La ONU acuerda finalizar la misión UNAMID en Darfur

Miembros de la misión de la Unión Africana en Darfur (UNAMID) en el campamento de Zamzam para desplazados internos en Darfur del Norte

AFP/ASHRAF SHAZLY  –   Miembros de la misión de la Unión Africana en Darfur (UNAMID) en el campamento de Zamzam para desplazados internos en Darfur del Norte

El Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) votó por unanimidad poner fin a la Misión Conjunta de Naciones Unidas y la Unión Africana en Darfur (UNAMID, por sus siglas en inglés); una fuerza conjunta de mantenimiento de la paz de la ONU y la UA en esa región occidental sudanesa que ahora será reemplazada por una misión civil encaminada a la transición democrática nacional.

Diversos diplomáticos señalaron este jueves al respecto que el Consejo de Seguridad no ha fijado una fecha para la finalización de la misión UNAMID; después de que dos proyectos de resolución fueran aprobados por escrito la pasada jornada del miércoles por la noche bajo las nuevas reglas obligadas debido a la crisis sanitaria mundial desatada por la propagación de la enfermedad COVID-19.

Una de estas resoluciones, aprobada por 15 votos a favor y ninguno en contra, amplía la estrategia actual de 6.500 hombres durante seis meses, hasta el 31 de diciembre de 2020, y remarca que el Consejo decidirá entonces “la retirada y la salida responsable de la UNAMID”, teniendo en cuenta la declaración del secretario general de la ONU, António Guterres, y de la dirección de la Unión Africana.

El informe, fijado para el 31 de octubre, debe analizar la situación existente e incluir el impacto del proceso de paz de Sudán respecto a la situación de seguridad en la región occidental de Darfur; además de examinar la capacidad del Gobierno sudanés para proteger a civiles, que es el principal mandato de la UNAMID, según recoge el texto oficial.

Personal de mantenimiento de la paz de Ruanda, que forma parte de la misión de la ONU y la Unión Africana en Darfur (UNAMID), hace guardia en la ciudad de Golo, en el centro de Darfur
AFP/ASHRAF SHAZLY – Personal de mantenimiento de la paz de Ruanda, que forma parte de la misión de la ONU y la Unión Africana en Darfur (UNAMID), hace guardia en la ciudad de Golo, en el centro de Darfur

La otra resolución, también adoptada por 15 votos favorables y ninguno contrario, establece una nueva iniciativa política, la Misión de Asistencia Integrada de Naciones Unidas para la Transición en Sudán (UNITAMS, por sus siglas en inglés), para un periodo inicial de un año. Se articula para ayudar a la nación africana en su transición política hacia la democracia y de cara a proteger y promover los derechos humanos y la paz duradera.

La UNITAMS también debería asistir al Ejecutivo en la “construcción de la paz, la protección de los civiles y el Estado de derecho, en particular en Darfur, proporcionar asistencia técnica en la redacción de una Constitución y respaldar las negociaciones de paz y la implementación de cualquier acuerdo de paz si se requiere”.

El Consejo de Seguridad ha instado a António Guterres a implementar rápidamente la UNITAMS con miras a que alcance plena capacidad operativa lo antes posible de cara a empezar a cumplir sus objetivos como muy tarde el 1 de enero de 2021.

El conflicto de Darfur se inició en 2003 cuando la etnia africana se rebeló acusando al Ejecutivo, controlado por los árabes, de discriminación. El Gobierno de Jartum fue señalado por responder armando a tribus árabes nómadas locales y enfrentándolas a las poblaciones civiles, acusación que ha venido negando este tiempo.

En los últimos años, debido a la campaña militar gubernamental, el levantamiento quedó reducido a una facción rebelde del Ejército de Liberación de Sudán.

El presidente del Consejo Soberano de Sudán, el general Abdel Fattah al-Burhan, ya había anunciado a finales de mayo que había alcanzado un acuerdo con Estados Unidos para que la UNAMID finalizase en octubre sin posibilidad de prórroga.

El presidente del Consejo Soberano de Sudán, el general Abdel Fattah al-Burhan
AFP/ASHRAF SHAZLY – El presidente del Consejo Soberano de Sudán, el general Abdel Fattah al-Burhan

Mientras, en febrero, el Gobierno del país pidió a Naciones Unidas que aplicase operaciones de paz que cubrieran todo el territorio “cuanto antes” durante el proceso de transición. El primer ministro sudanés, Abdalá Hamdok, señaló que esta propuesta debía tener forma de misión política, de acuerdo con el capítulo VI de la Carta de Naciones Unidas sobre el arreglo pacífico de controversias.

El primer ministro de Sudán, Abdalla Hamdok
PHOTO/REUTERS – El primer ministro de Sudán, Abdalla Hamdok

Más de un año después de que se produjera el golpe de Estado del 11 de abril de 2019 que acabó con el largo régimen de Omar al-Bashir, Sudán prosigue su camino hacia la democracia. Después de muchas negociaciones, se acordó con la plataforma civil Fuerzas de la Libertad y el Cambio un Gobierno de transición encabezado por un civil como primer ministro, Abdalla Hamdok, iniciando un periodo de tres años en el que militares y civiles compartirían el poder hasta la celebración de elecciones. A pesar de ello, la violencia ha continuado, sobre todo en la zona caliente de Darfur, donde los enfrentamientos provocaron la huida de miles de personas a otros países.

Un proceso de paz y democratización en Sudán que se antoja muy necesario, y ahora más por la actual crisis sanitaria que sufre el mundo con la extensión de la enfermedad COVID-19 por todo el planeta.

atalayar.com

Los “lobbies” contra el Ejército que amenazan la estabilidad de Argelia

Soldados argelinos hacen guardia en la planta de gas de Tiguentourine en In Amenas, a 1.600 km al sudeste de Argel, el 31 de enero de 2013

REUTERS/LOUAFI LARBI  –   Soldados argelinos hacen guardia en la planta de gas de Tiguentourine en In Amenas, a 1.600 km al sudeste de Argel, el 31 de enero de 2013

El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune, denunció esta semana que diversos “grupos de presión” están atacando al Ejército Popular Nacional (ANP) con “campañas desesperadas”. En un discurso pronunciado en la sede del Ministerio de Defensa, el mandatario aseguró que estos “lobbies”, procedentes de “los envidiosos enemigos de Argelia que se esconden y se disfrazan”, “todavía están atrapados en un pasado que se ha apoderado para siempre”. “No es sorprendente que persistan en sus campañas histéricas para atacar su moral, porque son incapaces de aprender las lecciones del pasado. De lo contrario, habrían aprendido que estas campañas contra el ANL con sus diversificados artificios y trucos, solo fortalecerán el apoyo de nuestro pueblo en torno a su Ejército y harán que su vínculo sea todavía más irrompible”, señaló el presidente.

Tebboune también aseveró que desde la Presidencia están “aquí para enfrentarlos” y que no permitirán que se corrompa “el compromiso con el bendito Hirak [el movimiento de protestas] para construir una nueva República”, puesto que se debe continuar en “la era de la esperanza y la restauración de confianza en sí mismo”.

La denuncia del mandatario argelino se ha producido apenas medio mes después de que saliera adelante una nueva Constitución en el país, a instancias del propio Tebboune. La carta magna, la quinta desde la independencia del país en 1962, contempla la consagración del poder civil “como el único legítimo representante del pueblo por encima del poder militar, que abusaba de su legitimidad otorgada por siete años de guerra anticolonial, y del respeto de poderes del Estado, para ostentar el verdadero poder en Argelia”, según explica el analista Pedro Canales en Atalayar.

El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune
PHOTO/AP – El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune

Así, con el nuevo texto, los militares quedan sometidos al poder civil. Además, se crea el puesto de vicepresidente del país -un cargo para blindar la función del jefe del Estado- con el objetivo, también, de “evitar cualquier pronunciamiento militar o de golpe blando contra el presidente”, expone el experto.

Por ello, no es casualidad que los “lobbies” a los que se refirió Tebboune esta semana estén tratando de intensificar sus acciones contra el Ejército, para intentar recuperar la influencia que ya están perdiendo con la adopción de la nueva Constitución. Además, se han quedado sin apoyos dentro de las propias filas, puesto que los líderes militares han defendido la estrategia adoptada por el poder político del país. “El apoyo inagotable del jefe del gabinete de la ANP, el general mayor Said Changriha, al proceso iniciado por el presidente, traduce toda la cohesión que existe entre las dos instituciones, presidencial y militar. Se entiende que ambos trabajan para el mismo objetivo, a saber, salvar la República y frustrar los intentos de atacar su estabilidad y su seguridad”, declara el analista Dijo Boucetta en el medio local L’Expression. En definitiva, ahora se trata de “un ejército republicano al servicio del pueblo”, de acuerdo con este experto.

Tradicionalmente, las Fuerzas Armadas habían conseguido penetrar en todas las capas de la sociedad en Argelia, incluida la política y los negocios, convirtiéndose en muchas ocasiones en “palancas de la corrupción, del nepotismo y del debilitamiento progresivo del estamento militar”, como indica Canales.

Los argelinos marchan durante una manifestación antigubernamental en la capital, Argel, el 5 de abril de 2019
PHOTO/AFP – Los argelinos marchan durante una manifestación antigubernamental en la capital, Argel, el 5 de abril de 2019

Además, el que fuera el hombre fuerte del Ejército de Argelia, el general Ahmed Gaïd Salah, hasta su muerte el pasado mes de diciembre, había dejado claro que sería él el comandante de la transición tras el desalojo de Abdelaziz Bouteflika del poder en abril de 2019. Aunque el militar también había asegurado que su intención era convocar elecciones presidenciales lo antes posible, el movimiento de protesta Hirak mostró su desconfianza hacia las proclamas de Salah, a quien lo acusaba de estar en el mismo bando que las cuatro “B”, Bouteflika, Bensalah, Bedoui y Belaiz, estos tres últimos presidente del Consejo de la Nación y posteriormente presidente interino, primer ministro y presidente del Consejo Constitucional, respectivamente, que dirigían un régimen corrompido por una estructura de poder autoritaria y oligárquica.

El medio local L’Expression también recoge que la intervención de Tebboune se ha producido en un “contexto de seguridad regional abundante”, pues coincide con los “ataques incesantes y repetidos de los Makhzen hacia Argelia”. Cabe señalar, en este punto, que por ‘Makhzen’ se entiende el estado profundo marroquí y la forma de gestión del rey y la élite circundante en la vida política del país, aunque es un término complejo de definir con exactitud. “El Makhzen entiende la causa: Argelia es un enemigo permanente y, por lo tanto, debemos prepararnos para luchar contra él en cualquier momento”, expone Brahim Takheroubt en dicha publicación. De hecho, el pasado 14 de mayo, el cónsul marroquí en la ciudad argelina de Oran declaró abiertamente que “Argelia es un estado enemigo”, lo que ya provocó el incremento de las tensiones entre las dos administraciones.

Por ello, el presidente argelino también podría haber hecho referencia a Rabat a la hora de hablar de los “lobbies” que ejercen presión contra el Ejército. Así, la “guerra fría” en el Magreb, que ya era una realidad con la carrera armamentística entre los dos países, podría escalar próximamente.

Un hombre argelino sostiene un cartel contra las “3B” (Abdelakder Bensalah, Tayeb Belaiz y Noureddine Bedoui), durante una protesta en la ciudad costera septentrional de Orán, el 9 de abril de 2019
PHOTO/AFP – Un hombre argelino sostiene un cartel contra las “3B” (Abdelakder Bensalah, Tayeb Belaiz y Noureddine Bedoui), durante una protesta en la ciudad costera septentrional de Orán, el 9 de abril de 2019 
Liberación de líderes del Hirak

El presidente, que ha tendido su mano tanto al pueblo como al Ejército, está estudiando ahora la liberación de dos líderes del movimiento Hirak, Karim Tabbou y Samir Benlarbi, detenidos por su participación en las protestas, en otro gesto que busca satisfacer las demandas de los argelinos sobre un estado renovado y abierto.

“El mandatario Tebboune me aseguró que aseguraría su prerrogativa constitucional para que Tabbou y Benlarbi recuperen su libertad… Es un compromiso solemne por su parte”, declaró el jefe del partido opositor Jil Jadid, Soufiane Djilali, en AFP. Del mismo modo, el portavoz de la Presidencia de la República, Belaïd Mohand-Oussaïd, confirmó las intenciones de Tebboune en el diario Liberté: “El presidente estudiará esta solicitud de conformidad con la ley y en el marco del estricto respeto a la independencia del poder judicial”, señaló el funcionario.

Un manifestante argelino marcha con un cartel que pide la liberación del político Karim Tabbou, el 27 de septiembre de 2019
AFP/RYAD KRAMDI – Un manifestante argelino marcha con un cartel que pide la liberación del político Karim Tabbou, el 27 de septiembre de 2019

De acuerdo con el Comité Nacional para la Liberación de Detenidos del país, actualmente se encuentran en prisión unas 60 personas por cargos relacionados con su implicación en el Hirak. 

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