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Material Sanitario Policial: Una apuesta que puede suponer una gran diferencia

Así me gusta llamar al conjunto de utensilios de primeros auxilios que nos pueden hacer falta en el trabajo diario. Todavía no se ve mucho en el cinturón de los agentes de España pero, tarde o temprano, lo veremos.
Los tiempos van cambiando y no para mejor, sino todo lo contrario, y tenemos que estar preparados y actualizados para cualquier situación. Tenemos una ventaja y es que, nos guste o no, la única policía que puede enseñar al resto de cuerpos policiales del mundo, es la de Estados Unidos. Van adelantados, por los menos 20 años, tanto en medios, formación como en mentalidad.
Viendo lo que está sucediendo en estos países más avanzados, podemos hacernos una idea de lo que nos podremos encontrar en Europa en unos años. Por eso, no es raro ver en el cinturón de un agente de policía americano, un torniquete o un kit de primeros auxilios, para heridas de armas de fuego, en el chaleco antibalas interior.

2. PORTADA 2

En la actualidad existen cursos para el uso y manejo de estos materiales. Yo hice el año pasado el curso LEFR-TCC (Law Enforcement and First Response Tactical Casualty Care), el cual recomiendo a todo el mundo. En este curso se adquieren las nociones necesarias para el uso y aplicación de los materiales que se exponen en este artículo.
Es un curso que no deja a nadie indiferente, además de dar un punto de vista nuevo y totalmente distinto de lo que es un enfrentamiento armado, en el cual puedes resultar herido de bala, cosa que la mayoría de las veces no lo tenemos en cuenta. Por supuesto, quien lo imparte es un profesional del ejército español, altamente cualificado, con misiones de rescate en zona de conflicto a sus espaldas y llegando a ser, junto a su equipo, los terceros del mundo en el uso y aplicación de estos materiales y extracción de heridos. Creo que decir que es un gran profesional con mucha experiencia, es quedarse corto.

El primer beneficiario del uso de este material vas a ser tú, luego tu compañero y, por último, la ciudadanía. No se puede descartar que, estando de servicio, te llamen a una urgencia por alguien que se está desangrando o algo parecido. Puede pasar.

Pasemos a describir los materiales y usos para los cuales están diseñados.

1) TORNIQUETES

4. TORNIQUETE SOFT

Unos de los medios más usados con heridas hemorrágicas graves es un torniquete. La hemorragia es la causa más importante de muerte en combate. Una bala puede seccionar una arteria y el hecho de morir desangrado es cuestión de minutos, por no decir de segundos.
Se recomienda aplicarlo en la parte superior de las extremidades, ya que existe un solo hueso y la artería deja de sangrar haciendo presión contra él. Se puede cortar una 80% de hemorragia apretando fuertemente el torniquete y el resto con la barra de presión.
Existen varios tipos de torniquetes, unos son más rápidos, otros son sofisticados, pero el consejo que doy es que, a la hora de comprar uno, hay que decantarse por los que hayan sido probados en combate y con éxito. Por lo tanto, sería muy útil ver qué llevan los norteamericanos en su dotación, ya que están presentes en conflictos armados. Seguro que el material es fiable y lo han usado alguna vez con buenos resultados.
Los torniquetes que suelen llevar las tropas son el CAT (Combat Application Tourniquet) y el SOFT Tourniquet (Special Operations Forces Tourniquet).
El torniquete CAT está hecho de materiales ligeros y resistentes, lo que permite contener la hemorragia de la extremidad dañada sin problemas. Según tengo entendido, la marca que lo fabrica asegura sólo un uso del mismo. Además, éste es del que más copias chinas hay extendido. Si un torniquete no te cuesta más de 25 o 28 euros en adelante, no te fíes.Ten cuidado con las copias baratas. Te puede costar la vi

El torniquete SOFT se encuentra realizado según los consejos de las Fuerzas de Operaciones Especiales Norteamericanas, las cuales querían un torniquete robusto y reutilizable. Por ello, la barra que posee para girar y apretar la cinta de contención de la hemorragia es de aluminio, por lo que el conjunto en sí pesa algo más que el torniquete CAT. Además, es mucho más fácil de colocar a otra persona, gracias a su clip de apertura. Aunque sea reutilizable, sería conveniente no darle más de un uso, por si acaso.
Si tuviera que decidir con cual de los dos me quedo, elegiría el SOFT, pero cada uno puede elegir el que más le convenga.

2) GASA DE COMBATE

5. GASA DE COMBATEe

La gasa de combate o “Combat Gauze” es un material “hemostático”. Esto significa que sirve para parar una hemorragia. Este material ha sido probado por el Instituto del Ejército de los Estados Unidos para la Investigación Quirúrgica (USAISR), el Centro Naval de Investigación Médica (NMRC) y el Comité de Cuidados de los Heridos en Entornos Tácticos y de Combate (TACC).

Este material está de dotación en el Ejército de los Estados Unidos, la Marina, la Fuerza Aérea, el Cuerpo de Marines y los Guardacostas. Creo que el hecho de que lo lleve este gente ya es sinónimo de garantía y fiabilidad.

Este producto se compone de una gasa que va impregnada en un agente hemostático llamado “caolín”. Es un mineral inorgánico natural derivado de la arcilla. No tiene reacciones alérgicas y tampoco reacciones exotérmicas (que produzcan quemazón o irritaciones en la herida).

Se caracteriza por tener una banda azulada en toda la venda. Esta banda es “radiológica”, es decir, se puede ver en una radiografía. Esto facilita su localización, en caso de que se olvide algún trozo en el cuerpo.
Si la herida no sangra abundantemente, se puede usar en vez del torniquete. Lo malo es que es muy “invasiva” (hay que meterla con los dedos en el interior de la herida) y eso debe ser muy doloroso, aunque si la vida está en juego, es un mal menor.
El mejor uso que se le puede dar es en las heridas de unión de partes del cuerpo (axilas, ingles y cuello), ya que en esos sitios no se puede colocar un torniquete. A la hora de introducir el vendaje en la herida, se debe hacer de dentro hacia fuera y, conforme vamos subiendo, de derecha a izquierda. Así no nos dejaremos ningún hueco sin tapar. Luego, cuando ya tengamos la herida “empaquetada”, la presionaremos (más o menos durante 5 minutos) para contener la hemorragia.
Por supuesto, hay mucho material de este tipo de otras marcas, como puede ser el ChitoGauze o el Celox Rapid Gauze, que realizan la misma función.

3) CELOX

7. CELOX A

Este nombre corresponde a una marca comercial y es con la cual nos referimos al hemostático que viene en gránulos. Por supuesto, está de dotación en el Ejército Norteamericano y en muchos ejércitos de la OTAN, lo cual da fe de su extendido uso. También puede ser adquirido por particulares para ir a la montaña, deportes de riesgo, ir en bici por el monte o, simplemente, por seguridad. Nunca se sabe.
Funciona de la siguiente manera: los gránulos tienen un compuesto hemostático que cuando entra en contacto con la sangre, se hinchan y se convierten en una especie de gel, pegándose y haciendo que se coagule la que toma contacto con el gránulo, parando la hemorragia. Tengo entendido que se quita fácilmente al lavar la herida con agua.
La forma de usarlo es echar los gránulos en la herida abierta y presionar con una gasa durante unos minutos. Así pararemos la hemorragia. Se sirve en paquetes de 15 y 35 gramos, siendo el paquete más grande la mejor relación calidad-precio.
Lo malo de este granulado es que, cuando hay mucho viento, no se puede aplicar correctamente. Para ello existe otro producto de la misma marca que permite verter el contenido en el interior de la herida. Se llama “Celox A”.
Es como una especie de jeringuilla llena de este gránulo, pero hay que meterlo en el interior de la herida, con lo que debe doler una barbaridad, pero en esos momentos, ya se sabe.

4) PARCHE TORÁCICO

8. PARCHE TORACICO

El parche torácico es, básicamente, un adhesivo que pegamos en el pecho cuando tenemos una herida penetrante que afecta a pulmones y pleura, bien sea por una herida de bala o de una puñalada. Este tipo de parche evita que, cuando inspiramos, se introduzca aire por la herida. Con esto, lo que se consigue es evitar que los pulmones se colapsen por efecto de la descompresión, asegurando la estabilidad del herido y dándole a éste un tiempo suficiente como para que lleguen los servicios de urgencia. Con este parche, lo que se pretende es evitar lo que se llama “neumotórax a tensión”.

Según la web www.msdmanuals.com  la descripción de un neumotórax es la siguiente:

“En un neumotórax ordinario, la lesión del pulmón permite que cierta cantidad de aire penetre en el espacio existente entre el pulmón y la pared torácica (espacio pleural). Típicamente, el aire deja de acumularse. Sin embargo, en el neumotórax a tensión, el aire continúa entrando en el espacio pleural conforme el paciente respira, con lo que aumenta la presión en el interior del tórax. El aumento de la presión reduce la cantidad de sangre que regresa al corazón debido a que la sangre no puede forzar su regreso al corazón según circula por el tórax. Como resultado, el corazón tiene menos sangre para bombear, lo que ocasiona un shock. (…) Un neumotórax a tensión puede causar la muerte de forma rápida.”

Creo que queda claro lo que podemos evitar si llevamos un parche de este tipo con nosotros.

Existen de varios tipos. El básico solamente es un adhesivo que se pone sobre la herida. Con éste hay que vigilar al herido por si se agobia y hay que despegárselo un poco durante unos segundos, volviéndoselo a poner bien, rápidamente.
Hay otros modelos que tienen una especie de canales o válvulas que permiten la salida del aire durante la exhalación, pero impide su entrada en la inspiración. Se suelen vender en pack de 2 parches, pero también existen paquetes individuales. El pack de 2 parches está bien, por si existe orificio de entrada y salida.
Cada parche suele llevar una pequeña venda que se usa para limpiar un poco la herida antes de ponerlo. El modo de uso es muy sencillo: se limpia la herida y se pone el centro del parche sobre ella. El adhesivo es de muy buena calidad y se pega sobre la piel, aunque tenga mucho pelo o esté sudada.
A mí, el que más me gusta es el “Hyfin Vent Chest”, hecho por North American Rescue y que posee 3 canales para su mejor funcionamiento. Pero existen más marcas y modelos, para que todo el mundo elija el que más le convenga, como son el “Foxseal” de Celox, el “Halo” de PMI, etc.

5) VENDAJES

11 VENDAJE ISRAELI

Los vendajes más comunes para heridas, suelen tener el tamaño estándar de 4 o 6 pulgadas de ancho. Ambos se pueden usar para cualquier parte del cuerpo pero, lógicamente, el tamaño menor se usaría para heridas pequeñas y el tamaño mayor para heridas más grandes o con mayor longitud.
Suelen venir en paquetes termosellados de plástico opaco grueso y al vacío, lo que le da mayor protección y durabilidad. Tienen fecha de caducidad y suele ser de unos 4 o 5 años.

Todos son vendajes elásticos y, al final de la venda, contienen un enganche de plástico para fijar el extremo final a la misma, lo que evita la necesidad de tener que llevar esparadrapo o algo para impedir que se desate. Estos paquetes vienen con instrucciones y con unos cortes predeterminados en las cuatro esquinas, cosa que facilita la apertura del paquete sin necesidad de estar buscando un único corte de apertura. Al principio de la venda hay un apósito que no se adhiere a la herida, lo que permite retirarlo con facilidad y sin crear más daños.

En vendajes, una de las marcas es North American Rescue. Posee una venda elástica que tiene unas pequeñas bandas internas de velcro, las cuales facilitan la adherencia para evitar que se destense. Si queremos hacer presión sobre la herida con esta venda, lo que tenemos que hacer es, después de haber dado 2 o 3 vueltas al vendaje, la giramos 180 grados, para crear una especie de “nudo” y, así, con éste hacer presión sobre la herida. Seguidamente, continuamos vendando hasta terminar.

Otro tipo de vendaje es el comúnmente llamado “Vendaje Israelí”. Es el que más me gusta, ya que tiene varios modelos y es más fácil de encontrar. También es elástico y posee un enganche al final de la venda. Se caracteriza por tener una pieza de plástico, con la cual se puede generar bastante presión sobre la herida, lo que facilitará el corte del sangrado.
Hay modelos que poseen un apósito fijo y otro móvil, que son muy útiles para heridas con orificio de entrada y salida. Si tenemos ese modelo, podemos retirar el apósito móvil y usarlo como gasa extra, lo que puede venirnos muy bien en algún momento.

6) HERRAMIENTA MULTIUSO

10. HERRAMIENTO MULTIUSO

Este es un utensilio que puede servir para cortar cinturones de seguridad de cualquier vehículo, para cortar calzado grueso y, por supuesto, ropa. Esto va bien porque, muchas veces, no se puede ver de donde viene la sangre y, por lo tanto, se desconoce la situación exacta de la herida. Despejando la zona de ropa, podremos encontrar la herida o heridas, ya que puede que haya más y no nos demos cuenta.
El utensilio debe estar construido de una manera que, a la hora de utilizarlo, no provoque heridas de ningún tipo a nadie. Por eso deberíamos desechar las típicas navajas, ya que, por accidente, podríamos herir a la persona o cortarnos nosotros mismos.
Algunos de estos cortadores llevan su propia funda que se puede acoplar al cinturón de servicio, lo cual es una ventaja, ya que siempre lo llevaremos encima. Existen de varios tipos y tamaños, por lo que nos da un abanico amplio para su elección. Muchos de ellos incorporan una punta, en el extremo opuesto, que permite romper cristales de vehículos. La marca Gerber parece ser la que mejor precio tiene.

Si quieres ver cómo se utilizan cada uno de los elementos que aquí se exponen, sólo tienen que ver los innumerables vídeos sobre ellos en “Youtube”. Pero, por supuesto, antes de nada, lo más sensato es hacer algún curso donde te enseñen cómo se deben usar todos estos materiales correctamente y el conocimiento necesario de ellos. Así adquirirás capacidades que te serán de mucha utilidad.
Es importante recibir formación y si no la recibes, búscala por tu cuenta. Puede que algún día lo agradezcas.

RCP. REANIMACIÓN CARDIO PULMONAR

Emergencia respiratoria III.

La parada cardio-respiratoria es una interrupción inesperada, repentina y potencialmente reversible de la respiración y circulación espontáneas. Se produce a consecuencia del fallo de la ventilación, de la función cardíaca, o de ambas a la vez. Es decir dejan de funcionar el corazón y los pulmones dando una situación de pérdida de consciencia. En esta situación realizar una reanimación cardio-pulmonar o RCP supone una intervención vital ante la emergencia respiratoria.

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Causas de la parada cardio-respiratoria (PCR)

La parada cardio-respiratoria puede ocurrir en la vía publica, en el lugar de trabajo o en el propio domicilio. Sus causas mas frecuentes son:

  • La cardiopatía isquémica, cuya primera manifestación en un alto porcentaje de casos es la muerte súbita.
  • Los traumatismos, como los sufridos en accidentes de tráfico, caídas, electrocuciones etc.
  • Y la asfixia de cualquier origen como las ya mencionadas en este Blog, principalmente las causadas por obstrucción de la vía aérea.

RCP-2

Reanimación cardio-pulmonar (RCP)

La RCP se define como el:

Conjunto de maniobras sencillas que tratan de reestablecer la respiración y los movimientos del corazón de una persona en la que, accidental o recientemente, se han suspendido ambas funciones, hasta la llegada de los servicios de emergencia.

El procedimiento es el siguiente:

1. Comprobar el nivel de consciencia

Hable a la víctima, agitela sin movilizarla por si existiera lesión cervical o pellizquela suavemente.

Recuerde el protocolo PAS, proteger, avisar y socorrer.

PAS

2. Abrir la vía aérea

Colocar a la víctima en posición de RCP, tumbada boca arriba prestando atención a posibles lesiones cervicales.

Abra la vía aérea con la maniobra frente-mentón. En muchos casos esto es suficiente para que la víctima comience a respirar expontaneamente.

Limpie manualmente la vía aérea en el caso de existir objetos extraños. Tenga cuidado de no introducir aún mas la obstrucción, barra con el dedo en forma de gancho.

RCP-4

3. Comprobar la respiración

Ver, oír y sentir. Si respira con normalidad, coloque a la víctima en posición lateral de seguridad, esto mantendrá permeable la vía aérea en caso de vomito.

Si no respirara adecuadamente, prosiga con el protocolo siguiente:

4. Ventilar

Tras la maniobra frente-mentón, tape la nariz de la víctima con los dedos. Coja aire profundamente e insúflelo en la boca de la víctima durante 1 o 2 segundos. Compruebe que se eleva el tórax y no el abdomen, podría estar llenando el estómago de aire.

Repetir dos veces.

5. Comprobar pulso

Use la carótida para tomar el pulso y no el pulso periférico de una muñeca. Use para ello sus dedos índice y medio, nunca el dedo pulgar ya que podría interferir su propio pulso obteniendo información errónea.

Si no hubiera función cardíaca, pulso, comience con el masaje cardíaco.

6. Masaje cardíaco

El rescatador deberá situarse arrodillado a un lateral de la victima a la altura de los hombros.

Coloque el talón de la mano sobre el tercio inferior del esternón de la victima, para ello localice la punta inferior de hueso y mida dos dedos hacia arriba. Suele coincidir con la linea que une los pezones.

Sin doblar los codos, cargue verticalmente el peso de su cuerpo sobre los brazos hasta conseguir comprimir el pecho de la víctima 5 centímetros. Deje de presionar para permitir la descompresión natural del torso.

Esto hará mover mecánicamente el corazón desplazando con ello el flujo sanguíneo a la vez que hace una leve ventilación pulmonar. Esto es, mantiene mecánicamente las funciones del corazón y los pulmones.

Reanimación cardio pulmonar

El ritmo será de unas 100 compresiones por minuto en una secuencia de 30 compresiones y 2 ventilaciones.

Si hubiera dos rescatadores, mantengan la secuencia 30:2, relevense cada cierto tiempo, o dividan cometidos, uno masajea y otro insufla.

Cada dos minutos es conveniente comprobar si hay pulso o respiración espontanea. Si así fuera, coloque a la víctima en posición lateral de seguridad.

En niños la secuencia será de 15:2.

Este proceso puede prolongarse bastante en el tiempo, no finalice la RCP hasta la llegada de los servicios sanitarios o hasta que la victima recupere espontáneamente las funciones cardíaca y respiratoria.

EXPLORACIÓN DE LA RESPIRACIÓN

Emergencia respiratoria II.

Como continuación a nuestro primer artículo dedicado a la vía aérea, llamado Emergencia respiratoria, analizaremos esta vez la exploración de la respiración o de la capacidad respiratoria de la víctima.

Veamos, además, otras 3 causas comunes de asfixia y la actuación inmediata para el rescate de la victima. El ahogamiento, el ahorcamiento y la intoxicación.

Ahogamiento

Realizar la RCP (reanimación cardio-pulmonar) y colocar a la víctima en posición lateral de seguridad en previsión de que el drenaje del agua que pudiera contener el estomago provoque un segundo ahogamiento.

Fases ahogo

Ahorcamiento

Además de los intentos de suicidio, los ahorcamientos pueden producirse de forma accidental. Retirar los objetos que opriman el cuello y sujetar el cuerpo. Abrir la vía respiratoria y realizar la RCP si fuera necesario. Si respira coloque a la víctima en posición lateral de seguridad.

Ahorcamiento

Intoxicación

Si se advierte la presencia de un gas tóxico o inflamable, es necesario que el rescatador tome una serie de precauciones tales como:

Protegerse o contener la respiración mientras evacua a la víctima hasta un lugar libre de gas nocivo. No tocar interruptores, estos pudieran generar una chispa que inicie una explosión del gas, por supuesto tampoco use cerillas ni mecheros para iluminar la escena.

Emplear una cuerda guía para el rescate puede servir de ayuda para abandonar el lugar. Compruebe el estado de consciencia de la víctima y aplíquele el tratamiento de primeros auxilios necesario, abrir vía aérea, RCP y colocar en posición lateral de seguridad.

 

Exploración de la respiración. Ver, oír, sentir

Ver lo movimientos torácicos, oír la respiración de la víctima y sentir su aliento en nuestra mejilla son los tres pasos a seguir para determinar si el individuo que estamos atendiendo respira.

Como socorristas deberemos observar, escuchar y sentir la respiración y el pulso.

ver, oir y sentir

Para controlar la respiración, debe contar los movimientos respiratorios del individuo, tomando la inspiración y la espiración como una sola respiración.

Coloque a la víctima en una posición cómoda. Si está recostada, en caso de vómito, dirija su cabeza hacia un lado.

Afloje las prendas de vestir e inicie el control de la respiración observando el tórax y el abdomen. Tomar el pulso antes es una buena opción para que la víctima no se dé cuenta y así evitar que cambie el ritmo de la respiración. Cuente el número de respiraciones por minuto con ayuda de un reloj.

Conviene anotar la cifra para poder advertir cambios en posteriores verificaciones.

Un adulto suele tener en condiciones normales entre 12 y 15 respiraciones por minuto. Los niños una media de 25 llegando incluso a 30 los bebés. Los ancianos por el contrario suelen bajar de 12.

Víctima inconsciente. No respira.

Tras comprobar que una víctima está inconsciente y realizada una exploración de la respiración para certificar que no respira, la persona debe ser atendida de inmediato. El socorrista debe iniciar las maniobras de reanimación.

Una víctima inconsciente que no respira puede, o no, estar en parada cardíaca. Por el contrario, una víctima en parada cardíaca, no respira.

En ocasiones la apertura física de la vía aérea es suficiente para que la víctima comience a respirar por si sola.

Victima inconsciente

Si tras la apertura de la vía aérea la victima sigue sin respirar, se hace necesaria la aplicación de maniobras de oxigenación de emergencia. Estas son:

  • Apertura de la vía aérea. Maniobra frente-mentón o desobstrucción física de la misma.
  • Ventilación con aire. Espirado por el socorrista o mediante respiradores mecánicos.
  • Masaje cardíaco externo. Su movimiento además de proporcionar un cierto riego sanguíneo ayuda a la ventilación pulmonar.

En Zona Táctica estamos comprometidos con su formación, en un próximo articulo monográfico hablaremos con mayor profundidad de la reanimación cardio-pulmonar.

ZONATACTICA.ES

EMERGENCIA RESPIRATORIA

Causas de una emergencia respiratoria.

Una emergencia respiratoria puede ser resultado de asfixia, ahogamientos, atragantamientos, electrocución, inhalación de gases de tóxicos o una sobredosis.

Síntomas de asfixia.

El principal signo de la Hipoxia (disminución de la cantidad de oxigeno que la sangre aporta a los órganos) es la cianosis.

La cianosis es fácilmente detectable por el color amoratado que presentan principalmente los labios y los dedos de manos y pies.

De una exploración inicial o evaluación primaria podemos detectar que la víctima no respira o tiene dificultades para ello. Analicemos las causas más frecuentes.

emergencia respiratoria

 

Asfixia

La asfixia se da en situaciones en las que el oxígeno no llega o llega mal a las células del organismo.

La causa más frecuente es la obstrucción de la vía aérea, un ambiente tóxico o con falta de oxígeno, una función pulmonar deficiente, traumatismos torácicos o una lesión cerebral.

La actuación en estos casos pasa por suprimir la obstrucción de la vía, colocar a la víctima en un ambiente puro, no tóxico y asegurar la permeabilidad de la vía aérea.

Para ello aflojaremos las ropas alrededor del cuello y cintura.

Si la victima está inconsciente realizaremos la maniobra frente-mentón para evitar que la lengua, al relajarse, obture la vía aérea impidiendo respirar a la víctima.

Abrir la boca para retirar algún obstáculo de la vía como vómito, restos de comida u objetos, sangre… y colocar a la víctima en posición lateral de seguridad.

asfixia

 

Obstrucción de la vía aérea. Atragantamiento

Otra emergencia respiratoria es el atragantamiento que se produce por la existencia de un cuerpo extraño en las vías respiratorias. Pueden ser restos de comida, vómito, sangre o algún objeto que impide la entrada de aire a los pulmones.

Si se trata de una ligera obstrucción, la víctima toserá agitadamente, es decir está consciente. Anímele a toser hasta que la obstrucción salga por si sola.

NUNCA DE GOLPES EN LA ESPALDA, y menos si la víctima esta erguida. Esto hará que la obstrucción pueda bajar aún más por las vías respiratorias.

Si se trata de una obstrucción severa, la víctima no podrá hablar y la tos será inefectiva, puede llegar a presentar signos de cianosis e incluso perder la consciencia.

En el caso de que la victima está consciente, hay que realizar compresiones abdominales (maniobra de Heimlich) para intentar expulsar la obstrucción. Si la víctima está inconsciente, hay que iniciar las maniobras de reanimación cardio-pulmonar.

La retirada de objetos o fluidos por la boca es una maniobra delicada que de no hacerse correctamente podría agravar la situación. Hágalo con dos dedos de una mano, pero introdúzcalos semiflexionados, en forma de gancho. Esto evitará introducir aún más la obstrucción en el interior de la vía aérea.

 

AtragantamientoCompresiones abdominales. La maniobra de Heimlich

La maniobra de Heimlich es una forma sencilla, pero altamente efectiva de abrir la vía aérea cuando esta obstruida por algún cuerpo extraño. En esta situación querer introducir aire en los pulmones de la víctima sería perjudicial. El “boca a boca” sólo conseguirá introducir aún más la obstrucción.

La maniobra de Heimlich trata de utilizar el aire de los pulmones para impulsar hacia afuera la obstrucción.

Para ello nos colocaremos justo detrás de la víctima, rodeándola con los brazos por debajo de la caja torácica (por debajo de las costillas). Cerraremos un puño cogiéndolo con la otra mano y colocando ambas entre el ombligo y el esternón de la víctima.

Una vez colocados hay que realizar una fuerte presión hacia dentro y hacia arriba. Realizaremos este gesto al menos 5 veces. Esto hará que la obstrucción suba por medio de la presión de aire aplicada.

Previo a esta maniobra de Heimlich se pueden realizar 5 golpes interescapulares. Es decir, en la espalda entre ambos Omóplatos. Para ello es necesario inclinar a la víctima para evitar el efecto contrario.

Si la obstrucción persiste, repetir el ciclo tres veces.

Emergencia-respiratoria-4

 

ZONATACTICA.ES

ALTERACIONES DE LA CONSCIENCIA

Alteraciones de la consciencia. Resultados de la exploración

Una disminución brusca del flujo sanguíneo cerebral puede producir alteraciones de la consciencia del individuo. Estas alteraciones de la consciencia pueden ser de diversa índole y provocadas por diferentes factores.

Hagamos en este articulo un breve repaso por los diferentes estados de alteraciones de la consciencia que un socorrista puede encontrarse durante la primera valoración de una víctima, la que conocemos como Evaluación primaria.

evaluación consciencia

Lipotimia

La lipotimia es una pérdida de la consciencia breve, superficial y transitoria, provocada por la disminución súbita de flujo sanguíneo en el cerebro.

Sus causas son diversas, fatiga, dolor, hambre, estancia en lugares poco ventilados, calor o fuertes emociones.

El individuo presenta síntomas como palidez, sudor frio, sensación de mareo y debilidad, su pulso suele ser débil y lento.

Una víctima pálida, fría y sudorosa que nota que se desmaya.

alteraciones de la consciencia

La actuación ante una lipotimia debe ser la de aflojar ropas alrededor del cuello, pecho y cintura para favorecer la una circulación sanguínea que está debilitada.

Traslade a la víctima a un lugar ventilado y con aire puro, para favorecer la oxigenación. Tumbe a la víctima en posición horizontal y elévele las piernas unos 45º, esto favorecerá el retorno sanguíneo de las piernas.

Mantenga abierta la vía aérea y asegúrese que respira.

Sincope

El sincope es una situación de pérdida de consciencia breve pero profunda que se recupera espontáneamente.

Se presenta de un modo repentino ya que se trata de un paro momentáneo del corazón que origina la pérdida total y súbita de la consciencia.

El primer síntoma es la palidez, sustituida más tarde por un enrojecimiento debido que aproximadamente entre 5 y 20 segundos más tarde se recupera la circulación sanguínea. El enrojecimiento es ocasionado por la entrada de sangre en los vasos dilatados de la piel.

La actuación es este caso, pasa por mantener la permeabilidad de la vía aérea. Es decir, asegurarse de que la víctima respira.

Controlar el pulso para comprobar el restablecimiento de la circulación sanguínea y actuar del mismo modo que ante una lipotimia.

Si no se recuperaran las constantes vitales, la víctima esta en parada cardio-respiratoria y hay que comenzar de inmediato con la reanimación cardio-pulmonar (RCP).

Maniobras a las que dedicaremos un artículo en este Blog.

insignia sanitaria

Coma

Es una perdida profunda y prolongada de la consciencia que generalmente no se recupera espontáneamente.

Esta pérdida de la consciencia lleva asociada una disminución o perdida de reflejos protectores como la deglución, la tos o el vómito, así como la perdida de reacción ante estímulos externos.

Los síntomas del coma son la perdida de movilidad voluntaria y de la sensibilidad. Existen movimientos respiratorios y cardíacos, es decir, no hay parada cardio-respiratoria.

Como siempre la actuación pasa por asegurar que la víctima pueda respirar.

La colocación en la posición lateral de seguridad nos da ciertas garantías de mantener la abierta la vía aérea. Aun así, hay que mantener vigilada a la víctima por si necesitara de maniobras de recuperación RCP.

alteraciones de la consciencia

Aflojar las ropas para favorecer la circulación, evitar la pérdida de calor y por supuesto no dar de comer ni beber hasta la llegada del personal de emergencias.

Epilepsia

La epilepsia es una afección crónica que se caracteriza por crisis convulsivas debida a una descarga excesiva en las neuronas cerebrales.

La crisis epiléptica se manifiesta en tres fases.

Una primera fase tónica con una evidente contracción muscular. Una segunda fase clónicacaracterística de movimientos bruscos involuntarios y una tercera fase postconvulsiva donde el individuo yace por agotamiento.

La actuación en estos casos debiera ser la siguiente:

-Despejar el entorno donde se encuentre el individuo de objetos o mobiliario que pudieran herirle durante sus movimientos de la fase clónica. (Movimientos bruscos e involuntarios).

No sujetar o intentar inmovilizar al enfermo, esto podría causar algún tipo de lesión muscular.

-Si es posible, deslizar una manta o ropas bajo el cuerpo para intentar amortiguar o mitigar los golpes contra el suelo.

-Para evitar que se lesione la lengua con la contracción muscular de la mandíbula se puede poner algo de tela para que muerda, pero nunca forzar la introducción de objetos en la boca de un paciente mientras se encuentra convulsionando.

-Una vez cesada la crisis aflojar las ropas para facilitar la circulación.

-Colocar en posición lateral de seguridad. PLS.

convulsiones

A continuación os dejamos un video que es interesante de visionar y para finalizar le proporcionamos unas infografías que le puede resultar de utilidad.