntura, si los iraníes quisieran actuar ‎como verdaderos amigos de los sirios, deberían retirarse de Siria en el plano militar y dejar ese tipo de ‎ayuda en manos de Rusia, para que Estados Unidos se viera obligado a reconocer la legitimidad ‎del gobierno del presidente Bachar al-Assad. En vez de eso, los iraníes están utilizando la ‎presencia de sus tropas en Siria para provocar a Israel con tiros de cohetes desde ‎suelo sirio. ‎

Los tres consejeros de seguridad nacional

El estadounidense John Bolton, el israelí Meir Ben-Shabbat (Israël) y el ruso Nikolai Patruchev, ‎consejeros para la seguridad nacional en sus respectivos países, desempeñan las mismas ‎funciones. Pero no tienen el mismo grado de experiencia. ‎

Bolton está convencido de la superioridad ontológica de su país ante todos los demás. ‎Su experiencia en materia de relaciones internacionales la adquirió, en primer lugar, durante las ‎negociaciones sobre el desarme y fundamentalmente cuando fue embajador de Estados Unidos ‎en el Consejo de Seguridad de la ONU (de 2005 a 2006). Bolton acostumbra a lanzarse en iniciativas espectaculares ‎pero es capaz de retroceder cuando piensa que se ha equivocado. Es precisamente por ‎su capacidad para cargar personalmente con los errores de otros que el presidente Trump lo ha ‎mantenido en el cargo. ‎

Meir Ben-Shabbat es un hombre de fe, convencido de que pertenece a un pueblo elegido de Dios ‎pero maldito. Meir Ben-Shabbat no es diplomático sino experto en contraespionaje. A pesar de eso, cuando ‎dirigía el Shin Bet (la agencia israelí de seguridad general) dio muestras de gran sutileza tanto para ‎luchar contra el Hamas como para manipularlo y negociar con él cuando era necesario. ‎Su excelente conocimiento de las múltiples fuerzas que se mueven en el Medio Oriente ‎le permite comprender instantáneamente lo que tiene posibilidades de durar en el tiempo y ‎lo que va a ser efímero. ‎

Y Nikolai Patruchev es un personaje de la categoría de altos funcionarios rusos. De los tres, Nikolai ‎Patruchev es indudablemente el que tiene la más alta visión del tablero mundial. Como sucesor de ‎Vladimir Putin a la cabeza del FSB (el Servicio Federal de Seguridad de la Federación Rusa), ‎Patruchev tuvo que enfrentar los intentos estadounidenses e israelíes de comprar a los principales ‎directores de ese órgano. Luego de varios años de turbulencias, logró garantizar plenamente ‎el control del FSB. Luego tuvo que enfrentar la desestabilización de Ucrania por parte de ‎Estados Unidos y de la Unión Europea, lo cual condujo al regreso de Crimea a la Federación Rusa. ‎Este hombre no negociará sobre un expediente haciendo concesiones en otro sino que velará –por ‎el contrario– por lograr que todas las decisiones sean coherentes. ‎

Estos tres estrategas tendrán que definir los contornos de una redistribución de las cartas, que ‎después será objeto de negociaciones entre los diplomáticos. El papel de los tres consejeros de seguridad nacional será ‎compensar las pérdidas de los perdedores para que se logre llegar a acuerdos aceptables para ‎todas las partes. ‎

NOTAS 

[1] Yo expongo mi visión de las cosas en el libro Sous nos yeux, éditions ‎Demi-Lune (2017).

[2] «Armamento por miles de millones de dólares utilizado contra Siria», por Thierry Meyssan, ‎‎Red Voltaire, 18 de julio de 2017.

[3] «¿Qué sabe Avigdor Lieberman?‎», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 4 de junio de 2019.

[4] El entonces presidente sirio Adib Chichakli era miembro del PSNS (Partido Social Nacionalista ‎Sirio) y militaba, por ende, en pro de la reconstitución de la Gran Siria, con todas sus minorías. ‎Debido a ello aceptaba que el protectorado británico de Palestina se convirtiese en un Estado ‎binacional (lo cual era el proyecto de la ONU) pero no podía aceptar que se diviera en ‎dos Estados monoétnicos (conforme a la iniciativa de Ginebra y la conferencia de Annapolis).

[5] Syria and the United States. Eisenhower’s Cold War in the Middle East, ‎David W. Lesch, Westview Press (1992)

[6] «¿Quién es el enemigo?», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 4 de agosto de 2014.

[7] El programa de al-Fatah es luchar contra el imperialismo en Palestina. El objetivo del Hamas ‎no es ese sino crear un califato que abarque todo el mundo musulmán.